Estancia de los Reyes en Euskadi. Los "abertzales" se quejan de que no les hayan dejado "libertad de expresión". 
 Las fuerzas políticas vascas consideran la actitud de HB como una provocacióm     
 
 El País.    05/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Los "abertzales" se quejan de que no les hayan dejado "libertad de expresión"

Las fuerzas políticas vascas consideran la actitud de HB como una provocación

La actitud de boicoteo al acto de Guernica mantenida por los representantes de LAIA y Herri Batasuna era ayer duramente criticada por el resto de las fuerzas políticas vascas, que la calificaban de antidemocrática y provocadora. Por el contrario, los dirigentes de Herri Batásuna insistían en que se trataba de «una actitud coherente con la política que viene desarrollando la coalición en los últimos años

Como una mamarrachada definió el portavoz del PC de Euskadi, Roberto Lertxundi, la actuación de LAIA y Herri Batásuna. «Buscar la protesta, enfrentándose con las instituciones democráticas como ellos lo han hecho, prostituye el himno de los soldados vascos (Eusko Gudariak) y el simbolismo del puño en alto, saludo solidario entre trabajadores».

Xabier Markiegi, dirigente de Euskadiko Ezkerra, coincidía en esta opinión, al considerar que la utilización de símbolos que son comunes en un contexto, en un marco y de una forma determinada, «no conducen a solucionar los problemas y a encauzarlos de una forma democrática, de diálogo y negociación, sino a enredarlos más». «Se trata de una provocación», añadió.

Para Jesús María Viana, presidente de UCD del País Vasco, la actuación de los boicoteadores del acto de Guernica son «el fiel reflejo» de lo que entiende Herri Batásuna por actuación democrática. «Es una más de sus actuaciones, a las que nos tiene acostumbrados, que le lleva progresivamente a quedar desautorizado, porque se demuestra que sus procedimientos sólo buscan la desestabilización por la desestabilización. Para crear y hacer mejor este pueblo no tienen ideas».

PNV:"Esto es lo que HB entiende por democracia"

Josu Bergara, portavoz del Partido Nacionalista Vasco en el Parlamento vasco, consideraba el incidente como antidemocrático. «Se demuestra», afirmó, «lo que entiende HB por democracia; es decir, no dejar intervenir a quien tenía el uso de la palabra y quería expresar un mensaje determinado, para hacer prevalecer la suya».

se mostró sorprendido por la actitud de Herri Batásuna en la Casa de Juntas de Guernica, que todos consideraron como previsible. En este sentido, el secretario general del PSOE de Euskadi declaraba a EL PAÍS: «El Rey sabía perfectamente que ese incidente se podía producir y estaba preparado para ello».

Los dirigentes de la coalición abertzale reconocerían luego ante los medios informativos que su objetivo en el acto de la Casa de Juntas era continuar cantando indefinidamente. «Pero sabíamos que nos iban a callar pronto, que no iban a permitir esa mínima libertad de expresión. No obstante», dijeron, «con el canto del Eusko gudariak no ofendíamos a nadie, ni siquiera verbalmente».

En relación a los incidentes ocurridos en el interior de la Casa de Juntas, el senador Miguel Castells se quejó del apaleamiento que había sufrido durante la mencionada sesión. Los golpes, según Castells, provenían de los escaños parlamentarios. «Cuando estábamos cantando el Eusko gudariak han venido hacia nosotros unos chicos jóvenes que no se han identificado y, sin que yo ejerciera la más mínima fuerza física, me he visto lanzado por los aires. Al caer he recibido golpes por todas partes que provenían de los escaños parlamentarios y que no me los daban los jóvenes que habían venido en un principio».

La presencia de los cargos electos de Herri Batásuna, en calidad de parlamentarios, obedecía, según explicó el propio Ziluaga, a la voluntad de manifestar públicamente una actitud de «rechazo frontal a la visita del Rey». «No estaremos presentes en el Parlamento vascongado, el Congreso y el Senado mientras no se acepten los puntos mínimos del programa de Herri Batásuna, de la alternativa».

El fuerte dispositivo policial desplegado ayer en la villa de Guernica fue denunciado por el dirigente de Herri Batásuna Txomin Ziluaga. «Ha sido una visita del Rey de España a la Casa de Juntas de Guernica con el poder de las armas», dijo, a la vez que resaltaba la presencia de un único ministro —el titular del Interior, Juan

 

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