Autor: Muguerza, J. R.. 
 Da un plazo de una semana. 
 ETA militar exige la demolición de la central de Lemóniz para liberar al ingeniero     
 
 ABC.    31/01/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

SÁBADO 31-1-8

Da un plazo de una semana

ETA militar exige la demolición de la central de Lemóniz para liberar al ingeniero

BILBAO (J. R. Muguerza, corresponsal). A media mañana de ayer fue recuperado, en el barrio bilbaíno de Erandio, el turismo Seat 131 BI-5259-J, propiedad del ingeniero José María Ryan Estrada, secuestrado a primera hora de la noche del jueves por un comando de la rama militar de ETA, según reivindicación hecha por un miembro de la citada organización al periódico «Egin». A media tarde, y a distintos medios informativos vascos, la mencionada rama hacía público un comunicado en el que exigía el inicio de la demolición de la central nuclear de Lemóniz en el plazo de una semana, como condición para la puesta en libertad del ingeniero.

Según ha podido determinarse, después de las declaraciones hechas por personas que estuvieron por última vez con el señor Ryan, antes de que tomara el coche para dirigirse a su casa, éste abandonó la central nuclear de Lemóniz hacia las ocho menos cuarto de la noche. Momentos antes, José María Ryan había asistido a una reunión de trabajo con varios técnicos de la central, en las oficinas que la empresa Iberduero tiene en Basordas. Terminada la misma, el ingeniero se dirigió al aparcamiento, en compañía de un joven abogado recientemente incorporado a la empresa.

Poco después, y en sus respectivos coches, los dos empleados se dirigieron por la carretera de Arminsa. Según el abogado, el señor Ryan fue delante con su coche hasta el cruce de Andracas, en donde tomó la dirección de Munguia, mientras que él se dirigía por la de Plencia.

Esto, aproximadamente, se producía a las ocho menos cinco de la noche. A partir de estos momentos, nadie aporta dato alguno sobre José María Ryan. Supuestamente, el ingeniero siguió en su coche hasta el cruce de Maruri-Gatica y Urduli, distante a unos doce kilómetros de la central y para ios que se invierte, aproximadamente, unos doce minutos. En este cruce existe una señalización de «stop», en la que el señor Ryan se vio obligado a parar el vehículo. Según fuentes policiales, éste pudiera ser el lugar en donde el ingeniero fue abordado por sus secuestradores.

No obstante, tampoco se descarta la posibilidad de que José María fuera abordado en las proximidades de su domicilio, sito en el número 62 de la urbanización Undemendi.

«NUNCA TEMIÓ QUE LE PASARA ESTO»

«Es una persona que se remite única y exclusivamente a su familia y profesión. Jamás ha hecho mal a nadie y por ello nunca temió que le pasara esto», comentaba ayer por la tarde en el jardín de su domicilio en la urbanización Undemendi Pepi Murúa, esposa de José María Ryan, madre de cinco hijos y de profesión dentista. La joven esposa está pasando, probablemente, las horas más amargas de su vida. «Mi marido es una persona sencilla que nunca se ha metido en problemas ni en política. En su trabajo, según me han comentado, es emprendedor y alienta a los demás. Como esposo, puedo decir que le gusta dedicar gran parte de su tiempo libre a sus hijos. Es muy aficionado a arreglar y sembrar el pequeño jardín que tenemos.» «Nuestro deseo —nos decía, mirando a sus dos hijos— es que esto termine pronto y venga a casa.»

El matrimonio Ryan-Murúa tiene cinco hijos, todos ellos varones, de edades comprendidas entre los nueve y dos años.

DESPLIEGUE POLICIAL

A lo largo de la mañana de ayer, efectivos de la Guardia Civil y Policía efectuaron un gran despliegue de fuerzas con el propósito de localizar el paradero del ingeniero. Hacia las once de la mañana, en la zona de Arriaga, del barrio bilbaíno de Erandio, fue encontrado el coche del secuestrado. El vehículo carecía de documentación, por lo que se cree que los secuestradores se apoderaron de ella.

Paralelamente, efectivos de las DAR (Unidad Antiterrorista Rural), auxiliados por un helicóptero y perros adiestrados, «peinaron» las laderas del monte Umbe y el trayecto comprendido entre la central y el domicilio, con resultado negativo. El trabajo de búsqueda se prolongó hasta primeras horas de la noche.

SECUESTRO DE LUIS SUÑER: NO HAY NEGOCIACIONES

VALENCIA. Aunque se especula con la posibilidad de que haya negociaciones, oficialmente se mantiene el máximo silencio sobre las investigaciones en torno al secuestro del industrial alcireño Luis Suñer Sanchís.

En medios de la familia se ha afirmado también que las diversas llamadas de presuntos secuestradores «les están volviendo locos».

Mientras tanto, en la tarde de ayer se llevó a cabo una manifestación silenciosa de la población de Alcira, que fue encabezada por el Ayuntamiento y los Comités de las empresas del señor Suñer Sanchís.

 

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