Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Cortes: debate constitucional. Vivo debate a propósito de las policías autóctonas. 
 Letamendía recuerda las condiciones de ETA para un alto el fuego     
 
 Informaciones.    16/06/1978.  Páginas: 2. Párrafos: 15. 

VIVO DEBATE A PROPOSITO DE LAS «POLICÍAS AUTÓCTONAS»

LETAMENDIA RECUERDA LAS CONDICIONES DE E.T.A. PARA UN "ALTO EL FUEGO"

´Por Lorenzo CONTRERAS MADRID, 16.

EL primer aniversario de las elecciones legislativas ha coincidido con la discusión de las competencias exclusivas del Estado frente a las comunidades autónomas. Casi todas las enmiendas vascas y catalanas fueron derrotadas.

Ayer la Comisión de Asuntos Constitucionales - conoció probablemente su debate más auténtico en muchas semanas. Los vascos se habían encabritado a propósito de esas competencias exclusivas, en especial la relacionada con la seguridad pública. El debate venía «rodado» desde la mañana. El catalán Heribert Barrera había pretendido la supresión del apartado número 25 del artículo 141, que contempla la relación de materias confiadas al poder estatal. Este artículo decía ya en el informe de la ponencia que corresponde a tal competencia exclusiva la «seguridad pública, sin perjuicio de la posibilidad de creación por las comunidades autónomas de policías que, en sus respectivos ámbitos de competencia, coadyuven al mantenimiento del orden público en la forma que se establezca en los respectivos Estatutos».

INSISTENCIA EN EL «ESTADO DE NACIONES»

Barrera, al tiempo que recordaba una pretensión análoga presentada en su día por Jordi Pujol, insistía en que España es un «Estado de naciones)), a las cuales se les debía devolver la soberanía. Ni más ni menos. Y para apoyar la racionalidad de policías plurales invocaba los ejemplos de Gran Bretaña y los Estados Unidos. Hacía saber que en Cataluña el comportamiento popular ante la Policía estatal es de recelo, y opinaba que una mala utilización del orden público podría comprometer el futuro autonómico por culpa del poder central, capaz de lograr en Madrid prudentes aciertos que no consiguen los subordinados de provincias.

Aparte de argumentar que Catalunya, bajo el imperio de la Generalidad, no figuraba en la lista de los actos de desorden denunciados por Gil Robles en el Congreso días antes de la sublevación militar del 18 de julio, Barrera Indicaba que »no basta la fuerza, sino que hace falta la autoridad moral para ejercerla». Anadia que los catalanes tienen la impresión de ser tratados como una ((población colonial». Diagnosticaba que no se ha extinguido del todo la dictadura franquista y terminaba apelando a las premisas indispensables para generar «una verdadera concordia entre todos los pueblos de España».

Los socialistas y U.C.D. se opusieron a la enmienda del diputado catalán. El Partido Nacionalista Vasco, autor de cinco enmiendas sobre el mismo extremo, había resumido sus aspiraciones en una sola, formulada «in voce», que pedía fuerza pública autóctona coordinada con la del Estado,

y"en cooperación con él, para as aquellas cuestiones que rebasen el ámbito de una comunidad autónoma.

«PUEBLO OCUPADO»

Laureano López Rodó (Fraga se encontraba ausente de tan importante debate), reclamaba el orden público para el Estado y citaba conceptos de Hobbes y Kant. El nacionalista vasco Marcos Vizcaya extendía la noción de paz a esferas que rebasan la ciudadanía, y la definía como la «armonía de los espíritus». Pero habría de ser Letamendía, diputado de Euskadíko Ezkerra, quien diera la nota culminante de la sesión. Hizo historia previa de todo lo padecido por Euskadi en materia de represión. Dio cifras sobre torturas de primero y segundo grado. Habló de «pueblo ocupado». Argumentó que tras la muerte de Franco se habían sucedido tres períodos de acción estatal vituperable: el que corresponde a los sucesos de Vitoria y MonteJurra, el que abarca la muerte de Menchaca en Santurce y de Zavala en Fuenterrabía, y el que se prolonga hasta enero de 1977, fecha en que se legaliza la ikurriña».

Letamendía mencionó la actividad de los incontrolados, «que son —dijo— agentes de Policía vestidos de paisano».

Acto seguido negó ser portavoz de E.T.A., porque «yo estoy contra la violencia». Reconoció que mucho elemento Joven de las fuerzas del orden público es víctima de la espiral represión-acción-represión.

y vive en un auténtico «ghetto».

