Autor: Pablo Barbado, Eliseo de. 
 La semana política. 
 El PNV debe defender a España en el País Vasco     
 
 Ya.    22/07/1979.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

LA SEMANA POLÍTICA

El PNV debe defender a España en el País Vasco

(Crónica política de la agencia Logos, por F. L. DE PABLO.)

Amargo y efímero es el gusto del éxito paia los políticos de los tiempos que corren. Siempre son más los problemas que las soluciones para esta sociedad compleja que nos ha tocado vivir. Apenas si el presidente Suárez trataba de recuperar el sueño perdido en la larga vigilia negociadora con los vascos, donde ha intentado cerrar un contencioso histórico de siglo y medio, cuando de nuevo el terrorismo y los problemas económicos han llamado a la puerta.

La virtualidad del acuerdo con los vascos, y especialmente e] PNV, es que entrega a éste el protagonismo que le corresponde por su condición de partido mayoritario en Euskadi. Al PNV, con el auxilio de todos los demás partidos vascos que apoyan el estatuto, incluida la coalición EIA, a la que pertenecen Jos señores Bandrés y Onaindía, les corresponde convencer a quienes han dado cobertura electoral a los partidos abertzales que apoyan la acción armada de ETA de que no hay otra salida histórica y pacífica para el momento presente que este estatuto de Guernica.

A partir de ahora es el PNV erque tiene también que colaborar con Madrid a que funcione bien este primer motor de la nave del estado autonómico para que los sentimientos del resto de los pueblos de España desechen la sombra de antivasquismo que, como rechazo & la violencia, comenzaba a extenderse sobre eus conciencias y surja la solidaridad interregional» por la que tan cálidas promesas han hecho los más radicales dirigentes peneuvistas en estos días.

Bastarían unos gestos de firmeza para que el resto de España creyera en esas promesas de solidaridad, porque mientras los concejales y representantes peneuvistas, así como el propio pueblo vasco, sigan dejando atropellar los símbolos que les unen icón España el estatuto no funcionará. Tienen que encontrar más gallarda respuesta a esas provocaciones, que descuelgan d« loa lugares oficiales del País Vasco los retratos del Rey, retiran la bandera española o cambian los nombres de las calles que se refieren a España.

Si gestos como ésos proliferan,¡ al contencioso vasco seguirá abierto. El progreso de] secesionismo, que en el fondo anima a muchoa de los que ahora aplauden el estatuto de Guernica, sera imparable. Las consecuencias más vale no imaginarlas.

A la espera del programa económico

Pero volvamos a los pucheros. El Gabinete tendrá que pasar «1 verano como la hormiga, preparando el duro invierno que se nos avecina, en que todo va a costar más caro y va a ser más escaso. Los expertos economistas se pasan el día discutiendo si son galgos ,si son podencos, sí para salir de la crisis es necesario plan o hay que proseguir el quizá inoportuno intento de liberalizar una economía que muy pronto va a tener que ser calificada "de subsistencia". Esperemos que la próxima semana, quienes se vayan de vacaciones en agosto, puedan llevarse como refrescante lectura la sugestiva novela del programa que intenta poner remedio a nuestros duelos y quebrantos económicos.

De no ser por este descubierto, Suárez podría haberse ido de vacaciones con la satisfacción de haber pagado por lo menos los intereses de las letras que firmó con sus electores el 1 de marzo. Porque no se han arreglado los problemas básicos—terrorismo, economía, falta de confianza—, pero se están poniendo las bases para ello. El equipo gobernante ya no está tan acosado como nicomienzo. Sea porque la oposición está en crisis o porque es consciente de que no puede, como dice González, poner a este Gobierno contra las cuerdas. El hecho es que, política y parlamentariamente, es el solitario de la Moncloa el que mantiene la iniciativa.

Programa realista

Hay indicios de que el plan, el programa, o como se le quiera llamar, que prepara el Gobierno es bastante realista, ya que enenfrenta « los ciudadanos con la gravedad de la crisis económica. Las medidas adoptadas para reducir el gasto público y atender a la situación financiera de los municipios están en esa línea. Los acuerdos1 entre las fuerzas sindicales y patronales para acomodar salarios y productividad, también. No puede haber un nuevo otoño de huelgas y des. censo imparable de la productividad mientras se entra en una nueva fase de renegociación de convenios. A las empresas no se les puede ahogar más, ni salarial ni fiscalmente. No estaría de más un esfuerzo por contener los precios de los artículos básicoa para proteger el nivel de subsistencia vital que padecen la mayor parte de los jubilados y pensionistas,, que, junto con loa parados, son los más castigados por la inflación.

Devaluar la peseta para mejorar nuestra posición exportadora, aunque suponga aumentar la factura del petróleo; atacar la especulación en el sector alimenticio y el de la vivienda, emplearse a fondo en la mejora de los servicios públicos, despolitizar la enseñanza y estabilizar los planes pedagógicos eon objetivos ineludibles a los que este Gobierno reformista tiene que aspirar si desea ganarse la credibilidad y confianza que le permitan contemplar su tarea de culminar la transición política y consolidar la democracia.

 

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