Autor: Apostua, Luis. 
   El pasaporte número diez     
 
 Ya.    13/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

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Jornada española

El pasaporte número diez

El, jueves, a mediodía de Moscú, las autoridades españolas entregaron el pasaporte número diez a la

candidata comunista por Asturias Dolores Ibarruri (La Pasionaria). Su regreso a España será aún más

significativo que el de don Santiago Carrillo, jefe efectivo del PCE. por cuanto ella incorpora a la política

española un "sabor a los años treinta" que puede traer consecuencias. De hecho, sólo Dolores Ibarruri y

don José Marín GilRobles serán en estas elecciones recuerdos de lo que fueron figuras fuertes en las

elecciones de 1936. El resto de los seis mil candidatos no jugaron aquella partida o lo hicieron de modo

tan secundario que no son recordados.

Ciñéndonos al problema de Dolores Ibarruri, hay que considerar el problema comunista de hoy, no el de

hace cuarenta años. Eso nos lleva a considerar unas primeras apreciaciones sobre el termino de moda, el

"eurocomunismo". De entrada, hay que consignar que este término o vocablo ha sido alumbrado por un

norteamericano, Mr. Brzezinski, quien puede convertirse en el Mr. Kissinger del Presidente Cárter. Para

que los españoles podamos comprender algo de este término, es preciso acudir al intelectual italiano

Gramsci, prisionero de Mussolini. Gramsci sustituyó la idea de "dictadura del proletariado" por la de

"hegemonía". El problema se plantea cuando un partido cree haber alcanzado la hegemonía. En ese

momento, ¿está obligado a admitir la diversis? Es decir, un partido comunista que se sienta vencedor,

¿puede admitir el pluralismo político? Por otra parte, la nueva forma de progreso comunista no habla de

conquista o captura del Estado, porque sabe muy bien que conquistar el Estado sin conquistar la sociedad

es una empresa inútil, porque ésta acaba venciendo a aquél.

Mi opinión personal ante el hecho de la vuelta de Dolores Ibarruri es que no reviste importancia. La

importancia del comunismo como proyecto de sociedad en la que sea hegemónico el partido es el

verdadero problema.

LA Junta Provincial Electoral de Madrid ha sido convertida por los acontecimientos en arbitro de las

futuras elecciones por cuanto dehe decidir sobre la presentación del candidato don Adolfo Suárez. La

Junta, evidentemente, se pronunciará con arreglo a la normativa jurídica en vigor. Pero es visible que el

aspecto político del problema es mucho más amplio y complejo ´que el jurídico, ante el que todos

debemos rendir nuestra opinión personal.

Luis APOSTUA

 

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