Autor: Cenzano, Arturo. 
 El presidente de la patronal confía en los Gobiernos central y autonómico. 
 Los empresarios vascos renuncian a hacer la guerra por su cuenta a los terroristas     
 
 Diario 16.    16/03/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

El presidente de la patronal confía en los Gobiernos central y autonómico

Los empresarios vascos renuncian a hacer la guerra por su cuenta a los terroristas

Los empresarios vascos han renunciado a enfrentarse a los terroristas con los mismos medios que éstos emplean y confían en que el Gobierno central y autonómico eliminen progresivamente los chantajes de que son víctimas, según declaró ayer el presidente de la Confederación Empresarial José María Vizcaíno,

Logroño:

Arturo CENZANO,

corresponal

El presidente de la recién constituida Confederación Empresarial Vasca, José María Vizcaíno, declaró a Diario 16 que «la patronal vasca prestará completo respaldo institucional a los Gobiernos central y vasco, exigiendo la eficacia para acabar con la oleada de presiones y chantajes que venimos soportando quienes vivimos y pensamos seguir viviendo en Euskadi».

«Suplantar a las instituciones, replicando a los chantajistas con sus mismas armas, actuando como un colectivo que inventara un Estado dentro del Estado, aconsejados por un comprensible nerviosismo, sería tan peligroso que tal vez sea lo Que los provocadores a la sociedad vasca están pretendiendo», agregó el presidente de la Confederación Empresarial Vasca.

Respecto al problema del «impuesto revolucionario>>, Vizcaya señalo que «pagar nunca ha sido en la práctica un instrumento eficaz de protección, porque las peticiones no tienen una fuente única. Parece que existen quienes han recibido dos o tres cartas por conductos diferentes. Yo creo que, en el fondo, se trata de un problema moral y muy individualizado, porque cada situación exige un análisis concreto».

«Nuestra postura como patronal — explicó— ha sido siempre la de ponernos a disposición de los familiares de un extorsionado, a sabiendas de que nuestra capacidad en este tema es muy limitada. Y teniendo en cuenta que en un Estado democrático el ciudadano delega libremente ciertas responsabilidades, y las instituciones tienen la obligación de asumir/as.»

«Yo he dicho siempre — insistió— que tos empresarios estamos con la democracia, lo que no comprendemos es cómo algunas ineptitudes pretenden escudarse bajo esa palabra.»

Situación alarmante

El presidente de la nueva Confederación Empresarial Vasca, que agrupa a las patronales Adegui, CEV y SEA; recalcó que «en estos momentos estamos viviendo en Euskadi una espiral de conflictividad laboral que compartimos con el resto de las zonas industriales del país. Pero aquí tiene un componente adicional sumamente peligroso, porque existen grupos de extremistas que intentan aprovecharse de esa situación, motivada por la crisis económica, para justificar luego, ante la opinión pública, acciones violentas que a lo único que conducen es a la ruina del País Vasco».

«Cualquier tensión apuntó— sirve de pretexto para abrir unos caminos que, por fortuna, parecen cerrados en otros puntos del país, y que aquí costará todavía bastante el taponarlos. Por eso mantengo que nuestra posición es particularmente peligrosa y el desánimo y el nerviosismo de algunos es comprensible, aunque debemos luchar para que no puedan superarnos.»

Vizcaíno cree que la presión del «"impuesto revolucionario" va por rachas, aprovechando cualquier circunstancia que estimen favorable, y algunos ni siquiera eso. Hoy, la situación ha mejorado bastante respecto a los años de la transición, en los que el proceso asambleario en las empresas era algo casi permanente».

Interlocutores

«El tiempo — recordó— ha ido cargando de razón a quienes luchan por la paz y pretenden la prosperidad del País Vasco, y la opinión pública ha ido distinguiendo gradualmente el chantaje de la justa reivindicación. Pero todavía nos movemos en unos momentos en los que existe el riesgo de perderlo todo. La crisis económica no se ha resuelto y en Euskadi es un peligrosísimo telón de fondo para situaciones todavía más graves.»

La nueva confederación ha iniciado ya gestiones con la Administración «para que sepan que existimos como interlocutores de una clase social con angustias y preocupacionesa, pero con la firme voluntad de seguir adelante. Queremos que cada cual asuma plenamente sus responsabilidades y exigimos que se cumpla el papel encomendado».

«Ahora —anunció— comenzamos un período organizativo y de unificación de criterios de lastres patronales integrados, aun cuando, a nivel individual, cáda una de estas entidades venía actuando con una clara similitud de planteamientos en los temas básicos.»

Sobre la negativa de Olarra a integrarse en la confederación, Vizcaíno dijo que «no han existido nuevos contactos desde que rompió las posibles negociaciones, cancelando la reunión prevista para el pasado día diez. Hemos tendido la mano muchas veces y pensamos que la unidad empresarial es particularmente necesaria en Euskadi, por encima de cualquier protagonismo. Por eso no hemos cerrado la puerta y es Olarra quien deberá decidir a partir de ahora si entra».

«Nuestra organización — concluyó— está implantada en las tres provincias y elaborará sus planteamientos como institución representativa, legitimada para defender sus intereses »

 

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