Caos impresionante en la inmediaciones de Atocha     
 
 ABC.    31/07/1979.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

CAOS IMPRESIONANTE EN LAS INMEDIACIONES DE ATOCHA

La mayoría de los relatos de los diversos testigos entrevistados por los periodistas coinciden en el recuerdo de una fuerte explosión seguida de la rotura de millares de cristeles.

«Acababa de llegar a Madrid con un amigo —dice un joven austríaco internado en La Paz— porque estamos realizando un viaje por diversos países de Europa. Cuando íbamos a recoger nuestros equipajes en Chamarín escuchamos una explosión y se nos vino encima una nube de polvo y humo que nos tiró al suelo. Unas personas muy amables nos llevaron en su coche a este hospital, pero aquí perdí de vista a mi amigo y todavía no kan podido encontrarlo.»

Por los pasillos de La Paz deambulaba con un aparatoso vendaje en la cabeza una joven alemana, Madsen Gen Sonden Gaar, companera de viaje de la muchacha muerta en Chamartín. No habla español y su tristeza es patética.

Un joven canario, miembro del equipo submarinista de Tenerife que ha participado en los campeonatos de Ensidesa, resultó herido en el aeropuerto de Barajas. Este es su relato recogido por Efe:

«Sólo recuerdo una explosión muy fuerte. Todo daba vueltas. Intenté levantarme para ayudar a mis compañeros y pedí ayuda. Todas tos cristaleras habían reventado y estábamos manchados de sangre. A los dos nos llevaron en un taxi a las dependencias de la Cruz Rota y desde allí nos trasladaron en ambulancia basta aquí.

Este deportista acababa de ser Intervenido quirúrgicamente y estaba preocupado por su ternilla: «No quiero que se entere mi esposa por ustedes. Prefiero que la llame primero una enfermera y la tranquilice.» Efectivamente, la enfermera ya había cumplido el encargo.

En Atocha e! artefacto asesino dejó una Impresión indeleble para un matrimonio madrileño que iniciaba sus vacaciones:

«Ha sido horroroso: gente caída en el suele, cristales por todas partes y carreras de personas como locas. Ayer no conseguimos billete de Iberia porque en las oficinas de Neptuno estaba estropeado el ordenador. En vista de lo que había, nos fuimos a Rente y cogimos billete para el Talgo que salía hoy • las dos y media de la tarde. Si hubiésemos conseguido billete de avión nos habría cogido •I «tentado. Sobre la una de la tarde nos fuimos a la estación de Atocha y nos encontramos con un caos impresionante: tráfico de Policía y ambulancias, que Incluso circulaban por el paseo d« las Delicias en dirección contraria. Sobre las dos de la tarde, ente el temor de una nueva explosión, unas ochocientas personas que se encontraban junto a la estación, en la explanada, salieron de estampida. Los cristales de la estación estaban destrozados por la onda expansiva, incloso los del reloj...»

 

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