Declaraciones del Rey de España a la televisión británica. 
 Don Juan Carlos: "Es difícil decir hoy si la Zarzuela es un centro de poder"     
 
 El País.    24/01/1981.  Página: 40. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

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Declaraciones del Rey de España a la televisión británica

Don Juan Carlos: "Es difícil decir hoy ú la Zarzuela es un centro de poder"

Antes, el palacio del Rey de España era un centro de poder. Ahora es más difícil decirlo. La Constitución y el Gobierno mandan en el país. El Rey sigue con ilusión y entusiasmo los pasos que el pais da para cumplir el destino democrático que él quiso darle al Estado cuando sucedió en la Jefatura del Estado al general Franco. Con leyes de la dictadura pudo construirse la democracia. «Es difícil entenderlo», confiesa el Rey; pero había algún mecanismo legal en los textos refrendados por Franco que hizo posible lo que hoy es realidad. Asi pueden resumirse las opiniones que el rey Juan Carlos dio anoche a una cadena de la televisión británica, en el curso de un largo programa sobre el Monarca de los españoles y su familia.

«¿Qué recuerda, señor, del tiempo en que supo por primera vez que un día usted seria rey?».

«Bien. Le diré francamente que eso ocurrió en un periodo muy tardío de mis estudios... Fue entonces cuando me di cuenta de que en un momento determinado yo podría ser rey... Podrá ser difícil de entender por su parte, pero como yo nací en un país extranjero, en Italia, y luego fui a estudiara Suiza, vine a mi propio pais cuando tenía ya nueve años. Entonces me convertí en un muchacho normal, pero, por supuesto, sabia que era el hijo de mi padre, el conde de Barcelona, y el nielo del rey AlfonsoXIII o m, que coaocto mi pando y el pasado de mi familia. Pero cuando me di cuenta fue cuando, en 1969, me convertí en Principe de España, nombrado por Franco... Entonces me di cuenta de que algún día seria rey».

Esta respuesta y aquella pregunta sirven de preámbulo a la larga entrevista que la segunda cadena de la BBC-Televisión británica ofreció anoche a sus telespectadores. La emisión duró 48 minutos y cincuenta segundos y salió al aire a las 21.50 horas. Las preguntas corresponden al reportero Jack Piz-zey. El productor del programa fue Jeremy Bennet. Televisión Española colaboró en la realización del filme, pero no quiso aparecer como coproductora, aunque, al parecer, tiene previsto emitir la película en España en fecha próxima.

Después de aquel intercambio entre el reportero y el Rey, Jack Pizzey recordó: «El (el Rey) es un extraordinario superviviente. Cuando subió al trono, hace cinco años, la gente dijo que no iba a durar, y le llamaron Juan Carlos el Breve. Ahora el Rey de los españoles no sólo está todavía en el trono, sino que incluso ha llegado a ser presentado como candidato al Premio Nobel de la Paz».

«Apoyado por su Reina, Solía. Juan Carlos de Borbón es un rey, preparado por un dictador, que ha elegido la democracia. En sus cinco años de reinado se ha con vertido en un símbolo del cambio pacífico de un pueblo con un pasado violento», añadió el periodista, para decir luego: «El misterio acerca de Juan Carlos es saber cómo lo ha logrado y de qué modo ha conseguido tener a su pueblo con él».

Popularidad

Una respuesta que se da el reportero: «Una clave de su éxito puede ser su popularidad. Su primo, el duque de Edimburgo, le dijo una vez que los Reyes nunea deben esconderse detrás de los guardaespaldas, y él no lo hace, a pesar de que al menos se ha producido un alentado contra su vida y existe el riesgo constante de una bomba terrorista». ¿Cómo se enfrenta el Rey ante la eventualidad de que se materialicen tales riesgos?

«Yo creo», dijo don Juan Carlos ante la inquietud del periodista británico,*«que son mis agentes de seguridad los que están preocupados, y yo nunca pienso en ello. Quizá si usted me lo pregunta asi, a sangre fría, sí, entonces sí pienso acerca de ello, pero si usted me ve en un momento en el que me hallo rodeado de una multitud, pues en esas condiciones no me preocupo por el tema».

Sobre gritos españoles de Viva el Rey, Pizzey hizo esta reflexión: «Nadie traía a la monarquía británica de este modo. La gente no espera que la reina de Inglaterra resuelva sus problemas. Pero en España la monarquía es más accesible. La gente puede ir a expresarle los deseos de su corazón. Y algunos viajarán hasta Madrid para implorarle al Rey que cumpla tales deseos».

Historia sentimental

hl último viaje de Alfonso XIII, la guerra civil, el nacimiento de Juan Carlos y la infancia del Rey, contada en imágenes, dieron puso en la película a la historia del encuentro de doña Sofía de Grecia y el hijo del conde de Barcelona. Se vieron por primera vez cuentan ambos en el filme- en MJ54, durante un crucero que or-gani/ó la reina Federica de Grecia, madre de doña Sofía, y que aglutinó a las familias de los dos jóvenes. «Hl era un chico muy simpático (risas). Nada mas», comenta la Reina en ei reportaje cuando se le pide que comente la primera impresión que le produjo el que luego iba a ser su esposo.

