Autor: P. B.. 
 En la escuela administrativa y de comercio exterior. 
 Un ordenanza de Irún recibió cuatro impactos de bala en el pecho     
 
 ABC.    01/12/1978.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

NACIÓN

EN LA ESCUELA ADMINISTRATIVA Y DE COMERCIO EXTERIOR

UN ORDENANZA DE IRUN RECIBIÓ CUATRO IMPACTOS DE BALA EN E PECHO

En el lugar de los hechos se han recogido cosquilles del tipo Parabellum,

munición utilizada por E. T. A

San Sebastián, 30. (De nuestro corresponsal) Sobre la 1,10 minutos de esta tarde ha resultado muerto a tiros en un atentado el ordenanza de la Escuela Administrativa y de Comercio Exterior de Irún, don Alejandro Hernández Cuesta. El señor Hernández Cuesta, de cuarenta y tres años de edad, era natural de Jerte, en la provincia de Cáceres, estaba casado y tenía ocho Míos. Trabajaba en el citado centro desde hace seis años.

Había pertenecido a la Guardia de Franco y según declaraciones de uno de sus hijos que se personó en el lugar del atentado al poco de conocer la noticia, había recibido últimamente diversas amenazas.

Era propietario, asimismo, de dos establecimientos iruneses, el Dar kansas y una sala de fiestas que había adquirido recientemente. En la escuela desempeñaba su trabajo turnándose una semana por las mañanas y otra por las tardes.

ATENTADO. — A la hora citada entraron por la cancela de la escuela —situada en un apacible y retirado barrio de la ciudad fronteriza, el de Anaka— dos jóvenes, un hombre y una mujer, ella de cabello rubio. Después de atravesar unos metros del Jardín llamaron a la puerta principal, saliendo a abrir una profesora que se encontraba en una oficina cercana, a la que preguntaron: «¿Está Alejandro?» La profesora llamó a éste que en ese momento se encontraba en un despacho contiguo sacando una fotocopia. Antes de que el señor Hernández Cuesta saliese al pasillo en el mismo despacho los Jóvenes —que se habían adelantado— le dispararon a quemarropa con sendas pistolas.

Al menos cuatro disparos alcanzaron en el pecho y piernas al señor Hernández Cuesta, quien cayó mortalmente herido ante la estupefacción de las personas que se encontraban en los alrededores. Dos balas se incrustaron en un mueble metálico del despachó y otra salió a la calle rompiendo previamente el cristal de la ventana.

Los agresores salieron a la calle a paso normal y, según parece, se introdujeron después en un automóvil que tenían aparcado en las cercanías en el que se dieron a la fuga. El barrio donde se encuentra la escuela tiene salidas hacia el centro de Irún y a diversos otros puntos de esta ciudad.

En el momento del atentado se encontraban en clase unos 150 alumnos, que al escuchar el ruido de los disparos pensaron que se trataba de petardos, por lo que tardó en cundir la alarma. Entretanto, algunos profesores intentaron auxiliar a la víctima, pero sus esfuerzos fueron en vano-, ya que las heridas eran mortales.

En el lugar del atentado se recogieron siete casquillos de bala de calibre 9 milímetros Parabellum, munición habitualmente utilizada por E. T. A. E] cadáver, una vez que se personó el juez, fue trasladado al depósito del cementerio de Irún.

Hasta el momento ningún grupo ha reivindicado e! atentado.—P. B.

 

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