Autor: Suárez Alba, Alberto. 
   Varios encapuchados dispararon en Vitoria     
 
 ABC.    14/12/1978.  Página: 88. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

VARIOS ENCAPUCHADOS DISPARARON EN VITORIA

Vitoria, 13. (De nuestro corresponsal.) A anos ciento cincuenta metros de la Comisaría de Policía tic la capital alavesa, en la entrada del casco viejo de la ciudad, ha sido asesinado a última hora de esta tarde, casi con toda seguridad por miembros de Un comando de la organización E. T. A. -Militar, el propietario de un humilde comercio de repostería y despacho de pan.

Poco después de las siete y media, tres o cuatro jóvenes, enmascarados a base de capuchas de color rojo, han llegado en un turismo Simca-1200. matriculado en Vitoria con números que nadie ha podido retener, vehículo de color plomo metalizado. Dos o tres de ellos —el número no ha podido ser determinado por la Policía, pero se sabe con seguridad que otro Individuo ha permanecido al volante del coche, manteniendo el motor en marcha— ha descendido frente al número 33 de la calle de la Cuchillería, entrando rápidamente en el despacho de pan propiedad de don Saturnino Sota Argaiz.

Un par de personas —entre ellas una señora de mucha edad— se encontraba en el establecimiento, y han sido obligadas a apartarse. El comerciante ha sido empujado hasta un rincón y, cuando se encontraba de rodillas, han abierto fuego contra él. Cuatro casquillos han sido encontrados por los policías y pertenecen a la marca habitualmente usada por los comandos de E. T. A.: Geco-Parabellurn de 9 mm. Los Investigadores, según han declarado al corresponsal de ABC, piensan que no han sido disparadas más que esas cuatro balas, dos de las cuales (una en el pecho y otra en el cuello) han resultado mortales para el señor Sota Argaiz. Según testigos presenciales de loa siguientes momentos, una tercera bala, habría podido alcanzar el cerebro del comerciante, de cuyo cuerpo ha salido parte del paquete cerebral. La muerte no ha sido Instantánea.

Tenía cuarenta y nueve años de edad y había nacido en Logroño. Se estableció en el casco viejo de Vitoria hace muchos años, y gozaba allí de las generales simpatías. Era muy aficionado a recorrer en cuadrilla y con amigos los bares de los alrededores de su comercio. A nivel de calle se ha comentado por la Cuchillería, poco después del asesinato, que el fallecido señor Sota era amigo de muchos policías, con los que se le veía alternar con frecuencia. Hemos trasladado el comentario a la Comisaría, donde se nos ha dicho que, en efecto, el asesinado tenía amistad con varios de los agentes destinados en Vitoria. «Pero es que —se nos ha añadido— era una persona muy amable, que se hacía enseguida amigo de todos. Pero, confidente, podemos asegurar que no.»

El atentado ha sido realizado con la habitual rapidez con que vienen actuando los comandos de la organización E. T. A. A los pocos segundos de los disparos, el Simca-1200 ha huido, a toda velocidad, por la calle de la Cuchillería, perdiéndose al final del casco viejo y no habiendo sido localizado a pesar de los controles. Se da la circunstancia de que esta tarde, a partir de las cinco y media, se han producido numerosas carreras por las calles céntricas de la ciudad, teniendo que actuar Incesantemente los vehículos antidisturbios de la Policía Armada. A pesar de tal vigilancia extraordinaria, los asesinos del propietario del despacho de pan se han volatilizado.—Alberto SUAREZ ALBA.

 

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