Autor: Mugarza, J.R.. 
 Bilbao: Mientras los abertzales hostigaron a la policía. 
 Cincuenta mil personas dijeron no a la violencia     
 
 ABC.    29/10/1978.  Página: 1,80. Páginas: 2. Párrafos: 19. 

BILBAO: MIENTRAS LOS «ABERTZALES» HOSTIGARON A LA POLICÍA

CINCUENTA MI PERSONAS DIJERON NO AUDIENCIA

Martín Villa autorizó verbalmeníe cambiar el itinerario previsto para evitar posibles choques violentos

Cinco personas heridas y quince detenidos por manejar «cócteles molotov» constituyen el primer balance efe la jornada fe manifestaciones que vivió ayer Bilbao. Lo» Incidentes en la capital vizcaína fueron protagonizados por los participantes en la convocatoria ilegal de la izquierda «abertzale», mientras que la marcha convocada por el P. N. V. hubo de acortar su recorrido ante el temor de que se produjeran enfrentamientos entre manifestantes y «contramanifestantes». En San Sebastián, grupos extremistas hostigaron durante toda la tarde a las Fuerzas de Orden Público, al tiempo que cortaban con barricadas las principales calles del centro urbano. En Pamplona hubo intento de manifestación y colocación da un artefacto, que tuvieron que desactivar los.

BILBAO, 28. (De nuestro corresponsal.) La manifestación antiterrorista convocada para esta tarde en Bilbao por el P. N. V., y a la que se habían sumado otros partidos, se dio por finalizada cuando aún no batía cubierto la mitad del recorrido previsto, al conocerse los incidentes que se estaban registrando en el paseo del Arenal.

En medio de un ambiente extremadamente tenso y delicado, con parte de la ciudad (especialmente los aledaños del casco viejo) prácticamente tomada por las Fuerzas de Orden Público, se desarrolló boy en Bilbao la manifestación contra, la violencia, convocada por el P. N. V. y secundada por otras fuerzas, a la que asistieron cerca de 50.000 personas y que hubo de ser recortada en el recorrido previsto, ante et temor a que se produjesen enfrentamientos e incidentes. El diputado socialista y presidente de la Comisión ate Defensa de las Cortes, Múgica Herzog, tuvo que telefonear directamente a Martín Villa, mientras Txiki Benegas ha biaba con el gobernador civil de Vizcaya para conseguir que la Policía Armada permitiera el paso de los manifestantes por un recorrido improvisado. Las negociaciones con ambas autoridades gubernativas se prolongaron aproximadamente por espacio de veinte minutos.

ORDEN Y SILENCIO.—La concentración de manifestantes inició la marcha » las cinco y media de la tarde, en medio de fuertes aplausos, con la ikurriña en primer plano e inmediatamente después la pancarta con el lerna de la convocatoria «Euskadi libre y en paz», sujetada por representantes de las fuerzas que se habían adherido al acto, entre los que se encontraban Ramón Ormazábal, presidente del P. C.; -Roberto Lerchundi, secretario del mismo partido; llamón Sota y Joseba Lizaola, del P. N. V.; Mario Grande y Kepa Ochandiano, de O. R, T.; Tomás Tueros y David Morin, de CC. OO., y Eduardo Guillen, de U. G. T., entre otros. Un militante del P. N. V, marchaba en cabeza, teniendo

entre sus manos dos palomas blancas, símbolo de la paz.

Al frente de la manifestación, propiamente dicha, que estaba separada de la pancarta inicial por un gruño de «ertzañas» (Fuerzas de Servicio de Orden del P. N. V.). iban líderes y personalidades de los partidos políticos participantes: Música Herzog, T. Benegas, J. Antonio Maturana, X. Arzallus, M. Irujo y Carlos Garaicoechea, entre otros.

CINCO MINUTOS PARA DISOLVER-

SE.—La expectación y la presencia de enviados de Prensa, era inusitada. Aproximadamente unos cincuenta periodistas, fotógrafos, cámaras de televisión nacionales y extranjeros, estuvieron presentes en el acto de ayer.

El discurrir de la columna de manifestantes no encontró ningún problema hasta llegar a la, altara del cruce entre Gregorio Balparda y Doctor Areilza, aproximadamente una tercera parte del recorrido previsto. En este punte los organizadores de la manifestación, alarmados por las noticias que señalaban enfrentamientos a la.

Altura de la plaza de Zabalburu e incluso al principio de Gregorio Balparda tomaron la decisión de alterar el recorrido, que en principio había de cubrir esta calle para bajar por la plaza de España y Brigadas de Navarra y terminar en el Arenal. No se habían andado treinta metros por la calle Doctor Areilza cuando un sargenta y nn cabo primero de la Policía Armada ordenaron el alto, argumentando que la autorización gubernativa se había concedido para un recorrido distinto al que se estaba iniciando.

Basta ese momento la marcha se desarrollaba en un silencio total, sin aparición de enseñas o pancartas de ninguna clase y prácticamente dividida en dos bloques: en el primero la presencia era mayoritariamente nacionalista, identificada por pega-Unas del partido y otras gentes sin identificación de los organizadores; en el segando bloque se agrupaban el Partido Comunista, Comisiones Obreras, la U. G. T., el P. S. O. E. y el P. T. E., en número considerablemente inferior al primer grupo.

