Autor: ;Fernández Briceño, Jesús Martín. 
 La situación en el País Vasco (III). 
 Estructura social y crisis económica     
 
 Informaciones.    19/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

LA SITUACIÓN EN EL PAÍS VASCO (III)

ESTRUCTURA SOCIAL Y CRISIS ECONÓMICA

Por Ignacio G. IGLESIAS y Jesús FERNANDEZ BRICEÑO

Industria es cosí un sinónimo del País Vasco. Excluyendo factores históricos o culturales, la industrialización es el fenómeno que ha decantado en mayor medida las formas y las expectativas de vida del pueblo vasco desde hace poco más de un siglo hasta nuestros días.

A partir de los años cuarenta, la ría de Bilbao se convierte en un hormiguero industrial controlado por la burguesía vizcaína, que con el apoyo de la oligarquía financiera vasca controla, a través de las grandes entidades privadas de crédito, a caballo entre Bilbao y Madrid, todo el posterior desarrollo del norte de España. Debido a la tradicional iniciativa, industrial vasca, se forja un conglomerado industrial de pequeñas y medianas industrias que han sido protagonistas del actual desarrollo económico y social del País Vasco.

Este gran complejo industrial, con especial incidencia en Vizcaya, se ha convertido en el más importante de España, y supera con mucho a la media nacional. £1 producto regional bruto es superior al 9 por 100 del total nacional Si tenemos en cuenta que en esta región se encuentra localizada poco más del 7 por 100 de la población, el nivel de renta en el País Vasco es superior en un 25 o un 30 por 100 a la media española. Este producto regional bruto estaba cifrado en 1975 en 520.000 millones de pesetas, siendo en la actualidad algo superior en términos monetarios, pero casi igual en términos reales por, el estancamiento de la actividad económica que padecemos, y que precisamente por su alto índice de industrialización ha afectado con gran intensidad al País Vasco. De este producto regional, el peso especifico mas fuerte corresponde a la provincia de Vizcaya, que genera casi el 50 por 100 ¿el mismo, mientras que a Guipúzcoa le corresponde un 25 por 100. Navarra y Álava, con un 16 y un 9 por 100, respectivamente, participan muy a la zaga de la riqueza industrial del País Vasco.

PRODUCTIVIDAD INDUSTRIAL

En Vizcaya existen censados, aproximadamente, veinte mil empresarios, que, sumados a los de las otras tres provincias, pueden alcanzar en el conjunto del País Vasco alrededor de los 40.000. Los índices de productividad en el País Vasco son superiores a la media española en un 10 por 100 en el sector servicios, en un 20 por 100 en el sector industrial y casi un 50 por 100 en el sector agrícola. Su grado tecnológico puede ser comparable a de cualquier país industrializado de Europa. El grado di penetración de capital extranjero es del orden de un 20 por 100 y se centra especialmente en los sectores químicos y de transformados metálicos.

Distribuida por sectores, la mayor concentración de riqueza reside en el sector secundario, mientras que el sector primario ocupa sólo un 6 por 100. En los últimos años, el sector que ha experimentado mayor incremento ha sido el terciario —servicios—, que ha desarrollado un gran dinamismo debido a la escasez de infraestructura comercial y viaria.

El País Vasco se ha convertido, por la dinámica de su industrialización, en uno de los focos de atracción migratoria más intensos en el periodo de 1950 a 1975. En 1950 el censo del País Vasco era de 1.400.000 habitantes, y en 1975 alcanzaba ya los 2.600.000 habitantes. La provincia que ha absorbido el mayor porcentaje migratorio ha sido Vizcaya, con un crecimiento del 62 por 100 del total. En la actualidad podemos estimar que casi el 40 por 100 de los habitantes del Gran Bilbao no han nacido en la provincia de Vizcaya. Como consecuencia de este fenómeno migratorio, el País Vasco cuenta, con una media de población muy joven, lo que supone a su vez que su porcentaje de población activa sea superior a la media española y que la tasa de natalidad sea asimismo elevada. De continuar este ritmo de crecimiento en 1985, el País Vasco habrá alcanzado aproximadamente los tres millones de habitantes, lo que supone una tasa de incremento del 25 por 100 en diez años.

