La guerra de las naranjas     
 
 Informaciones.    25/03/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA GUERRA DE LAS NARANJAS

Lo de las naranjas marrouíes -- en general los productos hortofrutícolas del país vecino -- es tema

polémico donde los haya. Se trata de que nuestras frutas y hortalizas disfrutan en los mercados de la CEE

de una ventaja esencial frente a la competencia marroquí: "que llegan antes y un coste de transporte

inferior. Los marroquíes tienen Que enviar sus productos a los mercados europeos en largas travesías

marítimas, con lo que ello conlleva de tardanza, gastos de transporte, refrigeración, imposibilidad de

adoptar embalajes funcionales, etc. En cambio, los productos hortofrutícolas marroquíes gozan de la

ventaja de Que son obtenidos a menor costo (la mano de obra es infinitamente más barata que la

española) y de que encuenrtran aranceles más bajos en las fronteras comunitarias.

El problema empieza en el rumor tortísimo de que España va a firmar o ha firmado un acuerdo con

Marruecos para permitir el paso por España de sus frutas y hortalizas camino del Mercado Común.

Incluso se llegó a afirmar que España financiaría el regadío de 30.000 hectáreas en las riberas del río

marroquí Lukus, que posiblemente, pudieran ser plantadas de naranjos. Los naranjeros valencianos han

puesto el grito en el cielo. A la crecida arancelaria que supone para sus cítricos la entrada de Gran Bretaña

en la C.E.E. veían sumarse la amenaza de las naranjas marroquíes pasando por delante ¿e sus puertas para

ser vendidas a menor precio en el mercado europeo.

Don Tomás Allende, ministro de Agricultura, ha abordado el tema ante las Cortes.´Ha asegurado Que no

es cierto que se vaya a financiar la plantación de agrios en Marruecos y que las negociaciones para el

tránsito de productos marroquíes por España aún no han concluido. Don Tomás Allende afirmó que se

estaban levantando confusiones y equívocos Intencionados sobre el problema, e hizo hincapié en que no

podía renegarse del principio de tránsito de mercancías entre países vecinos. Dejó entender que de existir

perjuicios para nuestros productos se estudiarían las posibles compensaciones y que, en cualquier caso, se

está negociando con Marruecos para que ese hipotético perjuicio no se produzca.

El señor ministro fue tajante: «Que no se Inquieten —dijo— los auténticos agricultores del sector

hortofrutícola, porque el ministro de Agricultura no dejará ni un momento de velar por su sector...» Los

agricultores de este sector —especialmente los valencianos— continúan a la expectativa de las

negociaciones con Marruecos. Y. ciertamente, que con el alma en vilo.

 

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