Autor: Pagola, Javier. 
   Los policías del País Vasco esperan las mejoras sociales del plan ZEN  :   
 Se ha iniciado ya el acercamiento a los ciudadanos. 
 ABC.    10/06/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Los policías del País Vasco esperan las mejoras sociales del plan ZEN

Se ha iniciado ya el acercamiento a los ciudadanos

San Sebastián. Javier Pagóla

Las anunciadas mejoras de tipo social que el plan ZEN contempla para los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado destinados en la Comunidad autónoma vasca y navarra han abierto un clima de elevada expectación entre los miembros de la Policía Nacional, según impresiones recogidas por ABC en medios relacionados con este Cuerpo.

Antes que mostrarse abiertamente optimista al respecto, en estos mismos circuios policiales prefieren aguardar a que el mencionado plan arroje los objetivos que en principio se persiguen. V que, además del éxito en la lucha contraterrorista, se refieren a una mayor dignificación en su sistema de vida. Las Fuerzas de la Seguridad del Estado ubicadas en esta región hasta la fecha se han visto envueltas en unas situaciones personales y familiares enormemente incómodas, surgidas de las especiales circunstancias que aquí concurren.

Sucede que tradicionalmente la Policía se incorporaba al País Vasco con carácter voluntario, y generalmente trayéndose consigo ´a toda su familia. Motivo por el que la tendencia era la de alojarse en casas particulares antes que en los acuartelamientos. Sin embargo, la intensificación del terrorismo y la discriminación que el ciudadano vasco, en términos generales, ha mostrado hacia la Policía ha supuesto en los últimos años que a éste le resulte tremendamente incómodo vivir en su propio domicilio y, por tanto, actualmente tiende a buscar refugio en el cuartel.

Acuartelamientos saturados

Esta tendencia se ha incrementado notablemente en los últimos años, toda vez que ahora los miembros de la Policía Nacional vienen con destino forzoso a las provincias vascas. Como resultado, los acuartelamientos se encuentran saturados y en condiciones inhumanas, tal y como han reconocido los máximos responsables del Ministerio del Interior en sus ultimas visitas a esta Comunidad autónoma. Toda esta situación ha venido creando un cierto malestar entre los miembros de las Fuerzas de Seguridad. «La Policía Nacional no quiere venir al País Vasco, y al hacerlo forzosamente, en cuanto tiene ocasión se va.»

«Así resulta que el movimiento es continuo y, por tanto, el policía no se entera de nada de lo que ocurre aquí. El plan ZEN intenta romper este círculo con una mejora de los acuartelamientos, de las viviendas y con un incentivo económico.» De esta forma se expresaba un destacado portavoz de este Cuerpo a requerimiento de ABC. El referido plan antiterrprista, tal y como ya he dicho, no supone un incremento del número de efectivos destinados a esta región en relación, por ejemplo, a 1974, aunque sí una mayor presencia policial en la calle.

Acercamiento al ciudadano

Básicamente, con esto se persiguen dos objetivos: por una parte, garantizar la seguridad y potenciar una red informativa mejor dotada, y por otra, favorecer un mayor acercamiento entre las Fuerzas de Seguridad y el ciudadano vasco. Sin embargo, esta mayor presencia es anterior a la aplicación del plan ZEN, ya que se viene poniendo en práctica desde hace aproximadamente dos meses. Concretamente, en San Sebastián más de cien policías nacionales patrullan diariamente las calles. Todos ellos se protegen mutuamente para que en un determinado momento puedan coordinarse en cuestión de pocos minutos. Durante este período de tiempo la incidencia delictiva (desde atracos a entidades bancarias hasta el macabro tiro en la nuca) es prácticamente nula en la capital guipuzcoana, según aseguraban a este periódico fuentes oficiales.

Con los agentes de a pie no se pretende únicamente que se limiten a patrullar, sino, además, que mantengan un contacto directo con los ciudadanos. Al mismo tiempo tienen encomendadas visitas diarias a los hoteles, al objeto de recoger los partes de entradas y salidas. Deben, también, intercambiar impresiones con los comerciantes o porteros de las fincas, así como recoger los panfletos que se difundan en la calle y tomar datos acerca de las pintadas que se puedan realizar, relacionadas con la actividad terrorista.

En estos dos meses, según fuentes oficiales, el balance puede considerarse positivo. Al haberse creado un clima de mayor confianza entre la Policía y los ciudadanos. «Recientemente han sido muchos los policías que me han expresado su sorpresa por el buen trato de que son objeto por parte de muchos ciudadanos. Sin duda se observa últimamente un mayor nivel de aceptación hacia la Policía. Este es un hecho que lo hemos podido constatar», comentaba a ABC un oficial de la Policía Nacional.

Según las mismas fuentes, este notable nivel de entendimiento se viene observando entre las Fuerzas de Seguridad del Estado y la Policía autónoma. Esto se ha comprobado en distintos servicios para los que han sido requeridos ambos Cuerpos. «Hay que tener en cuenta que miembros de uno y otro proceden de la misma localidad y se conocen desde hace tiempo, por lo que las relaciones son buenas. Hay, incluso, "ertzainas" que visitan frecuentemente nuestros acuartelamientos.»

Los especiales problemas que afrontan los policías en el País Vasco hace que las reivindicaciones que este Cuerpo tiene planteadas actualmente a nivel nacional (ley de Reunificación del Cuerpo Superior de Policía) tenga escaso eco en esta región.

 

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