Autor: ;A. S. -G.. 
   El industrial Guibert parece que pagaba el "impuesto revolucionario"  :   
 La familia, dispuesta a todo para liberar al secuestrado. 
 ABC.    22/03/1983.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

El industrial Guibert parece que pagaba el «impuesto revolucionario»

La familia, dispuesta a todo para liberar al secuestrado

San Sebastián. Javier Pagóla y A. S. G.

Según fuentes próximas al Ministerio del Interior, el industrial guipuzcoano Jesús Guibert Azcüe, secuestrado ayer por la mañana en la localidad de Azpeitía, habría pagado el llamado «impuesto revolucionario». Sin embargo, el jefe superior de Policía de Bilbao, Francisco Alvarez, manifestó a un redactor de ABC que «ignoraba ese extremo». Lo que si está confirmado es que el señor Guibert había recibido varias cartas de ETA político-militar, exigiéndole el pago de fuertes cantidades de dinero.

La familia Guibert, por su parte, ha declarado que están dispuestos a todo con tal de que el industrial regrese sano y salvo a su casa. Mientras, el Ministerio del Interior recordaba la intención del Gobierno de no permitir que ETA obtenga beneficios de sus acciones y que, por lo tanto, seguía en pie la orden de dificultar por todos los medios el pago de rescates. Empieza, una vez más. el ritual a que nos tiene acostumbrados el terrorismo etarra.

A tas ocho menos veinte de la mañana de ayer, tres desconocidos interceptaron el automóvil en e! que el industrial de Elgóibar Bernardo Ecenarro se dirigía a su empresa. A punta de pistola le obligaron a desviarse hasta un lugar solitario, conocido por «tas escombreras», en donde le abandonaron, atado con cadenas. Conseguido el primer objetivo, un vehículo que no pudiera ser denunciado como robado hasta varias horas después, los tres individuos marcharon hasta la localidad de Azpeitia, a la que llegaron con el tiempo suficiente para apostarse sin levantar sos-

«Mi padre es muy fuerte y aguantará»

Una de las hijas de Jesús Guibert, secuestrado ayer por la mañana en Azpeitia (Guipúzcoa), manifestó que la familia está dispuesta a hacer lo que haga falta por conseguir que su padre esté cuanto antes en casa Este familiar confirmó que su padre recibió hace algún tiempo diversas cartas de ETA, en las que se le pedía el impuesto revolucionario, aunque últimamente no las había recibido.

«Mi padre —dijo la hija del secuestrado— es muy fuerte, hace mucho deporte y creo que puede soportar muy bien esta circunstancia. Psíquicamente también es fuerte y aguantará. De todas formas, todo lo que deseamos es verle pronto aquí en casa.»

La familia de Jesús Guibert no ha recibido ninguna comunicación de los secuestradores, según manifestó anoche Xavier Guibert, hermano del industrial secuestrado. «La familia se encuentra muy unida a la espera de recibir alguna noticia de Jesús.»

pechas en las inmediaciones de fa fábrica Marcel Uncin S. A.

Como todas las mañanas, Jesús Guibert Azcue, gerente de la empresa y yerno del fundador, llegaba desde San Sebastián, sobre las nueve y cuarto, en su automóvil Opel Senator azul metalizado. Aunque existen varias versiones, parece que los tres desconocidos le interceptaron el paso algunos metros antes de la rampa de acceso al garaje de la empresa. En el mismo Opel se llevaron al señor Guibert en dirección a la carretera de San Sebastián. Es probable que un segundo automóvil, cuyas características se desconocen, sirviera como apoyo al comando etarra.

A plena luz

El secuestro del industrial se efectuó a plena luz y en una plaza, ¡a de Los Fueros, muy concurrida porque, a esa hora, llegaban a dase los alumnos de un colegio situado en las inmediaciones. El Opel se alejó sin forzar la velocidad y sin levantar sospechas. Incluso una secretaria de la empresa Marcel Uncin, que llevaba a su hijo al colegio, no encontró extraño que el señor Guibert saliera del pueblo a esa hora, acompañado al volante por un joven moreno. Esta mujer no recuerda si en el asiento trasero viajaban otras personas, ni advirtió si otro vehículo seguía al Opel.

Hasta una hora después no empezaron a inquietarse los colaboradores del industrial por e) retraso. Cuando sus familiares confirmaron que el señor Guibert no había regresado a su casa, ni había avisado por teléfono sobre un cambio imprevisto en sus costumbres, las sospechas de secuestro se convirtieron en certeza. Por fin, al mediodía, se dio aviso a la Policía de lo ocurrido. Para entonces los secuestradores llevaban tres horas de ventaja. Simultáneamente, unos caseros descubrían en la escombrera de Elgóibar al señor Ecenarro y, poco después, la Guardia Civil encontraba a la salida de Azpeitia el vehículo robado a punta de pistola por la mañana.

Militante del PNV

Estos son tos datos que se han podido confirmar respecto al secuestro de Jesús Guibert Azcue, de cincuenta y cinco años, padre de cuatro hijos, activo militante del PNV y gerente de una fábrica de laminados de saneada y próspera economía. Fuentes policiales de Bilbao, San Sebastián y Madrid no han podido ofrecer otros datos seguros. En principio, la autoría de! hecho se atribuye a ETA político-militar, pero no se descarta que pudiera ser obra de cualquier otra facción, como los Comandos Autónomos Anticapitalistas.

En lo que coinciden las diversas fuentes consultadas es que ETA político-militar había asegurado que llevaría a cabo otra acción de este tipo, y que los últimos enfrentamientos en el seno del grupo terrorista han podido crear diversas facciones necesitadas de dinero para actuar y a las que no importaría demasiado si Jesús Guibert pagaba el «impuesto revolucionario» o no.

 

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