Autor: López de la Torre, Salvador. 
   La negociación España - Mercado Común continuará a finales de febrero  :   
 Cuando todo parecía resuelto, una diferencia sobre el precio de compra por España de dos clases de quesos europeos impidió el acuerdo definitivo.. 
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LA NEGOCIACIÓN ESPAÑA-MERCADO COMÚN CONTINUARA A FINALES DE FEBRERO

Cuando todo parecía resuelto, una diferencia sobre el precio de compra por España de dos clases de

quesos europeos impidió el acuerdo definitivo

Bruselas 29. (Crónica telefónica de nuestro redactar, enviado especial.) España ha tropezado con un trozo

de queso esta tarde en Bruselas, y por culpa de este minúsculo incidente doméstico deberán continuar las

negociaciones durante una nueva sesión plenaria a finales del mes de febrero, cuando todo parecía que

estaba teóricamente resuelto y ya se respiraba en el ambiente esa electricidad benéfica de los

acontecimientos felices.

Durante las jornadas de trabajo de esta tanda de negociaciones se habían resuelto, prácticamente, todos

los asuntos importantes que encerraba el Acuerdo comercial preferencial previsto entre el Mercado

Común y España, tanto en su aspecto fundamental de desarme aduanero recíproco, como en el más

delicado asunto de las ampliaciones contingentarías o de las cláusulas de salvaguardia. Es decir, todo lo

que verdaderamente era serio dentro de la negociación. A las siete y media de la tarde, cuando se

reunieron en el salón de sesiones las dos representaciones para poner punto final a las entrevistas y dejar

el asunto listo para la redacción del texto definitivo, los miembros de la Delegación comunitaria pidieron

una interrupción de sesión, seguramente a petición de los representantes de los países miembros que

asisten como mudos testigos al diálogo negociador. ka interrupción duró media hora, y durante ella la

Delegación española debía abandonar la sala de sesiones esperando a que los miembros de la Comisión,

que cumplen efectivamente el mandato negociador, discutiesen con los representantes de los seis países

miembros sobre la cuestión que aparentemente nadie podía explicarse en aquel instante.

Cuando se reanudó la entrevista, la sorpresa que recibieron nuestros delegados fue de primera cíase,

porque el Acuerdo, que parecía ya conseguido y maduro para el simple trabajo de los expertos, se

evaporaba de entre las manos de nuestros negociadores, que creían tenerlo bien agarrado. La Delegación

comunitaria advirtió a la española que no se consideraba satisfecha del acuerdo establecido sobre las

compras de quesos europeos por España y que en tales condiciones le parecía imposible, admitir que las

líneas generales del Acuerdo se adoptasen, reclamando en consecuencia la continuación de las

negociaciones a finales del mes de febrero en una nueva y para todo el mundo sorprendente tanda de

conversaciones, que ningún pronosticador, ni siquiera los más aficionados a jugar a la baja, habrían

calculado media hora átales. Y como los incordios nunca vienen solos, los problemas del contingente de

productos petrolíferos que la Comunidad nos concederá a los españoles se envenenaba igualmente cuando

ya parecía resuelto, incluyéndose también en la agenda de la nueva sesión a la que por último se sumaba,

para que no faltase nada, el asunto sobre el depósito previo del 20 por 100 del valor _de las importaciones

que nosotros hemos establecido y que también en í oría había quedado resuelto la jornada anterior.

Súbitamente, y imo una de esas tormentas de verano que ponen de luto los cielos de vacaciones a un

ritmo de galerna, el fi-../al de las negociaciones que parecíamos estar tocando con la mano se alargaba

simplemente porque los quesos Gauda y Edam, cuya entrada comercial en España se reglamenta a través

de determinados derechos reguladores, aparecía con un precio de nmbral superior en ocho dólares los cien

kilos a lo que querían sus principales exportadores europeos. Y al revuelo del queso, otros países sacaban

a relucir teualr mente problemas que parecían liquidados de modo definitivo. Un duro por kilo de queso

de diferencia iba a costar un mes suplementario de negociaciones, cuando Citábamos ya prácticamente

con el Acuerdo terminado. Conviene que sobre este episodio mediten todos los cantares de las Europas

idealizadas.—Salvador LÓPEZ DE LA TORRE.

 

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