Euskadi se levantó contra las torturas. Según los presos que vieron a Arregui en la cárcel. 
 Llegó a Carabanchel "como aplastado"     
 
 Diario 16.    17/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Según los presos que vieron a Arregui en la cárcel

Llegó a Carabanchel «como aplastado»

Madrid — José Arregui llegó «destrozado, físicamente aplastado» al Hospital Penitenciario de Carabanchel, no tenía reflejos, y lo primero que dijo fue: «Ha sido muy duro», frase que pronunció en euskera.

Estos datos y otros sobre las horas que pasó entre la vida y la muerte Arregui en Carabanchel, los narraron tres presos que se encontraban en las dependencias sanitarias de esta prisión cuando el activista etarra llegó a ella.

Arregui, según esta narración, no podía casi respirar. La dificultad en este sentido fue aumentando a medida que pasaba el tiempo. Las primeras atenciones médicas le fueron proporcionadas al etarra pasadas varias horas. Fue entonces cuando se le efectuaron los análisis y radiografías.

Ante la gravedad de su estado, el médico decidió aplicarle una inyección. Según narran los compañeros de Arregui que presenciaron los hechos, el médico al ver la situación en que se encontraban las nalgas, completamente amoratadas por golpes, exclamó: «¡Pero, dónde se la pongo!»

El único tratamiento que recibió durante su estancia en las dependencias policiales fue la aplicación de una pomada´ (posiblemente un antun-flamatorio) y, antes de ser conducido a Carabanchel, mercurocromo en las quemaduras de los pies.

 

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