Asesino y mártir     
 
 Cambio 16.    23/02/1981.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Editorial

Asesino v mártir

LA muerte del etarra Arregui, presumiblemente a manos de cinco crueles policías, puede llenar el alma de inquietud e irritación, pero lo que no puede, de ningún modo, es servir de coartada para quienes asesinaron y aplaudieron la muerte del ingeniero José María Ryan. Sólo quienes condenaron tajantemente la barbarie cometida contra un hombre que no tenía culpa de nada, están legitimados ahora para condenar la muerte de un hombre sobre el que pesan fundadas sospechas de que ha matado y de que en Madrid estaba para seguir matando.

El joven Ryan era un hombre justo y el etarra Arregui, más que probablemente, era un asesino suelto. Esa es una importante diferencia que no puede olvidarse al comparar estas dos tristes muertes. La otra diferencia, importante diferencia y ésta para mal. es que al ingeniero Ryan lo mataron unos lunáticos armados que aún siguen en condiciones de seguir matando, mientras que al etarra Arregui, probablemente, lo mataron unos funcionarios de los servicios de seguridad del Estado, a los que nadie paga ni contrata para quebrantar la ley. Esta segunda diferencia es la que hace estremecedora la muerte de Arregui. En una sociedad libre, nadie, y mucho menos los policías, están legitimados para torturar y matar a casi seguros asesinos.

Pero si el régimen democrático en que vivimos tiene una importante ventaja sobre las utopías fascistas que los asesinos de ETA intentan implantar aquí es, precisamente, que la ley se aplica a todos y se aplica, también y especialmente, a los órganos del Estado. Aquí no hay impunidad para los miembros del partido totalitario de turno ni para las Policías de la dictadura que toque, aquí el que la hace la paga y los funcionarios del Estado la pagan también. La opinión democrática española exige que quienes sean responsables de la muerte del etarra Arregui sufran el peso de la ley pero exige también que la ley se aplique y sufran castigo quienes asesinaron a Ryan. quienes ayudan a los asesinos a Ryan. quienes matan por la espalda a guardias civiles o quienes de frente asesinan a ciudadanos de UCD- La ley debe aplicarse a quienes brutalizaron y a todos y respetable lendakari Leizaola y a todos quienes consideran que matar es bueno cuando la ETA mata;

Lo que verdaderamente irrita de la estúpida y horrenda muerte de Arregui es que ocurriera cuando ocurrió. Justo en momentos en que casi la totalidad de la sociedad vasca se levantaba contra el terror y condenaba sin paliativos a esa minoría de fanáticos que desde hace años masacra a las fuerzas de orden público y a ciudadanos de cualquier color. Justo cuando hemos dado la vuelta a la esquina y empezamos a ver luz al final del túnel, cuatro o cinco funcionarios bestiales decidieron, al parecer, tomarse la venganza por la mano y destrozarnos así a todos la ilusión de que la paz era posible y hasta cercana. La sensación de que somos víctimas .de una provocación, de que alguien no sólo quier^ boicotear el nuevo gobierno de Calvo Sotelo sino boicotear los ingentes esfuerzos realizados por tantos vascos en pro de la paz, es difícil de controlar en estos días. Cuando el PNV iba a apoyar la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo, cuatro o cinco bár baros deciden al parecer abrir con su propia | mano la herida en el I norte. Si fio son provocadores, desde luego ¡o parecen. Y provocadres o no, la ley tiene que castigarlos sin contemplaciones para liberar bien claro el trigo de la cizaña y para que los ciudadanos podamos volver a sentir que la policía nos protege, que infinidad de policías son tan buenos ciudadanos como el que más y que los verdugos no tienen trabajo por aquí.

Por lo demás, parece que la más estúpida de las guerras religiosas de que se tiene memoria, es decir la guerra por el sacrosanto divorcio que ha lanzado Francisco Fernández Ordoñez en estas últimas semanas, ha remitido ya. Se diría que el sentido común finalmente prevalece. Si hay algo que esta sociedad no quiere en modo alguno es una guerra de religión por el divorcio. Hay tan monumental consenso en favor de que se establezca pronto por aquí el divorcio, para resolver problemas y no para crearlos, quc nadie va a levantar un dedo ni va a« pagar un centavo por lograr mañana el divorcio más progresista del mundo. El mejor divorcio es el que exista mañana, con el mínimo de tensiones.

Juan-Tomás de Salas

 

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