Patxi Iturrioz, a punto de estrenar escaño. 
 La lucha de ETA divide al pueblo vasco     
 
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Patxi Iturrioz a puntó de estrenar escaño

La lucha de ETA divide al pueblo vasco

MADRID, 17 (D16).—«La lucha armada de ETA divide al pueblo en dos bloques, dijo ayer en su presentación en Madrid el diputado vasco, Patxi Iturrioz, militante del Movimiento Comunista de Euskadi (AMK) y sucesor de Francisco Letamendia en el Congreso de Diputados.

Irurrioz, que se definió como un comunista vasco y «el cínico diputado de la izquierda revolucionaria», criticó sin pelos en la lengua la lucha armada de ETA, «que sirve para aumentar la separación de Euskadi del resto del Estado».

«Sin embargo —continuó—, ETA no es para nosotros una organización contrarrevolucionaria. Es una organización que se sitúa junto al pueblo, pero una organización con la que tenemos fuertes discrepancias.»

La solidaridad, por delante

Francisco Javier Iturrioz, que no sabía ayer si el miércoles podría ocupar su escaño, centró su política parlamentaria en tres frente de lucha. El primero, y por encima de todo, como partido revolucionario de izquierdas, la solidaridad.

«Solidaridad que voy a tratar de establecer presentando el problema vasco desde una perspectiva revolucionaria, por creer que sólo así nuestro problema será entendido por catalanes, castellanos, andaluces...»

Habló también de la «mordaza parlamentaria» que iba a sufrir dentro del grupo mixto, pero por medio de las interpelaciones «combatiré la política de consenso que favorece a la derecha; combatiré los pactos sociales y la política antiterrorista da) Gobierne, y lucharé por 3a unidad fia la izquierda revolucionaria».

Pacificación, igual a ruptura Patxi Iturrioz, que criticó duramente a las fuerzas nacionalistas por su política «exclusivista», planteó el tema de la pacificación de Euskadi, muy lejos de los «quince puntos supersecretos de Martín Villa, que el Parlamento, si es democrático, tendría que conocer, y muy lejos también de las alternativas similares presentadas por el Partido Nacionalista Vasco y el Partido Socialista de Euskadi».

«Para conseguir la pacificación de Euskadi debe producirse una auténtica ruptura democrática y conseguir que las Fuerzas de Orden Público pasen a depender, con exclusividad, de los entes autonómicos.»

El diputado, que piensa, que los intereses del pueblo vasco son también los intereses del resto de los pueblos y nacionalidades, añadió que «la actitud del Gobierno es de miopía política sí considera que ETA es un grupo de bandoleros y la solución está en el palo».

Contra el Consejo General

«Con cambiar el uniforme a la Policía —añadió— no es suficiente. Hay que tener nuevas Fuerzas y nuevos mandos, hay que educarlas con otro espíritu y hacer que el pueblo vasco no vea en ellas a un enemigo.»

Patxi Iturrioz, que criticó duramente al Consejo General Vasco, anunció que la política de su partido con respecto al órgano preautonómico sería de oposición. «Una oposición, por supuesto, no similar a la que mantendremos de cara al Gobierno.»

«Creemos —añadió— que el Consejo General Vasco puede en algún momento adoptar algunas decisiones positivas de cara a la lucha del centralismo y a la lucha de Euzkadi. Decisiones que nosotros apoyaremos, pero siempre desde la oposición.»

Iturrioz, tras recordar Ja propuesta que en este sentido hicieron desde la coalición de Euskadiko Ezkerra a Bandrés y que el senador no aceptó, justificaba esta actitud «en la creencia de que el Consejo General Vasco está salpicado por la política de consenso que se dicta en Madrid».

 

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