Autor: P. B.. 
 Los terroristas emplearon potentes explosivos. 
 Ayer murieron otros dos guardias civiles en Guipúzcoa     
 
 ABC.    12/11/1978.  Página: 1,4. Páginas: 2. Párrafos: 13. 

LOS TERRORISTAS EMPLEARON POTENTES EXPLOSIVOS

AYER MURIERON OTROS

DOS GUARDIAS CIVILES EN GUIPÚZCOA

Dos más resultaron heridos de gravedad en el curso de atentados cometidos en Villarreal de Urrechua y Rentería

CON sólo diez minutos de intervalo se produjeron ayer dos atentados terroristas en la provincia de Guipúzcoa que costaron la vida a dos guardias civiles y otros dos resultaron gravísimamente heridas.

Uno de los atentados se produjo en Villarreal de Urruechue, hacia las 10,35 horas, por medio da un artefacto colocado sobre la carretera de Zumárraga a Esquioga y que ha accionado a distancia cuando, sobre él, pasaba un «jeep» de la Guardia Civil con tres números, dos de las cuales resultaron muertos en el acto y uno de ellos herido de máxima gravedad.

Diez minutos antes, en Rentería, el guardia civil Juan Malpica Aguilera resultó herido de carácter grave. Al ir a poner en marcha su vehículo, estacionado en el barrio de la izquieta, explotó un artefacto que estaba colocado debajo del coche.

San Sebastián, 11. (De nuestro corresponsal.) A las 10,30 de la mañana, dos Land Rover de la Guardia Civil regresaban al cuartelillo de Villarreal de Urrechua después de prestar un servicio en la localidad de Ezquioga. En el momento del atentado, tanto el primero de Land Rover como un camión que marchaba en medio de ambos vehículos policiales pasaron sin novedad por el lugar donde había sido colocada el artefacto, en un talud de un metro de altura, aproximadamente, que bordea - la carretera. Al pasar e) segundo vehículo de la Guardia Civil, los terroristas hicieron explosionar desde su escondite el artefacto, que alcanzó de lleno al Land Rover. Según pudo comprobarse más tarde, el explosivo estaba conectado por un cable de unos 50 metros de longitud a lo alto de un desnivel que bordea la carretera, en medio de una arboleda, desde donde realizaron la activación.

EL VEHÍCULO, DESTROZADO. —E

Land Rover, por efecto de la explosión, fue desplazado en primer lugar unos cinco metros en diagonal hacia el otro extremo d> 1» carretera, donde salieron expulsados los dos guardias civiles que resultarían muertos. Uno de ellos quedó sujeto en unos helechos y zarzales que bordean ese linde di la carretera, mientras que el otro fue caer en un maizal situado a unos 20 metros mas abajo. Seguidamente, y por efecto de la inercia, el Land Rover se fue de nuevo oí lado derecho de la carretera, colisionando contra el talud lateral, a unos 3 metros del lugar donde se había producido la explosión.

E] vehículo quedó totalmente destrozado e incluso el techo fue segado y lanzado por los aires a más de 60 metros de distancia. El tercer ocupante del Land Rover legró salir por su propio pie del vehículo y se dirigió hasta el otro extremo de la carretera, donde al parecer perdió el conocimiento, para caer entre las zarzas en un lugar próximo a donde se encontraban sus dos compañeros muertas.

VEINTE KILOS DE «GOMA-2».—El explosivo, según pudimos escuchar a los propios miembros de la Guardia Civil que pos-

(PASA A LA PAGO. 4)

VILLAFRANCA DE URRECHUA (GUIPÚZCOA)

VUELAN UN "JEEP" DE LA GUARDIA CIVIL

Los cuerpos de dos agentes, que resultaron muertos, fueron des* pedidos del vehículo por efecto de (a explosión

(VIENE DE LA PAG. 1)

teriormente llegaron al lugar de los hechos, podría haber contenido hasta 20 kilos de «Goma-2», aunque otras fuentes expertas aducen que es prácticamente imponible calcular el contenido exacto del mismo, podiendo tratarse únicamente de cinco kilos del mencionado material explosivo. El hecho es que en un caserío situado a más de medio kilómetro del lugar de loa hechos resultó con algunos cristales rotos; en otro, situado a unos 100 metros, se desquebrajó la escayola del techo en algunas habitaciones —mientras que unos maíces que estaban colgados de las vigas cayeron al suelo—, y personas residentes en Zumárraga, a unos tres kilómetros del lugar, escucharon perfectamente la detonación.

