Autor: Otaño, Alberto. 
 País Vasco. Trabajaba de conserje en Villabona (Guipúzcoa). 
 Asesinan a un brigada retirado de la Guardia Civil     
 
 Diario 16.    28/11/1978.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Trabajaba de conserje en Villabona (Guipúzcoa)

Asesinan a un brigada retirado de la Guardia Civil

Alberto Otaño

SAN SEBASTIAN, 28 (Enviado Especial D16).— Un grupo de desconocidos asesinó a las siete y cuarto de la mañana de ayer, disparándole siete tiros a bocajarro, al brigada retirado de la Guardia Civil Heliodoro Arriaga Ciaurriz, de sesenta años de edad, que en la actualidad trabajaba como portero en la empresa Sacem, de Villabona, a unos 15 kilómetros de San Sebastián.

Arriaga bajó, como todos los días a la misma hora, a recoger su coche para dirigirse al trabajo. En el momento en que llegaba hasta su Simca 1200, matrícula SS-1551-F, se le acercaron unos desconocidos. Desde una distancia de dos metros dispararon sus pistolas a quemarropa.

Heliodoro Arriaga recibió seis impactos de bala que le interesaron la barbilla, el tórax, el corazón, una pierna y el abdomen. Resultó muerto en el acto.

Casquillos de bala.

En el lugar de los hechos se recogieron siete casquillos de bala, calibre nueve milímetros, Parabellum, marca Geco y FN habitualmente utilizados por ETA.

Los autores del atentado, al parecer, huyeron en un vehículo que les esperaba en las inmediaciones

Pero ninguno de los vecinos de la victima vio absolutamente nada.

La primera en bajar a la calle al escuchar los disparos fue la propia mujer del muerto, Natividad Aguirre Leustegui, que encontró a su marido, ya cadáver, en un charco de sangre, junto a su vehículo.

Arriaga se había retirado como brigada de la Guardia Civil hace trece años. Era natural de Viana (Navarra), y se da la circunstancia de que nunca había estado destinado en Guipúzcoa.

Al llegarle el retiro, contrajo matrimonio con Natividad Aguirre, y ambos se establecieron en Villabona. Desde entonces comenzó a trabajar en la empresa Sacem, de máquinas y herramientas, en la que actualmente prestaba sus servicios como portero. La víctima deja un hijo de once años, llamado Alberto.

Cuatro horas en la calle.

En medios laborales de la empresa Sacem reinaba ayer inquietud y malestar por el asesinato de su compañero de trabajo. Los trabajadores manifestaron que era una persona apreciada y que no tenían noticias de que hubiera recibido amenazas de ningún tipo.

El cuerpo de Arriaga, cubierto por una manta de cuadros, permaneció durante más de cuatro horas en el lugar en que cayera mortalmente herido, hasta que se personó el juez y ordenó el levantamiento del cadáver, que fue trasladado en un vehículo de la funeraria de Andoain hasta el depósito dé cadáveres. A primeras horas de la noche de ayer, ningún organización había reivindicado el atentado.

 

< Volver