Autor: Muguerza, J. R.. 
 Fue policía municipal de San Sebastián. 
 Asesinado un taxista en Rentería  :   
 El cadáver -con un tiro en la nuca- fue hallado en un basurero. 
 ABC.    28/09/1979.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

VIERNES; 28 DE SEPTIEMBRE DE 1979. PAG. 7

FUE POLICÍA MUNICIPAL DE SAN SEBASTIAN ASESINADO UN TAXISTA EN RENTERÍA

El cadáver —con un tiro en la nuca— fue hallado en un basurero.

Bilbao, 27. (De nuestro corresponsal.) Sixto Holgado Agudo, de cuarenta y s.eis años de edad, casado, ocho hijos, taxista y ex policía municipal en la capital guipuzcoana, ha sido hallado muerto con un tiro en la cabeza a primera hora de la madrugada en las proximidades del basurero de Rentería. El señor Holgado llevaba unos diez años de taxista en la citada localidad.

Según declaración de un compañero de profesión la víctima, que se encontraba a las nueve y media de la noche en la parada principal de la calle Viteri, abandonó ésta para realizar un servicio. No obstante, según la misma fuente, se desconoce si acudía a una llamada telefónica o si fue requerido por algunos clientes que se personaron en la parada. El autor o autores del atentado, una vez cometido éste, se llevaron el turismo del taxista, el Seat 131 de color morrón, matrícula SS-3250-I, el cual fue encontrado abandonado a las nueve de la mañana junto al caserío Larramendi, a unos 150 metros del polígono Pontica, donde residía la víctima. Por el momento nadie ha reivindicado el atentado. No obstante, se descarta el móvil del robo, ya que Sixto Holgado llevaba consigo unas 4.000 pesetas. Sin embargo, tanto el documento de identidad como el carné de conducir de taxista no han sido encontrados.

DIRECCIÓN A SAN SEBASTIAN.—«Yo fui probablemente la última persona que vi a Sixto, pero desconozco si cuando abandonó la parada en 4a que nos encontrábamos los dos iba acompañado o si atendió alguna llamada en la que le indicaban dónde tenía que desplazarse», comentaba el único taxista, además de la víctima, que se encentraba en la parada de la calle Viteri hacia las nueve v media de la noche del miércoles. «A pesar de que estábamos uno detrás de! otro, no me fijé si iba o no con algún cliente cuando abandonó la parada. Lo único que sé es que el coche salló en dirección a San Sebastián.»

Hacia la una de la mañana una llamada anónima, voz de hombre, informaba en la Comisaría de San Sebastián que el cuerpo sin vida de un hombre había sido encontrado en las proximidades del basurero de Rentería, sito en el barrio de San Marcos. El hecho de que la persona comunicante no se había identificado, el que fuera un lugar tan apartado y el que hoy se conmemoraba la muerte de dos miembros de ETA originó que la Policía recelara de la veracidad de la llamada, temiendo que se

tratara de alguna trampa. No obstante, minutos más tarde una ambulancia municipal, al parecer también avisada, se personó en la Comisaria ratificando la veracidad de los hechos.

EX POLICÍA MUNICIPAL.—Sixto Holgado Agudo nació en Salamanca el 19 de septiembre de 1933, concretamente en la localidad de Baño-Varez. A los veintiséis años ingresó en la Policía Municipal de San Sebastián, donde permaneció hasta las treinta. Dado de baja del Cuerpo a petición propia, pasó a ser repartidor de una marca de bebidas refrescantes durante unos cinco años. Seguidamente y tras comprar una licencia de taxista en Rentería, se dedicó por entero a esta profesión, en la que trabajaba en la actualidad.

HUELGA DE TAXIS.—En protesta por la muerte de Sixto Holgado, los 31 taxistas con que cuenta el Municipio de Rentería han parado durante todo el día de hoy sin prestar servicio alguno. Esta medida, al igual que efectuar mañana un paro durante dos horas para asistir al funeral y entierro, ha sido acordada en una reunión celebrada a media mañana de hoy.

Según declaración- de un testigo cuya identidad no ha podido conocerse. Sixto abandonó la parada acompañado al menos de una persona. Asimismo y según las gestiones policiales, parece ser que el taxista mostró resistencia a los secuestradores (quienes pudieron desear el vehículo y su propietario se negó), motivo por el que le dispararon. No obstante, se cree que el móvil remite en algún tipo de venganza relacionada, al parecer, con su antigua profesión de policía. Respecto al proyectil que le causó la muerte ha sido hallado en el lugar donde fue recordó el cadáver. Estaba semienterrado y según ha trascendido era de nueve milímetros Parabellum.— J. R. MUGUERZA.

 

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