ni el camión ni el otro Land Rover que marchaban delante del vehículo que sufrió el atentado resultaron dañados, tampoco un Simca 1.200 que circulaba a unos 60 metros detrás, sobre el que llegaron a caer tierras y escombros. El conductor y único ocupante de este último automóvil nos ha declarado que de repente escuchó una tremenda explosión y que vio cómo todo quedaba cubierto por una eran polvareda que se le venía encuna. Al poco, la polvareda se disipó y pudo apreciar el Land Rover destrozado, mientras que los compañeros de los guardias civiles muertos se dirigían a atender a las víctimas. En el suelo, junto a1 lugar de la explosión, se encontraban tuercas de todos los tamaños —procedentes del paquete explosivo—, algunas de más de seis centímetros de diámetro, así como restos de] vehículo.

Dos de los ocupantes del Land Rover que salió ileso se quedaran en el lugar, mientras d tercero se dirigía urgentemente a Zumárraga, para avisar a las ambulancias. Al poco, llegaron una cíe 1a Cruz Roja y otra de la Dya, trasladando al herido urgentemente a la Clínica San Miguel, de Beasain, donde se le practicó una cura de urgencia. Según el parte médico facilitada, presentaba contusión en cuero cabelludo y diversas lesiones por e] cuerpo de pronóstico re. servado. Junto al Land Rover quedó una gran mancha de sanare. Posteriormente se trasladó al herida al Hospital Militar de Vitoria, capital de provincia, de más fácil acceso desde el lugar de los hechos. En dicho centro médico calificaron de pronostico de este guardia civil como de menos grave.

MUTILACIONES.—En cuanto a los dos muertos —cuyos cuerpos presentaban diversas mutilaciones— fueron trasladados cobre las doce menos coarto del mediodía, al cuartel al que estaban adscritos, el de Villarreal de Urrechúa, y posteriormente, a primeras horas de la tarde, al Hospital Militar de San Sebastián, donde se instaló la capilla ardiente.

Según hemos podido saber, el sistema utilizado para realizar el atentado es el que se conoce como «hornillo», es decir, mediante un explosiva enterrado en el suelo, con tuercas y clavos como metralla, que es accionado a distancia. En el lugar don-

de se encontraban los autores del atentado fueron encontradas una pila rectangular de linterna y otra de tipo «agarradera», así como los citados 50 metros de cable.

VAHÍOS INDIVIDUOS. — En cuanto a los autores del atentado, noticias no confirmadas indican que en una gasolinera distante a un kilómetro aproximadamente del lugar de los hechos vieran correr a varios individuos. Los testigos no se ponen de acuerdo sobre el número de los mismos, ni tampoco sobre el coche en el que huyeron, podría ser un Renault-8 o un Seat 127 azul, aunque también cabe la posibilidad de que huyeran en los dos.

Inmediatamente se montaron controles

Se calcula que la carga con» tenía 20 kilos de «goma-2»

policiales en las carreteras de Guipúzcoa y Vizcaya, especialmente en las cercanas al logar del atentado. En las mismas llegaron a formarse largas colas de vehículos a causa de lo minucioso de los registros. Sin embargo, hasta el momento no hay noticias de que se hayan producido detenciones.

IDENTIDAD DE LAS VICTIMAS.—Las victimas en el atentado registrado esta mañana en Ezquiaga estaban adscritas al Cuartel de Villarreal de Urréchua, y pertenecían a la Unidad de Logroño. Los muertos son: El cabo primero don José Rodríguez de Lama, de treinta y un años de edad, natural de León, casado, con dos hijos y su mujer en estado de otro. Al parecer, es el que conducía el vehículo.

También resultó muerto el guardia civil Leoncio Revilla Alonso, natural de Benavente (Zamora), de veinticinco años, soltero

El herido es Francisco Córdoba Ramos, natural de Martos (Jaén), de veinte anos, soltero.—P. B.

 

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