Autor: Basterra, Francisco G.. 
   Primer paso para el País Vasco     
 
 Diario 16.    31/12/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Primer paso para el País Vasco

Francisco G. Basterra

Las fuerzas políticas vascas, incluidos los diputados napreautonómico que constituye el embrión del futuro auto-varros de la UCD, han logrado por consenso un texto gobierno del País Vasco, que será en última instancia la única solución que pasifique para siempre a Euskadi.

A pesar de las voces que han reiterado que los vascos no saben negociar o no tienen capacidad de compromiso, y superando un ambiente de tensión y violencia, protagonizado por ETA, que ha puntuado la negociación, el acuerdo, aunque mínimo, ha sido posible.

No ha sido necesario, como muchos creían, que el País Vasco contara con un Tarradellas. La negociación la han llevado a cabo los parlamentarios elegidos democráticamente el 15 de junio, mientras que en París, el presidente del Gobierno vasco en el exilio, el "lendakari" Jesús María de Leizaola, ha mantenido su posición moral y anuncia que no disolverá su Gobierno hasta, que los vascos puedan elegir democráticamente otro.

Sobre el tema de Navarra se ha llegado a una solución intermedia. En el artículo primero del preautonómico se reconoce que esta provincia es uno de los territorios históricos susceptibles. Junto con Guipúzcoa, Álava y Vizcaya, de integrarse en el Consejo General del País Vasco, órgano común de Gobierno hasta la Constitución. Esta delimitación geográfica del País Vasco es quizá lo más satisfactorio para los nacionalistas. Luego, sin embargo, éstos han tenido que aceptar la decisión final de, los navarros por referéndum. No se impone nada ni se integra a nadie contra su voluntad.

Las competencias concretas que transferirá Madrid al Consejo General son negociables a posteriori, incluida la posibilidad de una nueva fórmula de conciertos económicos.

En definitiva, se ha dado un primer paso necesario para evitar una situación muy radicalizada en Euskadi. Este comienzo servirá para apoyar la política moderada de los partidos vascos mayoritarios y para aislar más a los grupos armados independentistas. Conviene advertir también que el preautonómico no supondrá, ni mucho menos, el bálsamo milagroso definitivo para solucionar la cuestión vasca.

 

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