Histórica movilización del pueblo vasco contra ETA. 
 Leizaola, gravemente herido por los abertzales     
 
 ABC.    10/02/1981.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Histórica movilización del pueblo vasco contra ETA

Leizaola, gravemente herido por los abertzales

El ex «lendakari» Jesús María Leizaola resultó ayer gravemente herido en San Sebastián cuando un grupo minoritario de militantes abertzales trataban de romper violentamente la manifestación contra ETA convocada por las fuerzas mayoritarias a raíz del asesinato de José María Ryan. El pueblo vasco se lanzó ayer multitudinariamente a la calle para testimoniar en una fórmula histórica su rechazo frontal e inequívoco al terrorismo de ETA militar. Durante la mañana las provincias del Norte estuvieron paralizadas por la huelga general, y por la tarde, decenas de miles de personas —cerca de las trescientas mil en las tres capitales vascas, según cálculos fiables— se manifestaron «por la paz y la libertad de Euskadi».

Frente a la multitud pacífica, unos cientos escasos de Herri Batasuna trataron de boicotear la movilización popular de mayor calibre de cuantas se recuerdan en los últimos tiempos en el País Vasco. En San Sebastián se produjeron graves enfrentamientos, que ocasionaron cerca de cuarenta heridos entre ellos el ex «lendakari» del Gobierno valseo, Jesús María de Leizaola, que resultó con fractura de clavícula y con lesiones en la nariz y en otras partes del cuerpo. Su estado ha sido calificado de grave. La gravedad estriba, según manifestaron a ABC fuentes del citado centro sanitario, en un estado de ansiedad que le produce una alteración del ritmo cardiaco, con sensación de ahogo. Esta situación clínica se ha intentado atajar con sedantes y se espera un feliz restablecimiento del anciano líder nacionalista.

Resultaron también con lesiones leves el alcalde de San Sebastián José María Alkaín; el secretario de la UGT guipuzcoana, Antón Asso, y el diputado socialista Carlos Cor-cuera.

La impresionante movilización de repulsa a ETA se inició simultáneamente a las cinco de la tarde, en las tres capitales vascas. La convocatoria la habían firmado la práctica totalidad de las fuerzas políticas y sindicales, desde UCD a Euskadiko Ezkerra, con la consabida excepción de Herri Batasuna.

Representantes de las fuerzas políticas y sindicales abrían las tres marchas, tras una pancarta con la leyenda: «Euskadi, paz y libertad.» En Bilbao más de doscientas mil personas participaban en la manifestación; en San Sebastián y Vitoria entre cincuenta y cien mil. Pronto se observó la presencia de contramanifestantes, que pretendían romper las marchas. Mientras en Bilbao y Vitoria los servicios de orden y algunos manifestantes conseguían mantener a raya a los militantes abertzales, en San Sebastián los graves enfrentamientos se prolongaron durante varias horas.

(Más información en págs. 10 a 12)

 

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