No se ha emprendido ninguna acción en torno a los hermanos Perret. 
 Las autoridades policiales mantienen absoluta reserva sobre la investigación de los comandos de la "guerra sucia" contra ETA     
 
 El País.    27/01/1981.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

No se ha emprendido ninguna acción en torno a los hermanos Perret

Las autoridades policiales mantienen absoluta reserva sobre la investigación de los comandos de la "guerra sucia" contra ETA

Las autoridades policiales mantienen absoluta reserva sobre la investigación que se está llevando a cabo en torno a la guerra sucia contra ETA. El secretario general de la Dirección de la Seguridad del Estado, encargado de llevar a cabo esta investigación, ha manifestado que es inoportuno adelantar en estos momentos cualquier tipo de información. José Luis Fernández Dopico se trasladará en los próximos días al País Valenciano, en donde, según ha venido publicando la Prensa, encuentran refugio algunos supuestos componentes de los comandos.

Han resultado infructuosas todas las gestiones llevadas a cabo para localizar a los hermanos Gilbert y Clement Perret, quienes, según el semanario La Calle y otras fuentes, podrían constituir, junto a Jacques Debesa, el comando que provocó el incidente de la frontera el pasado día 23 de noviembre, momentos después del ametrallamiento del bar Hendayais.

El comisario jefe de Castellón, Juan Antonio Martín Moriñogo, respondió, a preguntas de EL PAÍS, que no se había adoptado ninguna medida policial en torno a los hermanos Perret, residentes en Benicasim y propietarios de una pastelería afincada también en esta localidad alicantina. Según Martín Moriñogo, ni hay orden de búsqueda de los hermanos Perret ni se les ha prestado ningún tipo de protección. Tampoco la han solicitado. Precisamente anoche, desde la Dirección de la Seguridad del Estado, se interesaron por conocer si los Perret habían pedido protección a la comisaría de Castellón.

El comisario Martín Moriñogo afirmó que no conocía sobre las actividades de los hermanos Perret más de lo que ha venido publicando la Prensa, si bien admitió que era probable que en el servicio de la comisaría dedicado a los extranjeros les conocieran.

A la pregunta de si era cierto, como se había informado a este periódico, que este verano habla estado cenando en Benicasim con uno de los hermanos Perret en compañía de José Antonio González Pacheco, conocido por Billy el Niño, negó rotundamente que eso fuera así. «Es probable que alguna vez me haya cruzado con ellos en la comisaria, con motivo de cualquier gestión, pero yo no les conozco». En cuanto al encuentro con Billy el Niño, preguntó: «¿Ese funcionario no trabaja en Madrid?» Asimismo negó que el pasado verano hubiera veraneado en Benicasim en un apartamento de los Perret situado en las torres conocidas como apartamentos Grappa. «Yo no veraneo; sólo me baño alguna vez en la playa», dijo.

Martín Moriñogo afirmó también no estar al corriente del pasado delictivo que se le atribuye a ambos hermanos, a pesar de que Clement fue expulsado de España por proxenetismo. «Los antecedentes no obran en poder de esta comisaría», concluyó.

Sólo se investiga en Madrid

En el cuartel de la Guardia Civil de Benicasim, en ausencia del teniente, el jefe de puesto remitió para cualquier informacion sobre el caso a la comandancia de la Guardia Civil de Castellón, donde, ante la ausencia del coronel y el teniente coronel, no fue posible obtener información alguna.

Tanto el gobernador civil de Castellón, Rafael Montero Gomis, como el jefe superior de Policía de Valencia, Rafael Luis del Río, remitieron para cualquier información a la Dirección de Seguridad del Estado, que es quien lleva directamente la investigación. El gobernador de Castellón dijo que desde su departamento no se ha llevado ningún tipo de actuación respecto al asunto, que desconoce cualquier detalle sobre la investigación y que desde que tomó posesión no se ha registrado ninguna anormalidad en Benicasim. El jefe superior de Policía de Valencia, que coordina la actuación policial en toda la región, se negó a entrar en la veracidad o falsedad de las informaciones publicadas, porque no quiere interferir las investigaciones en marcha, para las que no se ha solicitado su colaboración. «Hay un juez instructor ocupado del caso, y una interpelación parlamentaria, de las que espero que resplandezca la verdad;

mientras tanto, no quiero hacer declaraciones». Sobre la detención de los Perret y la incautación de armas en su horno de pastelería, declaró: «Que yo sepa, es falso». Según el comisario Del Río, ni se le ha solicitado desde otras instancias ni ha emprendido ninguna actuación en torno a los hermanos Perret.

Sorpresa en Ingomer

En la Patisserie Francaise, de Benicasim, después de haber intentado varias veces, sin conseguirlo, que se facilitara la localización de los hermanos Perret para intentar confirmar o desmentir lo que sobre ellos se ha venido publicando, la persona que atendía el teléfono y que dijo ser el contable indicó, como lugar probable donde pudieran hallarse, la empresa Ingomer, de Nules. El empleado, que dijo no haber visto en los cuatro meses que lleva trabajando en la pastelería nada más que una sola vez a los hermanos Perret, indicó que esta empresa era la referencia que él da habitualmente cuando alguien pregunta por los hermanos.

Según el contable, la persona

que aparece casi todos los días por la pastelería para informarse de la marcha del negocio es el encargado, llamado George, persona que también es difícil localizar por no tener un horario fijo.

Puestos en contacto con la empresa Ingomer, dedicada a la fabricación de productos cosméticos y de limpieza, el director de la misma, Emilio Romero García, se mostró muy sorprendido por el hecho de que se le preguntara por los Perret. En principio, el apellido no le sonaba de nada, así como tampoco sus nombres —Gilbert y Clement—. Después de negar rotundamente que tuvieran nada que ver con la empresa insistió en saber quienes eran esos señores. Al indicarle que se trataba de los dueños de la pastelería francesa, recordó haber visto por allí a un señor fuerte —Clement lo es—, que, como cliente, iba a comprar en ocasiones productos detergentes. Pese a la difusión que en Castellón ha tenido la noticia de la supuesta vinculación de los Perret con el comando de Hendaya, Emilio Romero García dijo no estar al corriente del tema.

Horas antes, al intenrar hablar con Romero García, la empleada que atendía al teléfono dijo que los Perret no se encontraban en la fábrica. Al insistir en si sabía a qué hora podría localizárseles, la telefonista dijo que esos señores no iban por allí, aunque no se sorprendió de que se preguntara por ellos. Ante la insistencia admitió que les conocía, pero que no iban por la fábrica, y al preguntarle que por qué les conocía, dijo: «Es que cuando entré en Ingomer me presentaron a todos los que trabajaban en la empresa».

Sobre el paradero de los hermanos Perret, el Diario de Valencia afirmaba el pasado domingo que habían vuelto a ser vistos en Benicasim el jueves y viernes último alternando en distintos establecimientos públicos.

 

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