El "caso Guibert" introduce nuevos datos en la lucha contraterrorista     
 
 ABC.    08/04/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

El «caso Guibert» introduce nuevos datos en la lucha contraterrorista

Madrid

Jesús Guibert fue secuestrado durante diecisiete días por tres individuos que le abordaron cuando se disponía a dejar su vehículo en un garaje próximo a la empresa Marcial Ucin, de Azpeitia, de la que es gerente. El primer dato sorprendente fue que Guibert había pagado en alguna ocasión el denominado impuesto revolucionario a ETA p-m.

La «doctrina oficial» indica que el chantaje terrorista da una cierta inmunidad ai que lo paga, y las diversas ramas de ETA respetan las áreas de recaudación. Sorprendió en un primer momento, dentro de esta línea, que reivindicaran el secuestro los «comandos autónomo revolucionarios. Este secuestro ha servido, en buena parte, para echar por tierra esa «línea de doctrina».

Los «comandos autónomos anticapitalistas» no se diferencian propiamente de ETA m, Esta denominación comienza a utilizarse entre 1979 y 1980, sin ninguna diferenciación ideológica ni orígenes conocidos. Los «comandos» son la competencia de ETA m, creados por ella misma, y con ese nombre se responsabilizan de tos temas más impopulares, de acciones en las que se ha cometido algún error, o en las acciones contra empresas.

Con motivo del secuestro, el 23 de marzo se celebró una reunión entre el vicepresidente del Gobierno autónomo, Mario Fernández, y tos máximos responsables de la Asociación de Empresarios de Guipúzcoa, de cara a estudiar posibles medidas que pongan fin a la sensación de indefensión y abandono que denuncian los industriales vascos ante el clima generalizado de violencia.

Otro punto destacable de la historia del secuestro de Guibert ha sido la circunstancia de su militancia en el PNV, con seis años de carnet. La postura de Arzallus y del EBB lanzando a las bases a la información sobre el secuestro, participando en una manifestación de tres mil personas, y el «¡ay de altos si tocan a Guibert!», pasan a formar parte de la historia del terrorismo en el País Vasco: ni el impuesto ni el PNV han sido respetados.

El sábado 26 de marzo, la familia Guibert recibió una carta manuscrita y una fotografía del industrial como prueba de que se encontraba bien. En la misiva, el secuestrado pide a la familia que agilice los trámites. Desde el primer momento ésta dijo que estaban dispuestos a pagar. En torno al 26 de marzo parece que se comienza la etapa final de los contactos. Personas próximas a los Guibert efectúan determinadas gestiones bancarias al objeto de tener dispuesto el dinero que presumiblemente pudieran pedir los secuestradores.

A partir de entonces la familia guardó un absoluto hermetismo y ya no procedió al envío de nuevos comunicados dirigidos a tos comandos autónomos pidiendo pruebas de que Jesús Guibert se encontraba vivo. De todas formas, se apunta que han sido determinados miembros del PNV, en número reducido para evitar filtraciones, quienes han llevado el peso de las negociaciones.

Para la Policía, el secuestro sigue —hay que desentrañarlo—; para la familia, la pesadilla ha terminado. «Su esposa está contentísima, aunque con una gran serenidad», afirmó un portavoz de la familia. Jesús Guibert, cansado ayer, hablará a la Prensa hoy.

 

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