Otra versión: salieron por una puerta distinta     
 
 ABC.    15/10/1978.  Página: 1, 72. Páginas: 2. Párrafos: 12. 

OTEA VERSIÓN: SALIERON POR UNA PUERTA DISTINTA

Bilbao, 14. (Servicio especial.) A las once y media de la mañana de ayer se celebró en el acuartelamiento de la Policía Armada de Basauri el funeral por los dos miembros de la misma que el pasado viernes fueron asesinados en Archanda, con un ametrallamiento efectuado por miembros de E. T. A.

La capilla ardiente de los policías armados don Ramón Muiños Fernández Elias

García Goneález, había quedado Instalada la víspera en el citado acuartelamiento.

Por la mañana había una gran tensión entre los asistentes al funeral, exclusivamente policías armados de uniforme y d« paisano y algunos miembros de la Guardia Civil, así como familiares de aquéllos y, lógicamente, de los asesinados.

El jefe superior de Policía, señor Ballesteros, manifestó a los Informadores que no se les permitía la entrada, por lo que permanecimos en el exterior. Asistieron a funeral el general Inspector de la Policía Armada, señor Timón de Lara, y el gobernador civil de la provincia, junto con altos jefes de dicho Cuerpo y de la Guardia Civil.

Finalizado el acto religioso, pudimos escuchar desde el exterior gritos de «asesi-

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nos», que se producían en el patio del cuartel.

Poco después —serian las doce y cuarto del mediodía— salió por la puerta principal el coche del general Inspector, señor Timón de Lara, con el banderín oficial desplegado, que señala que el general va en el Interior del coche. Sin embargo, no fue así. Tras el coche, en el que sólo iba el conductor y que se quedó en la explanada existente frente al cuartel, salieron unos 200 ó 300 policías de paisano y de uniforme, gritando «cobarde> y «asesino», golpeando al vehículo. Lograron traspasar la puerta, pese a un cordón que habían establecido varios sargentos. Poco después salieron otros dos coches oficiales, también con el conductor solamente en su Interior.

GRITOS. — Según nuestras referencias, ante la actitud hostil existente en el Interior del acuartelamiento, las autoridades optaron por salir en otros vehículos por una puerta lateral.

Los gritos dirigidos hacia el general y al gobernador se recrudecieron. Los periodistas estábamos en las Inmediaciones, a pocos metros. Un cámara de la televisión extranjera, señor Fiorino, fue agarrado por varios policías de paisano y de uniforme y obligado a entrar en el acuartelamiento. No fue agredido, como posteriormente manifestaría él mismo. Comprobada su documentación, se le permitió salir. Otro periodista fue también empujado y se escucharon Insultos contra les informadores, que precautoriamente nos alejamos del lugar.

Los policías volvieron a entrar al patio del cuartel, pues en aquel momento salían los féretros de sus compañeros asesinados. Instalados en sendas ambulancias de la Policía´ Armada, siendo despedidos entre aplausos y gritos de condena y vivas a España.

Fueron cerradas posteriormente las puertas y un grupo de policías acudió a cerrar la de acceso de automóviles, para Impedir la salida de las autoridades, que, por otra parte, ya habían partido, como hemos dicho anteriormente, en otros vehículos.

MANIFESTACIÓN.—Alrededor de la una y media de la tarde, doscientas o trescientas personas de paisano, no se puede determinar, por lo tanto, si eran o no policías, se manifestaron ante el Gobierno Civil en la plaza de Mollúa, pidiendo que se colocase la bandera a media asta, como ondeaba en el cuartel de Basaurí, y dando gritos de «P. N V. tiene la culpa», «Muera E. T. A., «Asesinos», etc.

Los manifestantes cortaron el tráfico, en varias ocasiones, y tras colocar una bandera nacional con. crespón negro en una Ventana del Gobierno Civil y algunas pegatinas de los colores de España en la faenada, se disolvieron pacíficamente.

Ha sido un tanto difícil obtener Informaciones oficiales sobre estos acontecimientos, que han creado una gran tensión en medios de las Fuerzas de Orden Público. Según nuestras referencias, el jefe superior de Policía permaneció algunas hojas en el cuartel de Basauri probablemente para provocar los ánimos de los policías Armadas. Se había corrido el rumor de una posible retención riel mismo, pero quedó totalmente desmentido y comprobada su Inexactitud

 

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