Intento frustrado de apoderarse del alemán Beihl, rehén durante el proceso de Burgos. 
 ETApm pretende llamar la atención internacional con el secuestro de tres cónsules     
 
 El País.    21/02/1981.  Página: 1, 11. Páginas: 2. Párrafos: 22. 

Intento frustrado de apoderarse del alemán Beihl, rehén durante el proceso de Burgos

ETApm pretende llamar la atención internacional con el secuestro de tres cónsules

CORRESPONSALES, Bilbao

La organización ETApm se atribuyó anoche el triple secuestro a punía de pistola de los cónsules de Austria y El Salvador en Bilbao y e* «le Uruguay y en pamplona, llevados a cabo en acciones coordinadas en la noche del jueves por vanos comandos. La operación prevista por ETApm, según un comunicado difundido anoche por esta organización, incluía también los secuestros de los cónsules de la República Federal de Alemania y Portugal en San Sebastián, acciones estas que resultaron frustradas.

Precisamente el cónsul de la República Federal de Alemania en la capital guipuzcoana es Eugenio Beihl. que ya fue victima de un secuestro de ETA en diciembre de 1970, con motivo del proceso de Burgos.

Beihl permaneció secuestrado veinticuatro días en poder de la entonces única rama de ETA. El objetivo que persiguen los poli-milis con estas operaciones contra la representación diplomática T:« el País Vasco es, según cemunicó uno de los secuestradores, «llamar la atención de la opinión internacional sobre la situación actual de los presos vascos».

Eran aproximadamente las siete de la tarde del jueves cuando dos jóvenes se presentaron a la puerta del domicilio particular —que hace las veces de oficina- del cónsul de Austria, Hermán Diez del Sel, casado y con cinco hijos. Les abrió la puerta la esposa de aquél, a quien taparon la boca a Fin de que no gritara, en tanto que cubrían sus rostros con capuchas y esgrimían pistolas. Minutos después llegarían oíros dos miembros del comando, que esperaron en el interior de la vivienda a que llegara. Simultáneamente a estos hechos, otros dos comandos de ETApm realizaban, a la misma hora, iniciativas similares.en los domicilios de los cónsules de El Salvador en Bilbao, Antonio Alfaro Fernández, y de Uruguay en Pamplona, Gabriel Biurrum Altavill, que también fueron capturados en sus respectivas residencias. La operación de lospoli-milis intentó cerrarse por la mañana con la captura del cónsul de Portugal en San Sebastián, Joro Santos Ubach, acción que no pudo consumarse porque el cónsul llegó tarde a su oficina, donde le esperaba un cuarto comando de ETApm, que, ante el retraso, decidió darse a la fuga.

El secuestro del cónsul de Austria se desarrolló en los siguientes términos, según las declaraciones de su esposa:

«Mi mundo llegó hacia las nueve v inedia de la noche Venia acompañado de ni i hijo mayor- Para que no se asústala le recibi yo sola y le conté que había cuatro jóvenes encapuchados v con pistolas en la casa, esperándole, En la cocina, y mientras mis cinco hijos permanecían en un cuarto, mi marido habló con ellos Le dijeron "que se lo tenían que llevar" hl les manifesto su extrañe/a por su presencia, ya que ni era un hombre político ni tiene fortuna. Ellos indicaron que la su va era una acción de tipo político, y que no podían darle más detalles, v que tenia que acompañarles»

Dos miembros más del comando hasta completar el número de seis llegaron minutos después a! domicilio del cónsul, quien hacia las diez de la noche era conducido al exterior de la casa e introducido en un coche por cuatro de los encapuchados. «Antes de irse», declaraba a EL PAÍS la empleada del hogar, «los secuestradores dijeron que no nos preocupáramos, que al señor no le iba a pasar nada; que lo devolverían sano y salvo dentro de unas horas o de unos días».

En la casa, custodiando a la esposa del cónsul, al padre de ésta, a la empleada de hogar y a los cinco hijos del matrimonio, quedaron dos miembros del comando. Mientras dormían en su cuarto los niños, de entre cinco y trece años -a los que se hizo creer que los encapuchados eran vecinos con los que iban a celebrar una fiesta de disfraces—, la esposa y el suegro del cónsul y la empleada de hogar pasaron la noche en el cuarto de estar, permanentemente vigilados por los dos desconocidos. «Hablaron muy poco a lo largo de la noche y algunas veces intercambiaron palabras en éusquera. Cuando querían hablar de algo salían fuera de la habitación. En todo momento se comportaron con corrección».

Serían aproximadamente las 8.30 horas (a los niños se les preparó, como cada día, para ir al colegio) cuando los dos encapuchados, tras recibir una llamada, ataron a la esposa y suegro del cónsul y a la empleada de hogar, abandonando acto seguido el domicilio. Hacia las 9.30 horas, la esposa del cónsul, que había logrado soltar sus ataduras, comunicó el secuestro a la policía.

