Autor: Suárez Alba, Alberto. 
 La histórica reacción popular abre una nueva etapa de convivencia. 
 Satisfacción en los medios políticos vascos tras las manifestaciones anti-ETA     
 
 ABC.    11/02/1981.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

MIÉRCOLES 11-2-81

NACIONAL

La histórica reacción popular abre una nueva etapa de convivencia

Satisfacción en los medios políticos vascos tras las manifestaciones anli-ETA

VITORIA (Alberto Suárez Alba, corresponsal). Quedan, y seguirán estando vivos, los rescoldos. Los rescoldos que han seguido al incendio popular producido en la impresionante jornada de la huelga general en el País Vasco. Con el remate de las espectaculares manifestaciones que en Bilbao, San Sebastián y Vitoria, como ayer informaba con amplitud ABC, fueron vividas y protagonizadas por nada menos que trescientas mil personas.

Había satisfacción, ayer, en los medios sociales populares y políticos de Euskadi, a excepción lógica de esa mínima minoría que se ha automarginado de la convivencia en paz y libertad —«paz y libertad», consigna para las manifestaciones de anteayer y para esta nueva andadura de estas provincias vascas en las que se empieza a ver la luz— y ha elegido los caminos del arma o la algarada.

Los políticos vascos volvían a dejarnos oír, en el mismo tono constructivo, sus voces. Estas: «Ha sido una manifestación multitudinaria —la mayor que recuerdo— y la mejor respuesta de todo un pueblo representativo de los intereses de todos los vascos»; «esto ha demostrado que todo el pueblo está por la paz»; «por fin, todos hemos entendido que la reacción contra ETA y el terrorismo no puede ser obra de las instituciones, sino de toda la sociedad. Me siento orgulloso de formar parte de un pueblo que sabe reaccionar tan valientemente por su supervivencia y sus derechos». «Esta ha sido la mayor manifestación de un pueblo que quiere vivir en paz», «si ETA no deja de matar después de esto, ya no queda más remedio que utilizar otros métodos, es decir, darles todo el respaldo político a tas Fuerzas de Seguridad det Estado»,..

NUEVA CONVIVENCIA VASCA

Los rescoldos siguen echando calor y luz. Se comenta, a nivel de la calle y de los grupos políticos, que ya puede hablarse de una convivencia vasca a partir del 9 de febrero de 1981, que por fortuna no tiene demasiado que ver con ía de hasta ese día.

La torpe reacción de los contramanifestantes, militantes y simpatizantes de la coalición «abertzale» Herri Batasuna, ha hecho ya caer hasta las últimas cortinas de la siempre pregonada ambigüedad del Partido Nacionalista Vasco. Será difícil que, a partir de ahora, los hombres y las mujeres del PNV puedan ver de la misma manera —c»con un cierta simpatía, o, como poco, con una relativa indiferencia— a quienes han roto la convivencia pacífica hasta el punto de derribar a pedradas al venerable militante y ex «lendakari» Jesús María Leizaola, el hombre que durante muchas décadas supo conservar, en París y en Bayona, las esencias y la legitimidad del entonces «Gobierno vasco en el exilio». Leizaola no merecía, ni siquiera por parte de un mínimo grupúscuo del pueblo vasco, ese trato agresivo. Sus heridas, que tienen preocupado hoy a prácticamente todo Euskadi, serán políticamente pagadas como oro por quienes sé las hicieron. De ello se encargarán tanto los viejos como los nuevos nacionalistas.

Como escribíamos al abrir nuestra crónica de ayer, algo está cambiando, y a velocidad, en este País Vasco, antes tan atormentado y ahora tan abierto a la esperanza. Si el Parlamento, en la Casa de Juntas de Guernica, supo reaccionar con toda decisión ante la ofensa de los representantes de Herri Batasuna a los Reyes de España, ahora ha sido ef pueblo entero el que, tanto en Vitoria como en Bilbao y en San Sebastián, ha aplaudido el desalojo de los reventadores de la convivencia. Sus provocadores han encontrado, dentro de la masa, el efecto justo. El pueblo vasco ha demostrado que rechaza abiertamente, y ya sin miedos, el terrorismo: no sólo el de las metralletas y el Parabellum, sino también el verbal. La mayoría silenciosa, el «jugador número doce». Ha salido, por fin, para la defensa de sus derechos, a la calle.

Una valoración de la jornada del 9 fue hecha ayer, con toda seguridad, por el Gobierno vasco. Aunque el portavoz del Gabinete Garaicoechea no realizará hasta hoy su habitual exposición sobre lo tratado en el Consejo, fuentes del palacio Ajuria Enea manifestaron a ABC que la jornada de la huelga general y las manifestaciones por la paz y la libertad de Euskadi serían temas obligados, así como la esperada valoración oficial acerca de la visita, hace una semana, de los Reyes Don Juan Carlos I y Doña Sofía.

En el Apartado de Correos- número 1.370, de Bilbao, están siendo recibidas adhesiones firmadas por familias, entidades profesionales, asociaciones de enseñanza, grupos estudiantiles, comunidades parroquiales..., que están de acuerdo con aquella petición «a todos los que matan, y, en general, a las personas y grupos que con la práctica de la violencia lesionan los derechos humanos, que, como signo de sinceridad en la búsqueda de caminos de reconciliación y pacificación, abandonen esas actividades y métodos con los que estamos en total desacuerdo y que condenamos firmemente».

DOSCIENTAS MIL PERSONAS EN LA MANIFESTACIÓN DE BILBAO

En la página 12 del número de ayer, martes, en la crónica de nuestro corresponsal en Bilbao, J. R. Muguerza, aparecía por error la cifra de veinte mil personas como asistentes a la manifestación celebrada en la capital vizcaína contra ETA, cuando la cifra real, que ya reflejábamos en la portada y en la primera página de tipografía, era de doscientos mil asistentes.

 

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