Autor: Fernández, Jorge. 
 En un tenso juicio, el fiscal modificó sus conclusiones y el juez suspendió la vista. 
 El parlamentario y dirigente de HB Iñaki Aldekoa, acusado de asesinato     
 
 Diario 16.    19/02/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

NACIONAL

19 febrero-83/Diario 16

En un tenso juicio, el fiscal modificó sus conclusiones y el juez suspendió la vista

El parlamentario y dirigente de HB Iñaki Aldekoa, acusado de asesinato

En un tenso juicio, celebrado ayer ante la Audiencia Nacional, con la sala repleta de miembros de Herri Batasuna, el fiscal modificó sus conclusiones para el dirigente y parlamentario foral, Iftaki Aldekoa, y calificó su delito de asesinato. Los asistentes trataron de politizar la sesión y el juez declaró improcedentes las preguntas y respuestas, por lo que algunos asistentes dijeron en voz alta, «esto es fascismo puro».

Jorge FERNANDEZ

Madrid — El fiscal, en sus conclusiones definitivas, calificó ayer de asesinato la actuación del portavoz y secretario del grupo de Herrí Batasuna en el Parlamento Foral, Iñaki Aldekoa, durante el juicio celebrado ayer en relación a diversas actuaciones de ETA militar,

Las modificaciones introducidas en sus peticiones, por parte del fiscal, al llegar a la fase de calificaciones definitivas, sorprendió totalmente a los abogados defensores, que pidieron la suspensión de la vista para analizarlas.

Para los tres acusados, Miguel Ayensa y Víctor Tomás Salvador, además de Aldekoa, el fiscal transformó sus peticiones de carcel de setenta y ocho años iniciales para todos a noventa. Con la peculiaridad de que el presunto delito de Aldekoa de colaborar con bandas armadas fue modificado por el de asesinato.

La personalidad de Aldekoa, uno de los máximos dirigentes de Herri Batasuna y miembro suplente de la coalición abertzale, atrajo hacia este juicio a gran número de militantes y simpatizantes de este grupo

La sala

La sala de la Audiencia Nacional donde se celebró el juicio apareció completamente abarrotada de los miembros de Herri Batasuna, y varios de sus máximos dirigentes se sentaron en primera fila. Allí estaban Pedro Solabarría, que además es diputado del Congreo, Ikiar Aizpurúa, Jon Idígoras y Txomin Zuloaga. No pudo entrar en la sala por falta de espacio Iñaki Esnaola y se quedó en el hotel por enfermedad Yokin Gorostídi.

Desde Pamplona se desplazaron dos autocares, que coincidieron ante la Audiencia, con otros dos de Guipúzcoa por otro juicio que también se celebró ayer contra vascos abertzales acusados de colaborar con bandas armadas.

Los acusados de Herri Batasuna intentaron por todos los medios el ligar las detenciones y procesamientos de sus miembros con «la decisión política» del entonces ministro de Interior, Juan José Rosón, en abril de 1982, de ilegalizar a la coalición abertzale.

Cuantas veces intentó el abogado defensor Fernando Salas, como el mismo Iñaki Aldekoa o el testigo y dirigente de HB, Juan Cruz Idígoras, de dirigir sus manifestaciones o preguntas en este sentido, el juez cortaba el interrogatorio.

La impresionante sala de la Audiencia, con cristales antibala y sonido controlado a través de los micrófonos, se quedó en silencio cuando el juez consideraba improcedente la pregunta.

Esto motivó la crispación e indignación de los batasuneros asistentes ai juicio, algunos de los cuales exclamaron en voz alta: «¡Esto es fascismo puro!» Las numerosas fuerzas de la Policía Nacional e inspectores del Cuerpo Superior de Policía no intervinieron para nada.

La tensión creciente remitió ante la sorpresa que produjo en la sala la nueva calificación definitiva del fiscal. Los abogados defensores Patxi Zabaleta, Eduardo Mata y Femando Salas no salieron de su asombro y pidieron diez minutos de pausa en la vista.

Suspensión

Cuando se reincorporaron a sus puestos, pidieron al tribunal la suspensión de la vista, lo que les fue concedido. Los tres letrados manifestaron a Diario 16 que jurídicamente no encontraban ninguna justificación y explicación a esta modificación.

Las acusaciones del fiscal se refieren a hechos sucedidos durante 1981 y 1982, en los que presuntamente participaron de alguna forma los tres inculpados.

Estas acciones fueron el asesinato del teniente coronel del Ejército Prieto, el atentado al director del periódico «Diario de Navarra», Uranga, que recibió dos docenas de disparos, pero logró sobrevivir; el atentado contra el guardia civil, Jaca, al que le tuvieron que amputar las dos piernas y el asesinato de un policía nacional durante un atentado contra una tanqueta en Pamplona. Además, se incluía la bomba colocada en la Universidad de Navarra, que causó graves destrozos.

En torno a estos sucesos giraba la responsabilidad de Miguel Ayensa, Tomás Salvador e Iñaki Aldecoa.

La acusación, en principio, contra Ayensa era de cuatro delitos de colaboración con bandas armadas y otro por depósito de armas, lo cual totalizaban treinta y cinco años de cárcel. El fiscal modificó su calificación por el delito de colaboración con bandas armadas con doce años y un día de reclusión menor.

La acusación

Para Tomás Salvador Labat, antes de iniciarse la vista, estaba acusado de cuatro delitos de colaboración con bandas armadas y una petición de veinticinco años de cárcel, que se transformaron en dos delitos de asesinato consumados, otros dos en grado de frustración y un delito de estragos, por la bomba colocada en la Universidad de Navarra. Los años pedidos por el fiscal son de sesenta y un años.

En relación a Ignacio Aldekoa, la petición inicial era de dieciocho años de cárcel por dos delitos de colaboración con bandas armadas, que fueron modificados ayer por un delito de colaboración con bandas armadas y otro de asesinato.

Los hechos que se refieren a Aldekoa tuvieron lugar el 17 de abril de 1982. Según el fiscal, una amiga suya y compañera de Herri Batasuna, María Dolores Salvador, le pidió que escondiera en su casa a su hermano Tomás Salvador Labat, que, a su vez, había huido ante la persecución policial al haber ayudado y dado-cobijo a un comando de ETA

Durante tres días estuvo Tomás Salvador en su casa con otra amiga suya. En estas fechas, se produjo el atentado contra la tanqueta y la muerte de un policía nacional.

 

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