Así le mataron     
 
 Diario 16.    06/10/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Así le mataron

BILBAO, 6 (Europa Press).—Este es el relato de uno de los alumnos del segundo comandante de Marina de Bilbao:

—«Estábamos sentados en una salita de la vivienda, repasando unos problemas que nos había puesto el señor Liesa el día anterior, cuando sonó el timbre de la puerta.»

—«Notamos que. tras abrir la puerta del piso, se oyó un rumor de pasos apresurados por el pasillo. De pronto, penetró en la salita un joven encapuchado, que ordenó ponerse a nuestro lado al portero. Estábamos solos en la habitación el encapuchado y nosotros.»

«¿Sois militares?»

—«Al entrar el encapuchado, nos apuntó con su pistola. Preguntó si éramos militares. Le contestamos que no.» «Somos alumnos de Náutica». «Quedó conforme. No dijo nada. Mi compañero le preguntó si podíamos fumar. Respondió que sí,»

—«Hasta ese momento, no- habíamos oido nada en el hall. Pero a partir de entonces escuchamos las voces de la señora Liesa que decía: Dios mío, por favor, márchense´, frases que repetía continuamente.»

Estaba muy sereno.

—«El señor Liesa parecía muy sereno. Trataba de tranquilizar a su mujer. No te preocupes —le dijo—, que no ocurrirá nada. En ese momento oímos cómo se cerraba una puerta.

—«Poco después, uno o dos minutos, se oyó una voz fuerte dentro de la casa, una voz autoritaria, que dijo: Venga, vamonos. El encapuchado que estaba con nosotros, dio un salto y desapareció por el pasillo. Pasaron entonces unos cinco segundos, y se oyó una detonación y el desplomarse de un cuerpo.»

— «Inmcalatamente se abrió la puerta, creemos que de la habitación donde había estado la mujer, y la señora Liesa dio entonces gritos. Creo que decía ´asesinos, asesinos´. Nosotros nos levantamos automáticamente. Yo tenía la cabeza en blanco.»

—«Al llegar al hall, vimos lo que había ocurrido. El señor Liesa estaba tendido sobre el lado izquierdo, con la cabeza ensangrentada, manándole sangre por la boca y el oído, en un charco de sangre. La pared y el suelo estaban manchados de sangre y la masa encefálica.»

 

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