Autor: Villena, Herminia C. De. 
 Crónica de Murcia. 
 Carrillo y el "espiritu de revancha"     
 
 El Alcázar.    09/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

CRONICA DE MURCIA

CARRILLO Y EL "ESPIRITU DE REVANCHA"

(Por telex especial para EL ALCÁZAR).—Con la bandera nacional en promiscuidad vergonzosa con la

roja de la hoz y el martillo, tres mil personas en el auditorio municipal, construido en ¡a paz de Franco,

escuchaban de nuevo las mismas consignas disfrazadas con hábito franciscano. Flotando en el aire,

cuarenta años de historia de una España, digna que no quiso claudicar ante el enemigo secular,

contemplaban atónitos el espectáculo increíble. Como si el tiempo no hubiese transcurrido, los sones de la

Internacional llenaban el ambiente de Murcia de recuerdos que de ninguna manera hubiéramos sonado

volver a vivir.

Y sorprendente la desfachatez .de los líderes comunistas, que, como si todavía fuésemos el pueblo

analfabeto de 1936, vuelven a hablarnos de la explotación del trabajador, cuando el trabajador con

Franco, vivió mejor que nunca y logró cosas inimaginables en los tiempos libertarios de República.

Cuando se está ultrajando constantemente nuestra Bandera, los hermanos, —nunca mejor dicho

"hermanos", símbolo y expresión masónica— de la reconciliación, tienen el atrevimiento, la insolencia y

el descaro de poner la bandera roja junto a la nacional. "No todo está ganado —claro, todavía hay

españoles con honor y con vergüenza, digo yo— aunque lo crean algunos extremistas, los que dicen que

somos moderados que lo digan. Lo somos sí, ya que no deseamos dar armas al señor Fraga para que

retornemos al pasado. De ahí que, al lado de nuestra bandera, que jamas abandonaremos, flamee la del

Estado a que pertenece a fin de que nadie la monopolice". Yo me pregunto quién transformó la Bandera,

poniéndole la franja morada. Y si alguien me dice que fue la República, le contestaría si nuestra

República no fue una copia comunista hecha a imagen y semejanza del Soviet Supremo que era quien

mandaba en España. Don Simón Sánchez Montero, convenido en trovador, dijo que "las banderas rojas

anuncian que después de cuatro décadas sin libertades, de nuevo el sol brilla sobre el cielo de España". La

cronista, triste, pero decidida en lo que de ella dependa a no dejar que el pasado se repita, sin ánimo

agorero para no disgustar a monseñor, a quien aconsejo se busque cobijo donde el Dalai Lama, que al fin

y al cabo entiende en lo mismo, piensa que, al contrario, la hoz y el martillo legalizada anuncia tiempos

borrascosos para nuestra Patria, y que nuevamente en España, como en Flandes, ha vuelto a ponerse el

sol.

Y como los sofismas comunistas no resisten al menor análisis he aquí la más bella muestra de la

maquiavélica trastienda de nuestro seráfico PCE: "El Partido Comunista ha sufrido una evolución

profunda, una transformación creadora en el sentido de su política, con una estrategia acorde con las

circunstancias actuales —se necesita estar ciego, don Adolfo ¿o es que el Gobierno está en bahía, como

en los viejos tiempos?— lo que tiene que traducirse en cambios, dentro de nuestro seno, sin que por eso

perdamos nuestra ideología marxista y revolucionaría"... ¿Lo ven? Esto último, por si no estuviera claro

como la luz, fue dicho en la rueda de prensa que con refrescos y tal tuvo lugar en la sede del Partido en

Murcia en la calle de La Herradura. Un gran letrero demuestra que la historia puede volver a repetirse. De

hecho estamos ya en el prólogo del segundo tomo.

EL "HERMANO" CARRILLO EN ALICANTE

El show de la Plaza de Toros de Alicante la provincia más comunista de España, según sus líderes

locales, tuvo 18.000 espectadores. Eso dice "La Verdad". El Duque de Paracuellos, con su más beatífico

disfraz ha "bendecido" al respetable y ha dicho a sus admiradores con la voz tan dulce como el lobo del

cuento del corderíllo inocentón: "A pesar de los sufrimientos de los últimos años no nos anima ningún

espíritu de venganza ni de revancha. Los españoles de hoy no somos los mismos de 1936 —lo tremendo

es que —él síla generación de entonces no puede dejar en herencia el espíritu fratricida de la Guerra Civil.

Hay que superar aquel trauma y construir una España en la que todos seamos libres"...

¿Pero cómo puede tener la desvergüenza de decir que ha estado sufriendo, cuando ha vivido en Rusia y en

Francia a cuerpo de rey con el oro que robaron él y "La Pasionaria"? ¿Pero cómo puede decir que vamos a

construir ´ una España´, si esa España digna y reconstruida ya la teníamos, superados todos los traumas, y

ellos han vuelto para abrir de nuevo la herida y destruirla otra vez? No le perdono, no, al Gobierno Suárez

su legalización del PCE. Con su pan se lo coma. Nunca segundas panes fueron buenas...

 

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