Autor: Arques, Ricardo. 
   Masiva asistencia en Bilbao al funeral por los empleados del Banco de Vizcaya  :   
 Barrionuevo anunció que hay pistas de los asesinos. 
 ABC.    08/02/1983.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

MARTES 8-2-83

NACIONAL

ABC, pag. 15

Masiva asistencia en Bilbao al funeral por los empleados del Banco de Vizcaya

Barrionuevo anunció que hay pistas de los asesinos

Bilbao. Ricardo Arques

Los ministros del Interior y Trabajo, José Barrionuevo y Joaquín Almunia, respectivamente, y el presidente del Gobierno vasco, Carlos Garaicoechea, presidieron ayer en Bilbao los funerales por las almas de Aníbal Izquierdo y Ramón Iturriondo, víctimas del atentado perpetrado el pasado sábado por ETA-m en la central del Banco de Vizcaya de esta capital. Durante el oficio religioso, al que asistieron cinco mil personas, el párroco de la iglesia de San Vicente, lugar donde se celebró el acto, Interrumpió la misa «corpore Insepulto» para comunicar el fallecimiento de Benicio Alonso, otra de las victimas del atentado, que hasta ayer había estado debatiéndose en el Hospital Civil de Basurto entre la vida y la muerte. La esposa de Benicio, que estaba presente en el funeral, rompió a llorar nada más conocer la noticia.

Asimismo asistieron a los funerales, junto a los familiares de las víctimas, el delegado del Gobierno en el País Vasco, Ramón Jáuregui; el consejero del lnterior del Gobierno vasco, Luis María Retolaza; el portavoz del Gobierno, Eduardo Sotillos, así como otras autoridades civiles, militares y representantes de todos los partidos políticos, a excepción de Herri Batasuna.

En representación del sector bancario, asistió el presidente de la Asociación Española de la Banca (AEB), Rafael Termes, junto con el presidente del Banco de Vizcaya, Ramón Galíndez, y el consejero delegado de la misma entidad, Pedro Toledo.

Durante la misa, oficiada por el párroco y concelebrada por seis sacerdotes más, se leyó una homilía en la que el sacerdote titular de la parroquia condenó en nombre de la Iglesia «la violencia homicida», al tiempo que pidió a todos los presentes «un gran esfuerzo para construir la paz».

«La violencia —dijo refiriéndose a las palabras pronunciadas por Juan Pablo II durante su visita a la basílica de Loyola— no es un medio de construcción. Ofende a Dios, a quien la sufre y a quien la practica. Una vez más, repito que el cristiano comprende y reconoce la noble y justa lucha por la justicia a todos los niveles, pero prohibe buscar soluciones por caminos de odio y muerte.»

Incidentes en el exterior

Tras la homilía, el rezo cantado en euskera del padrenuestro provocó en el exterior un pequeño incidente, que no revistió más importancia que un breve intercambio de palabras entre dos asistentes.

A la salida, el silencio fue roto por las voces de algunas personas aisladas, que increpaban a las autoridades y gritaban «¡Asesinos, al paredón!» «¡Hay que acabar con esto!» y «¡Viva España!».

«Nosotros, desde luego, no nos podemos sentar a negociar´ en este clima. Hay otros, a mi juicio equivocadamente, que en este clima de odio y de terror creen que se puede hablar con el brazo político de ETA.» Con esas palabras, pronunciadas por el secretario general de • los socialistas vascos, Txiqui Benegas, antes de entrar a la iglesia de San Vicente, contestaba a la Prensa sobre las posibilidades de acudir a una nueva convocatoria de la Mesa de la Paz.

Por su parte, Rafael Termes, presidente de la AEB, declaró que la Banca seguirá sin hacerse eco del llamado «impuesto revolucionario», «porque no se puede colaborar con gente que ya vemos para qué utiliza el dinero que recibe. A mí esto me parece —señaló más adelante— una demostración de una escalada criminal del terrorismo, que en esta ocasión ha afectado a los empleados de la Banca».

Él señor Termes se alteró sensiblemente cuando se le señaló que en un panfleto firmado por la coalición de partidos integrados en la alternativa KAS se echaba la culpa de la tragedia al Banco de Vizcaya por haber contado, según el panfleto, con veinte minutos para desalojar el edificio.

«Falso. Falso. Eso es falso. La propia organización de ETA lo ha reconocido. No pasaron ni tres minutos desde que se recibió la llamada hasta que explotó la bomba.»

Pistas sobre los asesinos

Los ministros de Interior y Trabajo, acompañados por el delegado del Gobierno en el País vasco y el portavoz del Ejecutivo socialista, se dirigieron nada más finalizar el oficio religioso por las víctimas del atentado al Gobierno Civil de Vizcaya, donde tuvo lugar una improvisada rueda de Prensa.

José Barrionuevo explicó a los periodistas que «la Policía está investigando el atentado al Banco de Vizcaya y que el Ministerio del Interior ya cuenta con algunas pistas».

Asimismo señaló que nadie tiene un plan milagroso para acabar con la violencia terrorista, «y nosotros tampoco». «Lo que si tenemos —dijo— es mucha voluntad, y con el rechazo social y el aumento de la eficacia policial, conseguiremos erradicarlo en un plazo medio de tiempo.»

En señal de protesta por el atentado, más de cinco mil personas, entre trabajadores del sector y ciudadanos en general, se manifestaron a las once treinta de ayer por las calles de esta capital de forma silenciosa.

La manifestación, convocada por las centrales sindicales del País Vasco UGT, CC OO, ELASTV, LAB, CNT y Asociación de Mandos Intermedios del Banco de Vizcaya, partió frente al edificio siniestrado y discurrió por la calle de la Gran Vía.

 

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