Secuestro del delegado del Ministerio de Educación en Guipúzcoa. 
 Tensa espera por las condiciones de ETA     
 
 Diario 16.    29/11/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Secuestro del delegado del Ministerio de Educación en Guipúzcoa

Tensa espera por las condiciones de ETA

SAN SEBASTIAN. 29 (Corresponsal D16). —Una tensa espera por parte de los familiares del delegado del Ministerio de Educación y Ciencia en Guipúzcoa, Javier Crespo Berisa, secuestrado ayer por ETA político-militar, es la nota dominante en la mañana de hoy en San Sebastián.

El hermetismo oficial en torno a las investigaciones que se siguen en este caso es total, si bien no se espera un desenlace trágico, ya que los «polis-milis» no tienen en su haber últimamente acciones sangrientas.

A la espera de la carta anunciada por la organización que fije las condiciones exigidas para la liberación de Javier Crespo, los sindicatos de Enseñanza de CC OO, UGT, USO, SU y CSUT expresaron su más enérgica repulsa «ante este acto violento que pretende desestabilizar el proceso democrático. Consideramos que estos actos no contribuyen a solucionar ningún problema de la enseñanza, sino a enrarecer la situación».

ETA (pm) reivindica

ETA (pm) reivindicó ayer también las «advertencias» a los delegados del Ministerio de Educación en Álava, Navarra y Vizcaya, aunque fuentes Policiales no descartan que ETA fracasará en estos casos y que su primera intención fuera un secuestro masivo de los delegados en todo el País Vasco del Ministerio de Educación.

Por otra parte, en el secuestro del señor Crespo Berisa Intervinieron cuatro etarras encapuchados, que entraron en su domicilio en la noche del lunes, donde retuvieron a todos los miembros de la familia y a algunos vecinos hasta la mañana siguiente, en que los soltaron bajo la condición y promesa de que no avisaran a la Policía.

Los etarras pasaron toda la noche en el domicilio de la familia Crespo y a las seis de la mañana dos integrantes del comando salieron acompañados del señor Crespo llevándose, presumiblemente, el coche del secuestrado.

Otros dos individuos permanecieron en el domicilio particular de Javier Crespo hasta las doce de la mañana de ayer, hora en la que se ausentaron conminando a la familia a no dar parte a la Policía hasta una hora más tarde.

Los etarras, que en ningún momento dijeron por qué razones llevaban a cabo el secuestro, se comunicaron telefonicamente con el primer comando antes de abandonar el inmueble, sito en una zona residencial de las afueras de San Sebastián.

Arresto sin condiciones

ETA político-militar, en comunicado recibido por los distintos medios informativos, habla del secuestro como «arresto» y no pone condiciones para la liberación del delegado guipuzcoano.

ETA (p-m), en el mismo comunicado, personaliza la actuación del comando en una denominada «columna Eustaquio Mendizábal, que lucha por la recuperación del euskera y la cultura vasca».

La organización terrorista anuncia también que próximamente dará a conocer otro comunicado en el que planteará sus reivindicaciones en este sentido.

No había sido amenazado La esposa del secuestrado, Mercedes Herrero, aseguró que su marido no había recibido jamás amenazas, que estaba tranquila y que sus hijos podrían

salir próximamente con dirección a Pamplona.

Mercedes —según propías declaraciones— dijo a los secuestradores que se encontraba embarazada y que tuvieran un poco de consideración a su estado.

«En ningún momento —añadió— hubo amenazas de violencia. Siempre nos dijeron que estuviéramos tranquilos, que nada iba a ocurrimos. Siempre tuvieron cuidado de que los niños no se despertaran.»

Mercedes Herrero dirigió, ayer, un mensaje a su marido, a través de Radio Nacional de España, en el que dice: «Quiero que estés tranquilo. Yo aquí procuro estar tranquila también y atender a los niños, como me dijiste.»

De maestro a delegada

Javier Crespo era desde hace un mes el delegado en funciones del Ministerio de Educación y Ciencia para Guipúzcoa. Tiene cuarenta y un años, está casado desde hace diez y tiene tres hijos, Es maestro titular de Aizarza.

Javier Crespo: Quince horas para terminar en secuestro.

 

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