Autor: Vilaró Giralt, Ramón. 
 Consejo de Ministros de los "Seis". 
 Optimismo en Bruselas ante los problemas de la Europa Comunitaria  :   
 Importante paso español hacia la integración europea. 
 Madrid.    26/07/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

CONSEJO DE MINISTROS DE LOS "SEIS"

Optimismo en Bruselas ante los problemas de la Europa comunitaria

Importante paso español hacia la integración europea

BRUSELAS. (Especial para MADRID.)—Gran expectación en la capital del Mercado Común, ante . la

celebración del primer Consejo de Ministros de los "seis", en el qué participaban por vez primera, los

nuevos dirigente) del Gobierno francés.

De la primera sesión de este Consejo se pueden deducir importantes puntos para el futuro de Europa. En

los corredores, en la sala de Prensa y en todas partes del Palacio de los Congresos de Bruselas, se

respiraba por fin un cierto aire de optimismo frente a los grandes problemas del Europa Comunitaria.

Francia, en su delicada misión de dejar contentos, en definitiva, a los franceses y a los demás países

europeos, se decidía, si bien es cierto, no abiertamente, a un compromiso formal para comenzar

negociaciones de apertura coa Gran Bretaña y los demás países europeos que lo soliciten. También para

España fue un Consejo importante.

Veinte minutos para España

Unos veinte minutos escasos, dedicaron los ministros de los "seis" en analizar el problema del futuro

acuerdo entre España y el Mercado Común. Tras disentir algunos aspectos de la posible cooperación entre

el C. E. E. y Yugoslavia, el Consejo, pasó a examinar el caso español, para concluir la aprobación del

contenido de la propuesta española, lo que terminara en la iniciación de un nuevo mandato que,

posiblemente, será definitivo para la firma del acuerdo entra España y la C. E. E.

Sin embargo, es de destacar, que no todo quedó resuelto en lo referente a España. Analizando las cosas

por partes, se puede decir que, en el sector agrícola, la realidad actual es li, siguiente: Los ministros de los

"seis" esfíín, podríamos decir, glo-balmente de acuerdo en los puntos propuestos por España en el

mandato, no obstante, existen ciertos aspectos en que algunos países no están totalmente conformes.

Otros, por el contrario—tal es el caso de Holanda respecto al aceite de oliva—, han realizado ciertas

concesiones que son fundamentales para nuestro país.

Producto por producto, el Consejo decidió que p:iru los agrios españoles, las naranjas en especial, «e

llesue ;i una reglamentación en el funcionamiento de l;i,s rebajas arancelarias que representará un 40 por

100 de reducción. Porcentaje, por otra parte, que gozan ya los demás países productores de agrios que han

concluido acuerdos con el Mercado Común. Por consiguiente, en este aspecto como en otros, se trata de

una medida que si bien no beneficia directamente, al menos no nos coloca en clara desventaja frente a los

demás competidores.

Reservas

Hubo reservas por parte de Holanda. Bélgica y, sobre todo Italia, respecto al período de duración para la

comercialización de los tomates españoles previsto, en prinkpio, para un tiempo de dos meses.

Referente al vino no fue aceptado c! 50 por 100 de rebajas para el vino denominado de Málaga, ni para el

jerez. También en esta ocasión la objeción fue puesta por parte italiana.

El aceite español

Holanda, que en principio oponía ciertas reserva» respecto al trato a conceder al aceite de oliva español,

decidió retirar su oposición, considerándose en los medios del Mercado Común, como una concesión de

Holanda a la postura adoptada por Italia, cuando los italianos se decidieron a hacer lo propio en cuanto a

los agrios de Marruecos y Túnez.

Sea esto cierto o no, la realidad de la situación de los exportadores españoles de aceite de oliva se

concretará en que España gozará de las mismas ventajas que Turquía, país qué se encuentra ya en su

segunda fase, en relación con su acuerdo con la C. E. E. Las dos principales ventajas del aceite español

cara a Europa ?erán comerciales y económicas. En el primer aspecto, el comercial, se permitirá a España

vender a medio dólar por debajo del precio del umbral, es decir, por cada 100 kilos. Hecho que supone la

importancia de no ser descriminados.

En el segundo aspecto, las ventajas económicas, supone una reducción del "prevelement"—especie de

tasa móvil—que existe en el Mercado Común en relación coa la diferencia existente en todos los

productos agrícolas entre el precio mundial y el precio de entrada en la Comunidad.

Así pues, por ejemplo, si el precio del umbral de aceite está a 40 dólares en el mercado mundial y la C. E.

E., considera que debe comercializarlo a 50 dólares, se pone una tasa de 10 dólares a todos aquellos

abastecedores de aceite del Mercado Común que no poseen ningún trato especial con los "seis".

España ´tendrá una reducción de cuatro dólares con respecto a esta tasa móvil, el mismo porcentaje que

tiene Turquía, sin embargo, inferior al que disfrutan ya Marruecos y Túnez que es del orden de cinco

dólares.

Problemas pendientes

Toda esta serie de problemas que quedan gor arreglar en el futuro acuerdo «.ñire España y íl Mercado

Común—entre e)los uno tan importante como es el problema que suponen, los productos industriales—se

considerará queí serán definitivamente resueltos en el próximo Consejo de Ministros a celebrar e!

próximo mes de septiembre. Entre tanto el Consejo ha remitido a la Comisión los puntos del acuerdo,

para que esta ultime los detalles necesarios. Aprobado este primer mandato, aún !«íips de ser perfecto,

supone ja un paso realista de España cara a la integración europea.

R. VILARO GIBALT

26 DE JULIO DE 1969

 

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