Volviendo al instante en el que se produce la detención de la marcha por las Fuerzas del Orden, a las seis menos cinco de la tarde, fueron Múgica Herzog y Carlos Garaicoechea quienes iniciaron una corta, conrersación con los mandos de la Policía Armada, tras la cual, y sin que se llegase a un acuerdo, el sargento dijo que concedía cinco minutos para que fuera disuelta la manifestación. El señor Múgica pidió entonces unos minutos para intentar Ponerse en contacto con el ministro del Interior y solicitar su opinión. El v el consejero del Interior, T. Benegas, desde un bar telefonearon directamente a Madrid, teniendo lugar, en síntesis, la siguiente conversación:

(Múgica H,): «Ministro, «aeremos evitar cualquier incidente que pudiera producirse en nuestro recorrido y hemos decidido cambiarlo.»

(Martín Villa): «Pero, ¿cómo habéis hecho eso si la Policía tiene controlada toda la zona de la otra manifestación?» .

(Música H.): «Rodolfo, son nada más trescientos metros.»

(PASA A LA PAG. 80 Y MAS INFORMACION EN LA PAG; 4)

CINCUENTA MIL PERSONAS DIJERON NO A LA VIOLENCIA

(VIENE DE LA PAG. 1.´)

(Martín Villa): «De acuerdo; voy «ordenar que se retiren.»

Después de este breve parlamento, los dos socialistas se dirigieron a los números de la Policía, comunicándoles el resultado, pese a lo cual se acordó que T. Benegas hablara con el gobernador civil desde uno de los furgones de la Policía Armada.

Un policía armada por su radio llamó a la Central J-4, comunicando: «El consejero del Interior del Partido Socialista viene aquí diciendo que solicitan terminar la manifestación donde la empezaron para evitar posibles en con tronaros con los otros.» La respuesta, en principio, del control de Central fue: «La manifestación está autorizada para seguir un recorrido y no tiene autorización para cambiarlo. Que sigan por donde está previsto.» En este momento T. Benegas solicitó hablar personalmente, volviendo a explicar la situación y pidiendo que se le informase al gobernador civil, «que seguro que nos autorizas.

Cinco minutos después se daba luz verde al cambia de trayecto.

La manifestación volvió a ponerse en marcha. Habían transcurrido ya veinte minutos, a un ritmo muy vivo, dirigiéndose nuevamente a la nlaza del Sagrado Corazón.

DISOLUCIÓN.—El secretario general de H. A. S. L, T. Ciluaga, llegó cerca de quienes portaban la pancarta cuando éstos se aproximaban al monumento al Sagrado Corazón, diciéndoles: «A nosotros nos están machacando en Begoña; os lo digo para que informéis a vuestras bases.» Se le respondió: «Nos damos por enterados», excepto Ramón Sota, que le dijo «Lo «ue no teníais que haber hecho era convocar una contramanifestación.»

La disolución tuvo lugar casi inmediatamente, después de que la cabeza de la marcha entrase en la plaza, y después de un cambio de impresiones entre Múgica Herzog y Carlos Garaicoechea, que discrepaban en las características del acto final. Múgica era partidario de un apto-uso y Garaicoechea de que se entonasen cánticos. Al final se cantó el himno del P. N. V. y el «Guernikako Arbola».

Los dirigentes, en su mayoría, se fueron al hotel Villa de Bilbao, donde hicieron declaraciones sobre el resultado de la manifestación y otros aspectos de la misma.

Hay que resaltar la ausencia prácticamente total de incidentes y el extraordinario servicio de orden desplegado, que en el caso del P. N. V. llegaba a las 1.200 personas.—MUGARZA.

TAMBIÉN CONTRA E. T. A.—Como se sale, la manifestación convocada por el P. N. V. «Por una Euzkadi libre y en paz» contaba con el apoyo del Partido Comunista de Euzkadi, Partido Socialista de Euzkadi-P. S. O. E., Partido del Trabajo de Euzkadi-P. T. E., Partido Carlista de Euzkadi (E. K. A.) y Organización Revolucionaria de Trabajadores.

Unión de Centro Democrático del País Vasco no participaba, atendiendo a la petición del P. N. V. en este sentido, aunque hizo un llamamiento al pueblo vasco para que se sumara a la manifestación. Por su parte, Alianza Popular «apreció» la convocatoria, pero se mostró contra el «slogan» independentista que la encabezaba.

En su último comunicado, el Partido Nacionalista Vasco reiteraba que la, convocatoria de la manifestación se dirigía «contra todos los alentados y agresiones que se producen en Euzkadi, con el propósito de erradicar la violencia, exigiendo al Gobierno las soluciones políticas a las que hasta ahora hace oídos sordos, y haciendo un llamamiento especial a los partidarios de la lucha armada para que se incorporen a las vías políticas». También ha querido dejar claro que «la condena de la violencia y petición de Que se abandone la lucha armada tiene que adjudicarse, aquí y hoy, en una medida fundamental, a E. T. A.».

 

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