Autor: Torrontegui, Javier. 
 Caluroso recibimiento a los Reyes en Madrid. 
 El Rey y el lendakari, con las Fuerzas Armadas  :   
 Despedida del País Vasco tras la visita al acuartelamiento de Loyola. 
 Diario 16.    06/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

CALUROSO RECIBIMIENTO A LOS REYES EN MADRID

Más de medio millar de personas recibieron el regreso de los Reyes de su viaje al País Vasco, a primeras horas de la tarde de ayer, con banderas españolas y gritos, como «el Rey es un valiente», que aludían al comportamiento del Monarca en los sucesos de Guernica. Los Reyes permanecieron en las pistas del aeropuerto de Barajas cerca de un cuarto de hora, saludando a sus hijos, el Príncipe Felipe y las Infantas, quienes habían llegado minutos antes, a bordo de un helicóptero, acompañados por su abuela, la

reina Federica de Grecia. En un ambiente relajado, y con muy pocas medidas de seguridad, el público congregado en Barajas consiguió invadir la pista y aproximarse hasta los Reyes, testimoniando su rechazo por la actitud boicoteadora de los junteros de HB.

El Rey y el lendakari, con las Fuerzas Armadas

Despedida del País Vasco tras la visita al acuartelamiento de Loyola

San Sebastián: Javier TORRONTEGUI, enviado espacial

La nota más destacada de la jornada de ayer, última de la primera visita de los Reyes a Euskadi, fue la presencia, junto a los Monarcas, del lendakari Garaicoechea, en un acto de las Fuerzas Armadas.

El presidente vasco asistió, por primera vez, y acompañado de su consejero áel Interior, luis Marta Retolaza, a la revista y posterior desfile de las tropas del acuartelamiento de Loyola en el barrio del mismo nombre de la capital donostiarra.

El Rey comenzaba con este acto la actividad de su última jornada en ]a visita oficial al País Vasco. Vestido con uniforme de capitán general del Ejército, acudió a los cuarteles de Loyola, sobre las diez y cuarto de la mañana, donde fue cumplimentado por el ministro de Defensa, Agustín Rodríguez Sahagún, el gobernador militar de Guipúzcoa y otras autoridades castrenses.

Después del acto militar, el Jefe del Estado departió con los mandos del acuartelamiento, y posteriormente se trasladó a la Cofradía de Pescadores de la localidad fronteriza de Fuenterrabía.

En el pueblo costero, conocieron los Reyes de cerca los problemas de los «arrantzales» (pescadores) vascos, que habitualmente faenan en los caladeros de la CEE, y, en general, la problemática de los pescadores de las costas cántabras.

Al igual que en jornadas anteriores, un grupo de mujeres, con banderas españolas aguardaban a los Reyes en la entrada de la Cofradía de Pescadores, y posteriormente en el aeropuerto, desde donde emprenderían viaje a Madrid.

Insultos a Garaicoechea

De este grupo de personas, próximas a los sectores ultraderechistas, partieron insultos hacia el lendakari vasco. La mayor parte de estas señoras han recorrido

las tres provincias visitadas por ios Reyes en un autobús, presentándose y logrando lugares preferentes en todos los actos, con sus banderas.

Malestar

Este hecho y su actitud agresiva ha venido molestando a las autoridades presentes, y no sólo a los del Gobierno vasco, sino también a las llegadas desde Madrid, en la comitiva oficial. El propio lendakari Garaicoechea manifestó su malestar por el intento de monopolización de los actos que estos sectores ultras habían protagonizado, a lo largo de la visita real.

En el aeropuerto donostiarra, los Monarcas fueron

despedidos poco después de la una de la tarde por todas

las autoridades que les han acompañado en su visita oficial. El ministro de jornada, Juan José Rosón Pérez, emprendió viaje de regreso a Madrid en el mismo avión Mystére de la Fuerza Aérea española que los Reyes.

El titular de Defensa, Agustín Rodríguez Sahagún, llegó corriendo al aeropuerto cuando ya el avión real emprendía el vuelo.

La valoración del viaje, incluido el incidente de Guernica, ha sido muy positiva según las autoridades vascas, y la visita real ha marcado un hito en la vida de Euskadi y su desarrollo hacia el autogobierno.

 

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