Germán Diez del Sel, de 45 años, padre de cinco hijos, llegó a España en los años cuarenta, todavía niño.

El cónsul de El Salvador

Casi calcado del anterior fue el secuestro de Antonio Alfaro Fernández, cónsul desde hace siete años de El Salvador en Bilbao y médico de profesión. Do» encapuchados armados esperaron durante dos horas la llegada a su casa de Antonio Alfaro a las diez de la noche, y tras permitir al cónsul cambiarse de ropa, otros dos miembros del comando, que penetraron en el domicilio inmediatamente después de la llegada de Antonio Alfaro. obligaron este a acompañarles.

Los otros dos miembros del comando permanecieron í»"M casa, junto con la esposa del secuestrado. sus dos hijos de nueve y ocho años de edad— y una empleada de hogar, hasta las 8.30 horas.

Antonio Alfaro, de 47 años, natural de Olvega (Soria) es en la actualidad director de una clínica particular y jefe del servicio de cirugía plástica de la residencia sanitaria de Cruces (Baracaldo).

El cónsul de Uruguay se encontraba con su esposa

Paralelamente, un comando armado compuesto por tres personas, que se identificaron como miembros de ETA, aunque sin especificar la rama, secuestraba sobre las 22.30 horas del jueves, en Pamplona, al cónsul honorario de Uruguay. Gabriel Biurrun, advirtiendo a la familia que permanecería secuestrado dos semanas, según informa nuestro corresponsal, Fermin Goñi. Los miembros del comando de ETA huyeron del domicilio de Gabriel Biurrun a las dos de la madrugada de ayer, después de permanecer cerca de cuatro horas en casa del secuestrado, oyendo música y bebiendo refrescos y licores.

El comando etarra. compuesto por dos encapuchado* y una tercera persona que utilizaba gafas de

sol, entró en el domicilio de Gabriel Biurrun, en el número quince de la calle del Monasterio de Urdax, de Pamplona, sobre las 22.30 horas del jueves. Desde el primer momento advirtió que se trataba de un secuestro y que en aquellos instantes, en otros puntos del País Vasco, se estaban llevando a cabo acciones similares contra otros cónsules.

En compañía de Gabriel Biurrun,su esposa y te chica de servíció, el comando permaneció hasta las dos de la madrugada, hora en la que dos etarras se llevaron al cónsul de Uruguay, a quien indicaron que debía proveerse de ropas y otros enseres, ya que iba a permanecer secuestrado durante una temporada. El comando huyó en el coche de Gabriel Biurrun, todavía no localizado por la policía.

El tercer miembro del comando permaneció en el domicilio de Gabriel Biurrun hasta las cinco de la madrugada. A esa hora cortó los cables del teléfono, advirtió a la esposa que no debía avisar a la policía hasta pasadas las nueve de la mañana y se dio a la fuga, después de indicar que a Gabriel Biurrun

no le iba a suceder nada, ya que se trataba de una acción encaminada a llamar la atención de la opinión pública internacional.

La familia de Gabriel Biurrun, de 42 años, padre de cuatro hijos, abogado y jefe de personal de la empresa Abrasivos Norton, se encontraba ayer reunida en Pamplona. Su portavoz, un cuñado de Gabriel Biurrun, explicó que los secuestradores, durante el tiempo que estuvieron en el domicilió del cónsul, se comportaron correctamente y aseguraron que en dos semanas le dejarían en libertad. Incluso, según el portavoz familiar, llegaron a hacer bromas sobre el futuro y prometieron una visita a Gabriel Biurrun cuando hubiese pasado un tiempo después de su liberación.

Intentos frustrados en San Sebastián

El cónsul de la República Federal de Alemania, Eugenio Beihl, y el de Portugal, Joáo Santos Ubach, eran las otras dos personas que ETApm pretendía secuestrar en está operación. Concretamente, Eugenio Beihl ya había sido objeto de un secuestro por parte de ETA, en diciembre de 1970, coincidiendo con el consejo de Burgos, informa desde San Sebastián Victorino Ruiz de Azúa.

Por lo que se refiere a Beihl, cuatro individuos armados intentaron ayer secuestrarle, pero, una vez dentro del domicilio y reducida la empicada de! hogar, comprobaron que no se encontraba en su domicilio y desistieron del secuestro. Casi igual ocurrió con Joáo Santos Ubach, representante de Portugal: un comando compuesto por tres hombres y una mujer armados irrumpieron en las oficinas consulares sobre las diez de la mañana. Sin embargo, el cónsul portugués no estaba en su despacho.

Mientras ataban a los empleados se presentó en el lugar un matrimonio portugués con dos niños, que también fueron reducidos y abandonados en el cuarto de baño, con las manos atadas y la boca cubierta con esparadrapo. Los asaltantes se marcharon del consulado al cabo de unos diez minutos, indicando a las seis personas que no avisaran a la policía hasta transcurrir una hora. Los rehenes lograron desatarse rápidamente.

 

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