Apoyo a Benegas en el Consejo Vasco     
 
 Informaciones.    21/11/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

INFORMACIONES

APOYO A BENEGAS EN EL CONSEJO VASCO

EL Consejo General Vasco estaba reunido ayer en Vitoria, discutiendo su apoyo a las declaraciones sobre !os sucesos de Mondragón de su consejero del Interior, Txikí Benegas, en el mismo momento en que los terroristas de E.T.A. ametrallaban a unos policías que hacían gimnasia, indefensos, junto a la autopista, y mataban a dos de ellos. Los terroristas huyeron. Y casi se podría añadir que afortunadamente no hubo enfrentamiento con la Policía ni cayó muerto ninguno de los asesinos: así, al menos, el órgano gubernamental preautonómico, tras largas discusiones, según las crónicas, hizo público un tibio comunicado de condena del ametrallamiento. Porque, como está visto, cuando excepcionalmente la Policía logra cercar y acosar a los asesinos, el Consejo vasco lanza su anatema contra los brutales métodos policiales. Ayer mismo lo demostró al suscribir la lamentable condena expresada por el señor Benegas por la actuación de la Guardia Civil en Mondragón, en persecución de los terroristas.

El valor de la actitud antiterrorista del C.G.V. s.e descubre en cuanto se rasca un poco en sus vacuas declaraciones. El C.G.V. no desea más terrorismo, claro, pero tampoco desea que las fuerzas del orden se enfrenten, armas en mano, con los terroristas. O sea, que más vale que se dejen matar hasta que llegue el feliz día en que el terrorismo desaparezca por consunción. Porque el C.G.V. puede, por lo visto, analizar detalladamente y criticar despiadadamente la actuación profesional de la Policía, pero no puede hacer lo propio con los métodos criminales de la E.T.A., que sólo merecen ambiguas notitas de lamentación. El monstruoso desequilibrio de estas manifestaciones es evidente.

Y un hecho particularmente desolador: el protagonista del asunto es el señor Benegas, que no es sólo un político vasco, sino un destacado parlamentario del .Partido Socialista Obrero Español, y éste no es precisamente separatista o abertzale. En León, Galicia, Extremadura, Castilla o Andalucía, donde nacieron muchos guardias asesinados cobardemente, donde los ciudadanos han sentido en sus carnes la violencia del terrorismo, hay hoy muchas personas, muchos socialistas, sin duda, que se preguntan el por qué de ese ataque desmedido por parte de un dirigente de uno de los grandes partidos españoles a la actuación de las fuerzas del orden. Y vale la pena preguntárselo, porque el ataque no coincide con la actitud del P.S.O.E., firme y clara hasta la fecha. Sobre esa actitud se puede sentir, por vez primera, y gracias al señor Benegas, a quien nadie ha replicado dentro de su propio partido, perplejidad.

 

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