País Vasco. Garaicoechea en sus cien días de CGV. 
 "Hay que tener agallas para lo que haga falta"     
 
 Diario 16.    18/09/1979.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

información general

País Vasco

Garaicoechea en sus cien días de CGV

«Hay que tener agallas para lo que haga falta»

BILBAO, 18 (Efe).-«Creo que aquí hay que tener agallas para lo que haga falta y, sí de verdad queremos a este país, no nos podemos permitir desfallecimientos ni ante el pulso permanente que habremos de mantener con el poder central, ni ante los «aprovechateguis» de casa, que seguirán fomentando la desestabilización permanente para aprovechar la energía del descontento.»

En estos términos se expresa el presidente del PNV y del Consejo General Vasco en una entrevista que publicaba el diario «Deia» y en la que hace balance de sus cien primeros días al frente del organismo preautonómico.

Garaicoechea califica ese balance de positivo porque «en tanto en cuanto se produzca una sola transferencia de competencia al país desde el poder central, el CGV está construyendo el futuro y ahorrando calendarios de la futura autonomía».

En cuanto a las divergencias entre el CGV y el poder central para la puesta en marcha de los Cuerpos de Policía autónoma, el presidente del Consejo General Vasco responde que lo que se está sometiendo actualmente a estudio es «sin en rigor legal podemos empezar a funcionar creando cuerpos policiales antes de que entre en vigor el Estatuto».

Otros mejores

Carlos Garaicoechea, tras manifestar su deseo de estar más tiempo en Navarra, afirma que, por propia iniciativa nunca sería candidato a la presidencia del futuro Gobierno vasco y añade >>yo veo muchos candidatos que pueden hacerlo mejor que yo en el PNV y se los podría citar de los cuatro territorios de Euskadi».

Sobre las líneas maestras del programa que debería adoptar el Gobierno vasco tras la aprobación del Estatuto, el presidente del CGV plantea, en el terreno político, un desarrollo rápido e interpretación extensiva del Estatuto y en el económico, medidas coyunturales, reconversión industrial y «sobre todo creación de un clima de confianza, ilusión y estímulo para poner a este país en la órbita económica que siempre ha sabido ocupar».

Finalmente, al ser preguntado sobre el porcentaje de participación en el referéndum que consideraría satisfactorio, Garaicoechea apunta la cifra del 60 por 100. «Claro está —dice— que todo dependerá de muchos factores, incluidos, la presión ambiental que pueden crear los partidarios de la abstención.»

y 1977, cuando vi a un pueblo elegir a sus representantes, aunque no en un marco del todo democrático, cuando definitivamente dejé de justificar la lucha armada.»

 

< Volver