Inmediatamente, Letamendía pronunció sus palabras más polémicas cuando comentó que «E.T.A. ha expresado una serie de condiciones para el alto el fuego, entre las cuales se cuenta la creación de una policía autóctona, cuya composición —y en este momento se produjeron rumores en ´la sala— debería armonizarse con los resultados electorales, de manera que una tercera parte perteneciera al P.S.O.E, y otra similar al P.N.V.».

RESPUESTA DE PÉREZ LLORCA

La izquierda no replicó a Letamendía, aunque José María Benegas, responsable del Interior en el Consejo General Vasco, llegó a pedir la palabra. Es probable que hoy mismo hable el diputado socialista. Letamendía había aludido a Telesforo Monzón como «ministro del Interior de Euskadi».

La única respuesta al representante de Euskadíko Ezkerra fue expresada por el diputado de U.C.D. señor Pérez Llorca, ¡(No haré —manifestó— un juicio de intenciones sobre la intervención del señor Letamendía, pero Sí diré que sus palabras no tienden a la concordia ni a la pacificación. Nosotros, los enmendantes de U.C.D., no hablamos de policías coadyuvantes. No es lícito utilizar una terminología maniquea y desfa-

(Pasa a la pág. siguiente.)

• APROBADAS LAS COMPETENCIAS EXCLUSIVAS DEL ESTADO

• PÉREZ LLORCA RESPONDIÓ CON CONTUNDENCIA: «CON DISCURSOS COMO ESTE NO SE SOLUCIONA EL PROBLEMA VASCO»

16 de junio de 1978

(Viene de la pág. anterior.)

soda en la etapa democrática. Airear los agravios recíprocos no contribuye a resolver los problemas, sino que es una manera de sabotear su solución. No entiendo que aquí se hable de que se es o no portavoz de quienes usan de la violencia. Desde la democracia, la violencia no está justificada. Las paredes de este caserón nunca han oído una mayor expresión de libertad que la empleada por el señor Letamendía. Existe aquí una libertad cubierta por la inmunidad parlamentaria. Eso es democracia. Pero no podemos admitir que se nos hable poco menos que de "cascos azules" ni de "alto el fuego". Con discursos como éste no se .soluciona el problema del País Vasco.»

COMPETENCIAS SIN DISCUSIÓN

De las veintinueve competencias exclusivas del Estado, trece no fueron objeto de enmienda alguna y, por tanto, aprobadas por unanimidad. Versan sobre regulación de ¡as condiciones básicas de igualdad entre todos los españoles; nación a 1 i d a d, inmigración, emigración, extranjería y derecho de asilo; Defensa y fuerzas armadas; legislación sobre propiedad intelectual e Industrial; régimen aduanero y arancelario; legislación sobre pesas y medidas, y determinación de la hora oficial; Hacienda general y Deuda del Estado; pesca marítima; ferrocarriles y transportes terrestres que transcurran por el territorio de más ´de una comunidad autónoma; normas básicas del régimen de Prensa, radio y televisión; régimen de producción, comercio, tenencia y uso de armas y explosivos; y, finalmente, estadística para fines estatales.

PRETENSIONES DE CAMBIO

En todas las restantes materias hubo pretensiones de cambio, en especial por parte de los diputados vascos, que durante la mañana no llegaron a un acuerdo con U.C.D. y el P.S.O.E. para aceptar una lista única de competencias. Los vascos están por sus derechos históricos, y en su actitud arrastraron tibiamente a la minoría catalana, cuyo representante en la Comisión, don Miguel Roca, se abstuvo en su obsequio bastantes veces durante las sucesivas votaciones registradas.

Uno de los puntos en que los vascos Intentaron reservarse competencias fue el de las relaciones internacionales. Existía el precedente de Quebec, que firmó acuerdos culturales con Francia. Ayer, el señor Marcos Vizcaya procuró sin éxito depararles a las comunidades autónomas la facultad de concertar con otros países previo consentimiento del Estado. La minoría catalana se abstuvo aquí.

Otra enmienda significativa fue la que propuso el socialista y autonomista aragonés Emilio Gastón, partidario de que dentro del sistema monetario y de las bases generales de la ordenación del crédito y la Banca se reserve a las comunidades autónomas facultades de control sobre las Cajas de Ahorro.

Un episodio curioso se produjo cuando se votó el tema de la sanidad, su coordinación general y la legislación sobre productos farmacéuticos, donde los vascos querían tener participación autónoma. La rapidez que el presidente de la Comisión, señor Attard, imprimió al trámite hizo que los diputados apenas se apercibiesen del momento en que tenían que levantarse, de manera que la aspiración vasca estuvo a punto de fructificar. La votación tuvo que repetirse, con protesta del señor Marcos Vizcaya, que vio derrotada su enmienda por dos votos contra uno y treinta y dos ibstenciones.

 

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