Los dos atentados fueron cometidos con cartuchos de postas. 
 Asesinado un concejal donostiarra de Herri Batasuna  :   
 Hace algunos meses, la coalición "abertzale" había intentado cesarle. 
 ABC.    29/09/1979.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

ABC. SÁBADO, 29 BE SEPTIEMBRE DE 1979. PAG. 7

LOS DOS ATENTADOS FUERON COMETIDOS CON CARTUCHOS DE POSTAS ASESINADO UN CONCEJAL DONOSTIARRA DE HERRI BATASUNA

Hace unos meses, la coalición «abertzale» había intentado cesarle

Dos nuevos alentados terroristas fueron cometidos ayer en Guipúzcoa, con el trágico resultado de una persona muerta y otra herida. La primera de las acciones, ocurrida de madrugada en el barrio donostiarra de Astigarraga, costó la vida al concejal de San Sebastián por Herri Batasuna Tomás Alba. Unas horas más tarde un guardia civil resultaba herido en Andoaín, al ser tiroteado el coche en que viajaba con otros compañeros. A pesar de la aparente diversidad de ambos atentados hay un dato común que tos relaciona muy estrechamente: en ambos fueron empleados cartuchos de postas, de la marca Trust, fabricados en Eibar. Esta es una munición hasta ahora inhabitual en este tipo de acciones.

A última hora de la tarde de ayer los Grupos Armados Españoles (GAE) se atribuían la responsabilidad del asesinato del concejal en una llamada telefónica a un diario vasco.

Bilbao, 28. (De nuestro corresponsal.) Tomás Alba Irazusta, de cuarenta y dos años de edad, concejal del Ayuntamiento de San Sebastián por la coalición vasca Herri Batasuna, ha resultado muerto a primeras horas de la madrugada de hoy al sufrir un atentado cuando se dirigía a su coche después de haber cenado en compañía de tres amigos en una sidrería del barrio donostiarra de Astigarraga. Mortalmente herido.

Tomás Alba fue trasladado a la residencia de la Seguridad Social, donde ingresó cadáver. Minutos más tarde se personaban en el centro sanitario el alcalde de San Sebastián. Jesús María Alrain, a quien acompañaban concejales corporativos para interesarse del estado del compañero y los detalles del atentado. A las diez de la mañana se reunía en el Ayuntamiento de San Sebastián la totalidad de la Corporación municipal con un único tema a tratar: la muerte de Tomás Alba Irazusta. Al término de la misma se dio a "conocer un comunicado de condena y se informó que desde la una del mediodía, y en señal de luto, quedaban suspendidas las actividades laborales en la Casa Consistorial hasta el lunes a la mañana.

LOS HECHOS—-Según ha podido saberse por los propios amigos que cenaron con la víctima y numerosos vecinos de Astigarraga que escucharon las detonaciones, el atentado se produjo a las dos y diez de la mañana. A esa hora Tomás Alba abandonaba la sidrería La Mina del citado barrio, donde había cenado en compañía de tres amigos, y se dirigía a su coche, el Renault 8, de color blanco, matrícula San Sebastián-5547-A, el cual lo tenía estacionado- en las proximidades, concretamente a la altura del número 6 de la calle Mártir de la Tradición. Segundos antes, y ante la puerta del restaurante. Tomás Alba se había despedido de sus amigos, que, según hemos podido saber, no están relacionados con la política. En el momento en Que el concejal de coalición vasca se aproximaba a su vehículo —estaría a unos cinco metros, con las llaves en la mano— persona o personas escondidas a la altura del número 6 de la citada calle le dispararon repetidas veces. Tomás, herido mortalmente en el pecho, abrió la mano derecha y dejó caer las llaves. Instantes después, y por el instinto de conservación, retrocedió hacia atrás unos pasos.

Seguidamente, y al torcérsele un tobillo, cayó a la carretera. Poco después, y al escuchar las detonaciones, los propios amigos que habían cenado con el concejal acudían junto a él. Según declaración, la calle estaba totalmente oscura y no observaron ni una sombra que les hiciera sospechar quién fuese el autor de la agresión. Cuando el concejal de Herri Batasuna ingresaba en la sala de urgencias —las tres de la mañana— era ya cadáver, según manifestó el médico de guardia. Como consecuencia de los disparos resultó alcanzado en el parabrisas delantero el vehículo de Tomás Alba.

FUE MUERTO CON POSTAS.—A pesar de las contradicciones habidas sobre el tipo de munición que causaron la muerte de Tomás Alba, se ha sabido con exactitud que se trata de postas disparadas con escopeta.

A primeras horas de la mañana, funcionarios de i a Policía recogían en el lugar de les hechos dos cartuchos marca Trust, fabricados en Eibar, de 12 milímetros. Por otra parte, el impacto que presentaba el turismo del fallecido tenía las características propias de haberse efectuado con un cartucho.

HERRI BATASUNA QUISO CESARLE. Tomás Alba Irazusta contaba en la actualidad con cuarenta y dos años de edad, estaba casado y separado de su mujer, vecina de Eibar. Deja una hija de trece años de edad, y paralelamente a su cargo político era agente de Seguros, con residencia en la capital guipuzcoana de donde era natural.

Durante la década de los sesenta estuvo residiendo en Eibar. Al separarse de su mujer abandonó Eibar.

Según vecinos de esta localidad, no se volvió a tener noticias suyas hasta conocerse que era concejal de San Sebastián por la coalición vasca, lo cual causó gran sorpresa, dada la ideología mostrada por el fallecido cuando residió en Eibar.

Presentado como independiente por Astigarraga, pasó a formar parte de Herri Batasuna después de salir elegido en los comicios del pasado 3 de abril.

No obstante, a finales del pasado mes de julio, y durante el transcurso de un Pleno. Tomás Alba, junto con Jon Alcorta. —ambos de Coalición Vasca—, dieron su voto favorable a la construcción del campo de fútbol de Zubieta de cara a la designación de San Sebastián como sede de ios próximos Mundiales de Fútbol a celebrar es nuestro país. Esto supuso una sorpresa ya que los otros cuatro concejales de Herri Batasuna votaron en contra siguiendo los acuerdos tomados previamente por la coalición. Esta no tardó en reaccionar y comunicó a Tomás Alba y Jon Alcorta que habían sido cesados de sus cargos. Los da» concejales continuaron en ellos argumentando que solamente podían ser dimitidos por los Comités de apoyo que les habían elegido. Para ratificar su postura, Tomás Alba, a pesar de que Herri Batasuna nombró dos nuevos concejales, siguió acudiendo a trabajar al Ayuntamiento. Fechas más tarde, E. S. B.

manifestaba su apoyo a Jon Alcorta y la asamblea de Astigarraira hacía otro tanto con Tomás Alba. A principios de este mes, Herri Batasuna tuvo ¡a intención de presentar en un Pleno una moción para exigir el cese de estos dos concejales. Dicha moción, a última hora, fue retirada.—J. E. MUGUERZA.

 

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