A Carrillo no le importa demasiado levantar el puño. 
 «No haremos una guerra civil por un color de más o de menos en la bandera»     
 
 Informaciones.    23/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

A CARRILLO NO LE IMPORTA DEMASIADO LEVANTAR EL PUÑO

«NO HAREMOS UNA GUERRA CIVIL POR UN COLOR MAS O DE MENOS EN LA

BANDERA» DE MADRID, 23 (INFORMACIONES) — ((Frente a quienes en fechas recientes han

invocado el respeto a la bandera, la lealtad a la Monarquía y la unidad de la Patria, como si quisieran

llamar a una nueva cruzada, nuestra respuesta es muy clara: nosotros no haremos una nueva guerra civil

por un color de más o de menos en la bandera», afirmó anoche don Santiago Carrillo en un significativo e

importante discurso pronunciado en el acto de presentación pública del Programa de Sanidad del P.C.E.

Esta y alguna otra frase pronunciada por el secretario general del Partido Comunista, referidas a la

decisión del Comité Central de reconocer la bandera de la Monarquía, provocarían algunas ostensibles

muestras de disconformidad por parte de un grupo de asistentes al acto —en su mayoría, profesionales de

la Medicina, pertenecientes al P.C.E.—, si bien la brillante oratoria del señor Carrillo lograría despertar

demostraciones de entusiasmo. Asistieron al mencionado acto unas quinientas personas.

Con anterioridad a don Santiago Carrillo hicieron uso de la palabra don Narciso Torrente, don Eugenio

Triana (del Comité Provincia] y de¡ Central), don Julián . riza (Comisiones Obreras), así como el

responsable de la organización de Sanidad del P.C.E. en Madrid, doctor don Carlos Borasteros.

SOBRE EL PUSO CERRADO

En su intervención, el señor Carrillo expresó su especial satisfacción por poder reunirse públicamente y

en libertad con los profesionales y los trabajadores comunistas de la Sanidad, afirmando estar convencido

que «la fuerza motriz de la clase obrera es el trabajo y la ciencia». Al referirse a la visión del P.C.E.

respecto a las próximas elecciones, el señor Carrillo afirmó «Necesitamos que haya muchos votos d e m

ocráticos, que el voto democrático sea lo más amplio posible, porque para que haya salud política en

España hace falta que haya democracia. Nosotros no amenazamos a nadie, ni siquiera a Praga Iribarne

que, por nosotros, puede andar tranquilamente por cualquier parte, y estaríamos en contra de quien le

amenazara. Lo que sí intentaremos es que tenga los menos votos posibles; es preciso que España, que ya

comienza a dejar de parecer una cárcel, no comience a ser un manicomio.»

Más tarde, el secretario general del P.C.E. se refirió a las críticas circunstancias que han determinado la

decisión de reconocer la bandera nacional con la frase ya mencionada al comienzo de esta Información,

llegando a precisar que «los comunistas no iremos a nueva guerra civil por defender una República, que

puede acabar como la de Pinochet o la de Videla... La opción está hoy entre dictadura y democracia y la

tarea de los comunistas es consolidar la democracia. . No arriesgaremos la libertad por una bandera, por

levantar el puño o por parecer más izquierdistas que otros» ..

«Es cierto —afirmó por último, al explicar la reciente decisión del Comité Central—, que la bandera

actual ha sido, con algunos aditamentos, el símbolo del franquismo, pero ya muchos años antes había sido

la bandera del Estado español; hoy es la bandera de un Estado que ya no es fascista y que camina hacia la

democracia de un Estado que ha reconocido a los partidos democráticos y que tendrá que seguir

reconociendo a los que quedan por legalizar.»

23 de abril de 1977

 

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