Por lo que respecta al grado de bienestar social, Guipúzcoa, Vizcaya, Álava y Navarra están entre los primeros lugares del conjunto de las provincias españolas. Podemos estimar que el 35´ por 100 de la población se corresponde con una clase media alta, mientras que la alta burguesía vendría representada de un 3 a un 5 por 100. El resto de la población se identificaría con una clase media baja, pero mucho más desahogada que su homologa en el resto de las provincias no industrializadas.

MEDIO AMBIENTE

Uno de los problemas con los que se enfrentan actualmente las zonas más industrializadas de Vizcaya y Guipúzcoa es el de la contaminación. El desequilibrio ambiental producido como, consecuencia de la contaminación del aire y del agua, así como los ruidos y el deterioro general de las actividades vitales necesita urgentes soluciones, ya que, de otra forma, se podría llegar a una situación de caos irreversible.

En el País Vasco se absorbe el 14 por 100 .del total de la energía de España, el 16 por 100 del consumo total de fuel-oil y el 7 por 100 del consumo de gasolina. Refiriéndonos sólo a Vizcaya, el consumo energético incide en un 70 por 100 sobre la contaminación global de la provincia. Entre las medidas que ya están en marcha para combatir la contaminación y entre los futuros proyectos destaca el de la depuración de las aguas del rio Nervión, que a su paso por Bilbao es una

ciénaga, y que requeriría una inversión de 8.000 millones de pesetas.

LA INDUSTRIA, ANTE LA CRISIS ECONÓMICA

En la opinión de don Jesús Dorao Lanzagorta, economista y director del «Estudio sobre la estructura socioeconómica del País Vasco», la crisis de la industria vasca no .debe achacarse soto a las derivaciones de la represión económica como consecuencia de la crisis de la energía, sino que debemos buscarla en razones coyunturales derivadas de la política económica del franquismo, que potenció un proteccionismo empresarial, que ha desaparecido al tiempo que aumentaba la competitividad.

Según los estudios de la Cámara de Comercio de Bilbao y del Ministerio de Industrial, el nivel de respuesta empresarial, este otoño, ha sido el más pesimista, de los últimos diez años. La inversión industrial es un tercio inferior a la de 1976. El descenso vertical de los índices de producción, la baja utilización de la capacidad empresarial, la conflictividad laboral y las restricciones a las disponibilidades líquidas descapitalizan las empresas. De enero a octubre, la devolución de efectos en la Banca privada de Vizcaya alcanzaba la cifra de 58.587 millones de pesetas, frente a los 47.703 millones en todo el año 1976, y los 32.455 millones de 1975, o los 9.920 millones de devoluciones de 1973. Solamente en

Vizcaya, el índice de paro supera las 30.000 personas. Muchas empresas manifiestan que no pueden pagar la extraordinaria de Navidad. A “groso modo», este es el panorama económico vasco.

En esta crisis cabría diferenciar al gran empresario de la ría de Bilbao del pequeño y mediano empresario del resto del país. El problema se agrava si pensamos que en la mayoría de estas pequeñas y mediarías industrias es donde está concentrada la riqueza familiar de empresarios y obreros, y dependen inexorablemente de los suministros de materiales que efectúan a la gran Industria. Su suerte está ligada a la de éstas. Si se llega a la suspensión de pagos de una Bahckox Wilcox, por ejemplo, no son sólo sus tres mil obreros los perjudicados; son muchos miles más los que no podrán dar salida a lo que producen.

El impuesto revolucionario de E.T.A. no puede ponerse de pantalla para eludir compromisos económicos. El impuesto de E.T.A. existe, pero los empresarios que se van del País Vasco no" lo hacen por medio en su mayoría —si es que se están marchando, y» que fuentes empresariales consultadas nos lo han puesto en duda—, sino buscando otras expectativas económicas.

La empresa del País Vasco necesita liquidez por parte de las autoridades monetarias e imaginación e iniciativa por parte de los empresarios, para reestructurar y reconvertir la producción y agilizar la gestión.

19 de diciembre de 1977

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