Autor: Idoyaga, Juan Manuel (Periodista; Diario 16 (Bilbao)). 
 Los "polis-milis" niegan que vayan a disolver la organización. 
 ETA (p-m) decide seguir con las armas y estrechar lazos con la rama militar     
 
 Diario 16.    22/02/1983.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 24. 

NACIONAL

Los «polí-milis» niegan que vayan a disolver la organización

ETA (p-m) decide seguir con las armas y estrechar lazos con la rama militar

El sector de ETA político-militar que sigue con las un proceso de convergencia con ETA militar. Cinco armas anunció el fin de semana, en una rueda de prensa, miembros de la dirección del grupo, disconformes con que no piensa disolverse. Por el contado, los «poli-mi esta decisión, abandonaron la última reunión del comilis» han decidido continuar la «lucha armada» e iniciar té central.

Un grupo se niega a acercarse a ETA militar y prefiere seguir en solitario. Es minoritario y tiene pocas armas

Bilbao:

Juan Manuel IDOYAGA.

corresponsal

ETA (p-m) no desaparecerá y en todo caso entrará en proceso de convergencia con ETA (m), después de que se consoliden sus posturas de coincidencia en apoyo a la alternativa KAS y la configuración de la izquierda abertzale en torno a Herri Batasuna.

Así lo recoge el proyecto estratégico establecido por el sector «pro-mili» y que, tras el primer confusionismo, se presenta como claramente mayoritario: doce de los diecisiete miembros del comité central y cinco de los seis miembros de la ejecutiva, con el mismo reflejo en la militancia.

La clarificación sobre su situación interna y sobre sus auténticos planteamientos en el proceso convergente de la izquierda abertzale, y en la reumada, fueron expuestos el sábado por este sector de ETA (p-m), en rueda de prensa, ante algunos medios informativos de ámbito vasco, estatal y extranjero.

Los portavoces de este sector hicieron un análisis de la reciente crisis interna de la organización armada, cuya conclusión se produjo «con la autoexclusión de cinco miembros del comité central, que se levantaron de la mesa de discusión y se fueron, mientras nos quedábannos /os doce componentes que habíamos presentado la única ponencia a debata».

Primera experiencia

Efectivamente, el debate interno sobre el proyecto político de convergencia en la izquierda nacionalista, que los «octavos» habían iniciado el pasado verano, entró en su sprint final en las últimas semanas.

«Las resoluciones de la VIlI Asamblea —afirman hoy— habían determinado un posicionamiento en favor de una convergencia de la izquierda abertzale, y esta postura genérica se intentó aglutinando a diversos partidos y sectores de la izquierda vasca.

Se establecieron contactos —añaden— entre LKI, Lata, Nueva Izquierda de Euskadiko Ezkerra y ctros sectores, pero nosotros llegamos a constatar que, lejos de buscar una convergencia, exigían intereses divergentes, no había voluntad de unificar criterios.

Así llegamos a la conclusión de que se podría crear un nuevo partido, pero esa no era nuestra apuesta. Cualquier proyecto convergente pasaba por algo que ya existía: Herri Batasuna y la alternativa KAS.

Así lo constatamos en las elecciones y, en consecuencia, reconocemos que nos hemos equivocado y aceptamos este error, intentando en adelante subsanarlo.»

«Así lo planteamos también en nuestra ponencia y la reacción de cinco de los componentes del comité central, que nunca habían presentado otra alternativa, fue la de levantarse e irse. Luego ha venido lo clásico en estas circunstancias, enfrentamientos personales, maniobras informativas y la lucha por las siglas, pero nosotros no queramos entrar en ese juego. Será la propia dinámica política y militar quien otorgue legitimidades.»

Las armas

En todo caso, en este primer periodo de confrontación entre los dos sectores, la mayoría en la dirección, en la militancia y la posesión de las armas sobre todo, parecen definitivas a la hora de calibrar el futuro de una y otra rama.

Los autoexcluidos han quedado muy mal armados. Todo el material de calidad lo tienen los pro «milis», según afirmaron rotundamente los portavoces de este sector, y en lo que respecta a la: militancia, únicamente un 20 por 100 se han posicionado con los cinco componentes del sector autoexcluido:

«Los demás están claramente posicionados con nosotros o en algún caso muy aislado se mantiene a la expectactiva.»

El otro aspecto que podría incidir en la superioridad de un sector sobre el otro es el económico. Pero en este punto este sector mayoritano de ETA (pm), ha sido muy claro.

«Ni nosotros ni el sector de tos "liquis", que se han eutoexcluido, no tenemos nada que ver con esa acusación que una vez más, con afán intoxicador han barajado en algunos medios informativos. Volvemos a ratificar que nada tenemos que ver en el secuestro de Echeverría y quizá buscando en el origen de esta intoxicación se podría acercar a los verdaderos autores del secuestro sobre cuya identidad tenemos algunas sospechas fundadas.»

Medio plazo

En todo caso el proceso previsto por los «poli-milis» no pasa por su integración inmediata con ETA militar. «Estamos por la reunificación de la lucha armada pero esto es un proceso a largo plazo.»

«Nuestra conclusión inicial es que debemos mantener una práctica política y militar convergente en KAS y que sea precisamente en la práctica donde se produzca esta convergencia.»

«Mientras, mantenemos ese apoyo —añaden— a KAS y HB, sin que esto signifique ninguna contraprestación política de estas formaciones, porque no queremos ni debemos inmiscuirnos en sus debates internos, pensamos que también se hará necesaria una convergencia de las dos organizaciones armadas. Pero en tanto no se extinga el grupúsculo "liqui" y pueda llevarse a cabo la reunifícación, nos proponemos continuar como organización armada independiente apoyanado a KAS.»

En la rueda de prensa los informadores insistieron en torno a la disposición de ETA (p-m). Sobre el proyecto de Garaicoechea por la «mesa por la paz» y la situación que podría generarse si, como parece, los socialistas franceses se alinean claramente con el Gobierno de Madrid e intervienen sobre los exiliados, llegando incluso a la concesión de extradiciones.

Mesa por la paz

Para los «poli-milis» su postura «de no intervención, pero sí de apoyo a la «mesa por la paz» parece clara».

«Los autodiluidos —dicen— están transgrediendo las resoluciones de la VIII asamblea, porque quieren integrarse en ese proceso. Nuestra postura es la de apoyar la mesa, que concierne en su protagonismo a las formaciones políticas involucradas. No entendemos cómo un grupúsculo quiere estar presente.»

Respecto a la política de endurecimiento de los franceses y la posibilidad de extradiciones, los «poli-milis» han sido más cautos.

«Si Francia ataca a los exiliados podría encontrarse con sorpresas. De todas formas, ya nos temíamos este posicionamiento francés y que también su actitud represiva se iniciara por los más débiles, en este caso nuestros exiliados, pero también esperamos una respuesta popular contra estas previsibles agresiones.»

 

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