Autor: Berrobi, Patxi. 
   El industrial asesinado denunció en Francia un chantaje de ETA  :   
 La policía francesa pudo detener así a Aya Zulaica. 
 ABC.    03/11/1978.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

El INDUSTRIAL ASESINADO DENUNCIO EN FRANCIA UN CHANTAJE DE E. T. A.

La Policía francesa pudo detener así a Aya Zulaica.

San Sebastián, 2. (Crónica de nuestro corresponsal.) A las 9,20 exactamente de la mañana de hoy ha sido asesinado por dos jóvenes el industrial contratista de Irún don José Legasa Ubiría, de cincuenta anos de edad, casado y padre de cuatro hijos. Su hermano Miguel, de cuarenta y seis años, que le acompañaba en los trabajos de dirección de unas obras que realizaban, recibió un tiro de pistola en un muslo, cerca de la ingle, pero su vida no corre peligro. Se encuentra internado en la Cruz Roja irunesa.

«DOUCOUREAU».—El atentado se perpetró en la pequeña explanada situada en la parte norte de la finca llamada popularmente «Doucoureau», que corresponde al apellido de un cónsul de Francia que la habitó a comienzos del presente siglo. La villa fue adquirida por los hermanos Legasa hace algunos años y cedida por ellos al Ayuntamiento para construir un centro social, en el que se iba a instalar un museo de arte de Guipúzcoa.

Seis obreros, dirigidos por José y Miguel Legasa, estaban construyendo en esos momentos una pista para patinaje, trabajo en el que se ocupaban actualmente. Todo el contorno circundante, con abundantes zonas verdes y un frontón, había sido urbanizado por los Legasa. que proyectaron en este sector precisamente sus actividades más importantes como contratistas.

EL ATENTADO.—José y Miguel Legasa se encontraban de pie en la pequeña explanada ya mencionada, frente a la fachada norte de la villa. El primero había llegado a su trabajo a las 8,15, y el segundo, a las 8.50. Hablaban entre ellos del trabajo de la jornada. En medio estaba el capataz de las obras, Nicasio Alberro, a quien los Legasa hacían frecuentes consultas.

A las 9,20 exactamente, según pudo comprobar el capataz, se acercaron dos jóvenes a los hermanos Legasa. Uno de ellos, el más bajo, se aproximó a José y, sacando una pistola, al parecer del 9 largo, le hizo varios disparos, desde una distancia de metro y medio, aproximadamente. Uno de los disparos afectó la cabeza y el cerebro del señor Legasa, quien cayó al suelo sin pronunciar ni una palabra. Su hermano Miguel se abalanzó sobre el joven que había disparado, y en ese momento el otro joven, que estaba algo rezagado, disparó contra las piernas de Miguel, alcanzándole como ya se ha dicho, en un muslo.

Los hermanos cayeron a unos dos metros de distancia el uno del otro, en medio de sendos charcos de sangre. Miguel pidió ayuda al señor Alberro, quien se la prestó como pudo en medio del desconcierto que le había producido comprobar que José estaba muerto.

Los dos agresores, que iban a rostro descubierto, bajaron a paso normal por una avenida en declive que conduce a unas escaleras en semicaracol que llevan a la calle principal de la urbanización. Cerca de ésta se encuentra la variante norte, a unos 20 metros de distancia del lugar en el que" se perpetró el atentado. Algunos testigos presenciales dijeron oue minutos antes de producirse los hechos habían visto a los dos jóvenes en las proximidades leyendo un periódico.

Es posible que les esperase algún automóvil, que les serviría para darse a la fuga. El sector es apropiado para una retirada inadvertida. Cuenta con calles anchas y varias direcciones: hacia el centro de Irún. a Fuenterrabía o a Behobia por la variante.

El señor Legasa había sido doncejal por el tercio familiar del Ayuntamiento de Irún en los años 60. Obtuvo en aquella ocasión un elevado número de votos. Pero se retiró al habérsele producido una grave dolencia, cuyos primeros síntomas se le presentaron cuando discutía sobre la construcción de un colector destinado a encauzar aguas residuales. Posteriormente había recibido de E. T. A. un aviso para que pagase un Impuesto revolucionarlo de 10 millones de peseetas. Legasa se presentó en un bar de Bayona, después de haber denunciado el hecho a la Policía francesa. La actitud tuvo posteriores repercusiones judiciales, ya que, al parecer, la Policía francesa detuvo al etarra Aya Zuleica.

Conocido el atentado, se presentaron en el lugar del hecho funcionarios del Cuerpo General de Policía y de la Policía Armada, así como el Juzgado de Irún, que dispuso el levantamiento del cadáver y su traslado al depósito del cementerio para la práctica de la autopsia.

Según el Informe médico, el cadáver del señor Legasa presentaba un solo disparo, «con orificio de entrada por el frontal y con salida de masa encefálica».

La noticia trascendió rápidamente, y cierto número de personas se aproximó al lugar del atentado. Casualmente, hacía hoy un año que había sido muerto en atentado el sargento de la Policía Municipal de Irún, don José Díaz.

Don Miguel Legasa se encuentra internado en la Cruz Roja de Irún. Nos informan desde dicho centro que el estado del herido no ofrece peligro. El disparo le afecta en el muslo derecho, hacia la parte Inferior. Ha sido visitado por familiares y numerosos amigos.

En el lugar del atentado fueron recogidos seis casquillos de bala de 9 milímetros Parabellum, de marca Geco, munición habitualmente utilizada por E. T. A.—Patxi BERROBI.

 

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