Las fuerzas políticas coinciden en pedir mano dura al Gobierno  :   
 Ramón Rubial: "Sólo hay una manera de liquidar a ETA: lo que hizo Francia con la OAS". 
 ABC.    31/07/1979.  Página: 1,5. Páginas: 2. Párrafos: 8. 

LAS FUERZAS POLÍTICAS COINCIDEN EN PEDIR MANO DURA AL GOBIERNO

Ramón Rubial: «Sólo hay una manera de liquidar a la ETA: lo que hizo Francia con la OAS»

MADRID. (De nuestra Redacción.) Numerosas fuerzas políticas, sindicales y patronales, así como destacadas personalidades de la vida pública, tanto en el ámbito general de la nación como en el específico del País Vasco, han coincidido en condenar con extrema y justa dureza las acciones de la ETA.

En muchos de sus comunicados y declaraciones puede detectarse una demanda de contundencia y energía por parte del Gobierno, mucho más claramente explicitada que en anteriores ocasiones.

Tal vez la expresión más diáfana de esta actitud la constituyan las palabras pronunciadas por el ex presidente del Consejo General Vasco y del Partido Socialista, el veterano dirigente Ramón Rubial, en el transcurso de una fiesta convocada por su partido en la localidad asturiana de Puerto de Tama: «Hay una manera de liquidar a ETA: lo que hizo Francia con la OAS, una organización de gran fuerza y con la que estaban comprometidas altas personalidades de aquel país.» Si bien luego matizó que «esto no lo puede decir ningún demócrata», tanto él como el secretario general de la UGT, Nicolás Redondo, que le acompañaba en e! acto, prosiguieron atacando con dureza a la organización terrorista vasca. En opinión de Redondo, tras la aprobación del Estatuto en referéndum, «la ETA tendrá que actuar en un contexto de enfrentamiento y deberá incrementarse sobre ella la acción policial».

Ramón Rubial también dirigió aceradas críticas contra Herri Batasuna, acusando a la coalición «abertzale» de que «al haber llegado a las entidades locales no se preocupa por ningún problemas», porque «lo único que le interesa son los presos vascos, la amnistía y esas cosas, y, en cambio, «los problemas concretos los desprecia».

Desde otra banda del espectro político, el líder parlamentario de Coalición Democrática, Manuel Fraga, comentó ayer que «todos los medios son lícitos para eliminar a estos grupos inhumanos y sin escrúpulos».

«No hacen falta más comentarios ni más condenas, sino más acción», añadió Fraga.

Por su parte, la coalición Derecha Democrática Española, sin representación en ninguna de las dos Cámaras legislativas, censura duramente al Gobierno, afirmando que se halla «completamente desarmado por sus propios errores en la política del consenso». En opinión de esa fuerza política, que tiene como cabezas visibles

Telegrama de Garaicoechea a Suárez, reafirmando su perseverancia en el «proceso emprendido» a Federico Silva y Gonzalo Fernández de la Mora, lo ocurrido «es la demostración más palpable de que la política de la entrega sistemática de los poderes y competencias del Estado y la abdicación de su soberanía no conducen más que al envalentonamiento de las fuerzas que lo único que pretenden es la independencia del País Vasco, cualquiera que sean las actitudes Que se puedan adoptar de manera oportunistas.

En el otro extremo del abanico ideológico, el Partido Comunista, cuya manipulación informativa a través de su órgano de expresión «Mundo Obrero» quedó patente con el tratamiento dado a la noticia de la detención de los grapos responsables del atentado a California-47, se ha servido de los atentados para intepretarlos a la luz de su particular semántica, cuestionando la condición «revolucionarla» que proclaman sus autores, y califica los crímenes de ETA de «cobardes y crapulosos». Menos estridente en el lenguaje, pero mucho más concreto en su planteamiento fue el líder comunista vasco, Roberto Lerchundi. quien, a la vista de las sospechas que responsabilizan a ETA político-militar de las tres bombas del domingo, ha emplazado públicamente a EIA y a Euzkadiko Ezquerra, fuerzas políticas que teóricamente apoyan el Estatuto, a que clarifiquen sus relaciones con esta rama de la organización terrorista.

La manifestación más específica de condena que ha brotado del País Vasco ha sido en cualquier caso el telegrama remitido por el «lendakari» Garaicoechea al presidente Suárez, en el que apunta el nuevo clima político y el nuevo ánimo de cooperación fruto de las negociaciones de la Moncloa. «Profundamente consternado por incalificables atentados cometidos en País Vasco y Madrid —afirma el telegrama—, ruégele acepte el testimonio de mi dolor e indignación, así como la voluntad decidida de continuar con la firmeza necesaria el proceso emprendido para logar la pacifiración y la convivencia solidarla y estabilidad democrática de todo el Estado.>

 

< Volver