Schumann y España     
 
 Informaciones.    27/11/1971.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

INFORMACIONES

SCHUMANN Y ESPAÑA

ALGUNOS comentaristas franceses, al resaltar la importancia del viaje del señor Schumann a Madrid,

han señalado que ha hecho falta casi un año para que las relaciones hispano-francesas volvieran a un

cauce de absoluta normalidad y cordialidad. Es cierto que la visita del ministro de Asuntos Exteriores

francés se ha efectuado con un aplazamiento de once meses; no es menos cierto que a raíz del proceso de

Burgos (y del tratamiento que de él hizo la B. T. P.) se produjo cierto enfriamiento en las relaciones entre

los dos países, pero este distanciamiento fue subsanado a tiempo el 21 de enero pasado, cuando el

Presidente Pompidou, en una conferencia de Prensa, tuvo excepcionales palabras para nuestro país y para

la amistad hispano-francesa.

La visita del jefe de la diplomacia francesa, pues, no implica en principio una reanudación de lazos

cordiales, sino un jalón más en una "entente" cada día más estrecha. La demora que este viaje ha sufrido

ha resultado además beneficiosa, por cuanto problemas como el de la ampliación del Mercado Común no

tenían un planteamiento inmediato en enero pasado.

Ahora, en cambio, las conversaciones entre los señores Schumann y López Bravo se han centrado

primordialmente sobre esta amenaza de desfase cernida sobre nuestro tratado preferencial con la

Comunidad Económica Europea. El señor Schumann, a este respecto, ha tenido palabras claras y

comprometidas: "La ampliación del Mercado Común —ha dicho— dará origen a importantes problemas

para España." Algo que ya sabíamos, pero que conviene escuchar de labios de quien ha tenido parte

importante en la entrada en la C. E. E. de Gran Bretaña. El país parece no tomar seria conciencia pública

de lo que representa para España esta ampliación de la Comunidad, que para 1973 habrá abarcado

igualmente a Noruega, Irlanda y Dinamarca. El "recordatorio" de monsieur Schumann merece tenerse en

cuenta.

En el palacio de Viana, durante la cena que le fue ofrecida por su colega español, el Jefe del Quay

d´Orsay, tras subrayar que las relaciones entre los dos países no presentaban ningún problema grave, hizo

un firme voto por la representación de nuestros intereses ante la Europa unida. "Es cierto —dijo— que la

frontera franco-española es también la frontera hispano-comunitaria, pero no es menos cierto que el eje de

Europa, su equilibrio, será distinto si las relaciones entre España y la Comunidad son o no lo que deben

ser. La ampliación de la Comunidad planteará problemas a España y también le puede hacer correr un

riesgo de discriminación. Como Francia —puedo decirlo con satisfacción— ha sido tea obstinado

abogado de España, recompensado al final por el acuerdo preferencial concluido entre España y la

Comunidad en 1970, la adaptación de ese acuerdo a las nuevas exigencias nacidas de la ampliación,

representa para ella lo que sin exageración puedo llamar un deber. Nos hacemos cargo de este deber."

Son palabras que matizan sobradamente el significado y la cordialidad de la estancia entre nosotros del

señor Sehumann. El ministro francés mantuvo en sus veintiocho horas de estancia´ en España dos

entrevistas con su colega español y fue recibido por el Jefe del Estado y el vicepresidente del Gobierno.

Las conversaciones entre los Jefes de ambas diplomacias han tenido ese fundamental marco económico

de las relaciones comerciales bilaterales y las de España con un Mercado Común a "diez". La relación

económica hispano-francesa es satisfactoria para las dos partes. Francia es el tercer proveedor y cliente de

España; la balanza comercial nos es desfavorable en un 40 por 100, pero la balanza de pagos queda

compensada por los ocho millones de franceses que nos visitan cada verano y por el dinero remitido a

España por nuestros trabajadores en Francia. Se hará lo posible porque las inversiones francesas —

portadoras de una tecnología en alza— fluyan con mayor ritmo hacia nuestro país.

Una visita —en resumen— fructífera, alentadora y necesaria. Del comunicado oficial conjunto de las

conversaciones se desprende el "excelente estado" de las relaciones hispano-francesas.

 

< Volver