Autor: Salas y Guirior, José. 
 Roma. 
 El gobierno italiano se ha sometido a los adversarios de la entrada de España en la C. E. E.  :   
 Además de los matices políticos hay que tener en cuenta las dificultades económicas que implica la producción similar de ambos países. 
 ABC.    27/03/1964.  Página: 33-34. Páginas: 2. Párrafos: 7. 

ROMA

EL GOBIERNO ITALIANO SE HA SOMETIDO A LOS ADVERSARIOS DE LA ENTRADA DE

ESPAÑA EN LA C. E. E.

Además de los matices políticos hay que tener en cuenta las dificultadas económicas que implica la

producción similar de ambos países

Roma 26. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) Mientras una vez más se adornaban como cada

año por estas fechas algunos lugares de Roma en memoria de los mártires ejecutados durante la

ocupación alemana en las Fosas Árdea-tinas; mientras eme los ciegos de la última contienda declarados

en huelga se estacionaban frente al palacio Chiggi, sede del Gobierno italiano; mientras Sánchez

Albornoz prepara sus maletas para salir de Roma después de cumplir con su misión de obstaculizar las

relaciones de España y -el Mercado Común, empezaban a llegar las noticias de Bruselas. Las noticias de

Bruselas no estaban ni están aún claras del todo. De los "Seis" reunidos se esperaba un "sí" o un "no".

Pero, como dice nuestro dicho decidero, "Entre el si y el no, hay mucha conversación". Y todavía, al

parecer, queda mucho que hablar y, sobre todo, que escribir antes de lograr una total nitidez en la

respuesta a España, que en gran parte ha venido forjándose a través del mundo político italiano. Queda

mucho oue hablar y aue escribir, pues hasta abril no conoceremos el texto que propondrá Spaak al criterio

de sus colegas en la próxima reunión del Mercado Común antes de darlas como respuesta definitiva. En

dicha carta o comunicado de compromiso se precisarán los términos, según los cuales podrán establecerse

unas relaciones de tipo comercial con España.

Esto podría considerarse como una posible inclusión de nuestro país en el mundo de los contactos

previstos en el artículo 113 del Cuerpo doctrinal de dicho organismo. Este artículo 113 es el que se refiere

a los "terceros países", o sea, aquellas naciones que no siendo miembros de total derecho o simplemente

asociadas, se obligan a una relación económica determinada a ciertos aspectos comerciales con vistas a

nuevos pasos que el tiempo y la conveniencia mutua pueden ir dictando. Por tanto, y habida cuenta de que

la petición del Gobierno español se concretaba, en unas conversaciones exploratorias sobre el futuro, hoy

nos encontramos con unas conversaciones exploratorias sobre unas posibles conversaciones exploratorias.

Es decir, algo así como un proyecto de anteproyecto que unas representaciones llevan al secretario del

subsecretario. Más claro: una manera de dar tiempo al tiempo para que al final el "no" no resulte

demasiado rotundo ni el "sí" extremadamente optimista.

Todo esto, si bien se mira, es una forma de no decir nada. Ni sí ni no. Con lo cual cada uno muestra las

cosas en el aspecto que más le gusta. Para el "Corriere della Sera", "L´Unitá", "Paese Sera" y otros

periódicos, el "no" es evidente. Para "Il Messagero" es dilatorio. Para otros periódicos diarios, como "II

Tempo". (derechista y amigo de España) o "II Popólo" (órgano de la Democracia Cristiana), no es ni una

cosa ni otra, puesto nue no dan ni la noticia siquiera. Acaso esto evidencie que tienen noción y conciencia

de una negativa que no les gusta reconocer.

En principio, la negativa del Mercado Común a la participación de España es un hecho evidente. Basado

en el hecho de que dicha entidad tiene que constituirse con países democráticos y parlamentarios se

anticipa con negativas a peticiones que no se han hecho nunca. Esto es cierto, ya Que España no ha

solicitado ser miembro de pleno derecho. Pero no es menos cierto que, como tanto la asociación como las

conversaciones relativas a ellas son pasos encaminados a. dicha meta, se han puesto pies en pared desde

el primer momento Es tanto como decir: ¿para qué vamos a hablar de la posibilidad de que le preste cinco

duros si yo no presto cinco duros más que a los morenos, y usted es rubio? Eso no quita para que

hablemos de la posible venta de esa mesita tan mona que tiene usted en el comedor, operación en la que

los dos podríamos salir beneficiados.

¿Configura esta actitud la relación prevista en el célebre artículo 113? Según, como se vea. Para los que

consideran como un bien el cerrar las puertas a España, bien claro está que no. Para los que gustan de ver

las cosas con optimismo, bien claro está que sí. Y para los que están en medio es una manera de dorar la

pildora, o si se prefiere con palabras de "II Messagero", "la forma más cortés de dar una negativa".

Todo ello es un poco hablar por hablar. Hasta que en la próxima reunión de abril no presente el señor

Spaak su propuesta de compromiso es difícil apreciar debidamente el valor de los resultados. En ese

tiempo Spaak vendrá a Roma para hablar con los políticos italianos. Porque los políticos italianos, los

habilísimos políticos italianos, no se inclinan aparentemente ni por el "sí" ni por el "no" convertido en "si"

con reservas y a regañadientes. Los políticos del Gobierno italiano, mezclados en corrientes ideológicas

contradictorias y difíciles de llevar con unanimidad, se repliegan ante el empuje de los más audaces que

son partidarios y aun forjadores de la respuesta negativa. De ahí las últimas actividades de los españoles

exiliados en Roma y de ahí esa religión de la doctrina y la filosofía del Mercado Común que siguen. Eso

de una parte. De la otra, están las dificultades económicas que implica una producción similar con la

consecuente y natural competencia en un plano no conveniente. A esa última conversación de mercader

habría que hacer oídos de lo mismo, porque bien claro está que no hay problema de competencia,

económica que no pueda resolverse en un contrabalanceo adecuado. Pero cedan las razones políticas, los

odios políticos, los sentimientos políticos. Y esos siguen marcando los titulares de los periódicos. "II

Seccolo", al protestar indignado, habla de un no faccioso a España". "Stampa" dice que el Mercado

Común "deja caer a España". El mismo "Osservatore Romano" dice que hay "todavía desacuerdo entre

los ministros de la comunidad en la apertura de negociaciones con España". Y ya sabemos lo que

significa la palabra desrcuerdo cuando se exige la unanimidad.

Todo esto ocurre en un Jueves Santo sin procesiones ni saetas. Un Jueves Santo con películas verdes en

los "cines" y espectáculos frívolos en los abiertos cabarets de Roma. Mientras que los laureles de los

mártires recuerdan los de otj-os mártires. Mientras la circulación en la vida moderna, se hace en un puro

lío al borde de unos ciegos que claman.—José SALAS Y GUIRIOR.

 

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