Años después, el Rey afirma que le pidió a doña Sofía que se casara con él. «¿Lo hiciste?», le pregunta la Reina a su marido en el filme. «Bueno, tú lo dices a tu modo». «Todavía estoy esperando» (risas). «El simplemente me dio un anillo. Eso fue todo». (...) Y yo dije: «¿Y esto para qué sirve?», y él contestó: «Bueno, vamos a casarnos».

La crónica de los sentimientos da paso en la película a la rememoración política. ¿Estaba absolutamente seguro el Rey de desear la ocupación que tiene ahora? «Creo que uno nunca piensa en eso. Creo que uno nace, sabe de qué familia procede, cuál es su deber y cuándo el deber. Y cuando el deber y el patriotismo se dan juntos y se producen en servicio de tu pais, me parece que cualquier ser humano que sea realmente honesto consigo mismo haría lo mismo si estuviera en mi posición».

Con Franco

Y durante los años en que tton Juan Carlos vivía bajo el régimen de Franco, ¿cómo se llevaba con el anterior jefe del f.stado? «F.ra una manera muy familiar de hablar entre nosotros. El, por supuesto, era mucho más viejo que yo y solía tratarme un poco como si yo hubiera sido su nielo. Al principio (Franco) no prestaba demasiada atención, pero era muy simpático conmigo, y cuando me casé también se mostró muy simpático con la Reina». ¿Discutió con él el futuro de España? «No mucho. No mucho. (...) Una vez le pregunté: "¿Por qué no me dice algo sobre cómo se manejan las cosas y se tratan los diferentes problemas?". El me miró, se sonrió y dijo: "¿Por qué?". Yodije: "Bueno, porque me interesa y porque quiero aprender y quiero saber cómo se hace". No dije más. Entonces me dijo: "No es interesante para ti, porque cuando lo tengas que hacer, lo harás de modo completamente diferente a como yo lo he hecho".

(...) Fue una gran experiencia para mi a la que yo nunea presté atención, y probablemente sólo presté atención cuando yo ya era rey y él había muerto»

Sobre el paso a la democracia, el Rey dijo: «Cuando me convertí en rey, la gente en general y el pueblo español querían caminar hacia la democracia, y mi punto de vista y el punto de vista de ellos coincidía, y entonces empecé a moverme en esa dirección». ¿Fueron difíciles esos comienzos? «No, no realmente. Una vez que uno está haciendo algo con un instrumento legal en sus manos y con el pueblo español siguiéndole, lo único que hice, digamos, fueron los primeros movimientos. Todo el resto fue hecho por el Gobierno».

«Yo estaba muy, muy seguro acerca de lo que estaba haciendo y acerca de lo que tenia que hacer. Y muy seguro de no salirme del marco de lo que yo había jurado en aquel momento», respondió cuando el reportero le recordó su juramento de las leyes diseñados por Franco para asegurar la continuidad Je su régimen. «Fue una promesa, y yo acepté esas instituciones y esas leyes de aquel momento bajo el régimen de Franco, y cuando me convertí en rey la evolución comenzó a partir de esas leyes, porque estaban hechas de tal manera que se hallaban dotadas de algún mecanismo legal que permitía ir hacia la democratización. Esto parece difícil de entender o de creer, pero Icgalmente, y con las leyes en las manos, fue posible hacerlo». Es difícil imaginar que Franco hubiese aprobado o legalizado alguna vez el partido comunista, le replicó Pizzey «I Rey. «Bien, no; eso. no. El nunca pensó en eso».

Sobre el Ejército, el Rey confesó su admiración por los tres cuerpos armados, en cuyas maniobras apareció en la película que anoche transmitió la televisión inglesa. Acerca de la misión del Ejército, el periodista le pidió que considerara la posibilidad de que alguna vez las Fuerzas Armadas no siguieran el camino de su jefe supremo. El Rey recordó que, según la Constitución, «el papel de las Fuerzas Armadas es garantizar la independencia y la soberanía del pais», y aseguró que él jamás se saldrá de la legalidad y de la Constitución.

La entrevista prosiguió, * veces con í« Intervención del principe Felipe y de las infantas, con conversaciones de Pirzey oon la Reina y con anécdotas sobre diversos encuentros de los Reyes con periodistas, para terminar con alguna reflexión del Monarca sobre su trabajo cotidiano («no creo que haya demasiado estrés») y sobre un refrán que le recordó el periodista: «Difícil reposo para la cabeza que lleva una corona». Este fue el comentario del Rey al refrán: «Yo duermo muy bien, muy bien, y le puedo decir que incluso cuando están ocurriendo cosas muy importantes nunca dejo de dormir ni me despierto por la noche. (...) La Reina dice que duermo muy poco, pero yo creo que es suficiente. Pienso que el día no tiene horas suficientes para lo que uno quisiera».

Y esta fue la última intervención del Rey. Le preguntó el periodista: ¿Es el palacio del Rey un lugar de poder? «Ciertamente lo fue. Ahora es difícil decirlo».

 

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