Autor: Suárez Alba, Alberto. 
 Por segunda vez en tres días. 
 Violenta explosión en el centro de Vitoria     
 
 ABC.    16/11/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

VIOLENTA EXPLOSIÓN EN EL CENTRO DE VITORIA

Una bomba de dos kilos de "Goma-2" originó daños en cafeterías, comercios y domicilios particulares

Vitoria, 15. (De nuestro corresponsal.) Cincuenta horas después de la explosión de un artefacto que contenía dos kilos de «soma-2», debajo de un turismo Mercedes matriculado en Gran Canaria y aparcado junto a la sede vitoriana de Comisiones Obreras, otrá tremenda explosión, a la ana menos cinco minutos de esta madrugada, ha alarmado a millares de ciudadanos.

En la calle de Dato, en el mismo corazón de la capital, otros dos kilos del mismo explosivo han originado daños muy considerables en cafeterías, comercios y domicilios particulares, destrozando la onda expansiva la casi totalidad de cristales de U zona.

El artefacto ha sido colocado en la puerta de la cafetería Ilo-Ilo, propiedad de un empresario de espectáculos en Vitoria y San Sebastián, Antonio Ochoa González de Echavarri. El local se encontraba cerrado, ya que ayer era su jornada de descanso semanal. La explosión, muy seca y dura, pudo escucharse en amplias zonas de Vitoria, causando la natural alarma, especialmente al público que asistía al último partido de pelota en el frontón vitoriano, a escasa distancia del lugar.

El artefacto ha arrancado pedazos de las fachadas de Dato, destrozando por completo la marquesina, puertas y cristaleras de la cafetería Ilo-Ilo y provocando destrozos en incontable número de locales comerciales de las inmediaciones: varias cafeterías. Bancos, entre ellos.

DAÑOS.—También sufrieron daños dos vehículos que se encontraban aparcados en la zona, convirtiéndose toda la calle de Dato en un campo de cristales rotos, que en la mañana de hoy han sido recogidos con palas por los servicios municipales, mientras las empresas de cristalerías trabajaban ya en el arreglo de los numerosísimos desperfectos. Dado el número y diversidad de los propietarios afectados, resulta prácticamente imposible, por el momento, evaluar los daños, aunque sin duda supondrán varios millones de pesetas.

Se da la circunstancia —triste y costosa, para ellos— de que varios de los comercios dañados tuvieron que reponer recientemente sus lunas, tras una serie de algaradas callejeras producidas a lo largo del verano.

En relación con los motivos del atentado —que, como el del domingo— no ha sido reivindicado por nadie— se comentaba ayer en la capital alavesa que la cafetería Ilo-Ilo es, desde hace muchos años, centro de reunión de agentes de la autoridad, y que normalmente toman allí sus cafés numerosos funcionarios del Cuerpo General de Policía.

Exactamente tres horas más tarde de la explosión, a las cuatro menos cinco minutos de la mañana, numerosos ciudadanos se alarmaron de nuevo al escuchar una segunda descarga. Esta tuvo lugar en el barrio del Pilar, y fue realizada por las propias Fuerzas de la Policía, alertadas ante la presencia de un paquete sospechoso, que hicieron estallar.—Alberto SUAREZ ALBA..

 

< Volver