En la proximidades de la capital vizcaína. 
 Comisario e inspector de policía, ametrallados     
 
 Diario 16.    12/10/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

En las proximidades de la capital vizcaína

Comisario e inspector de Policía, ametrallados

BILBAO (Corresponsal).- Un comisario de Policía resultó con heridas de gravedad y un inspector con heridas leves en las piernas al ser ametrallado ayer el automóvil en que viajaban, parado ante un semáforo en la avenida del Ejército, de Algorta, en el municipio de Guecho.

El atentado se produjo a las dos y media de la tarde. El comisario jefe de Guecho, Antonio Mesa Portilla, conducía el automóvil, un 124, y a su lado viajaba el inspector Miguel Ángel González Fuentes cuando se produjo el ametrallamiento.

Los dos policías habían abandonado la Comisaría cercana minutos antes y después de bajar 300 metros por la calle Alangos esperaban que se abriera un semáforo para entrar en la avenida del Ejército en dirección a Bilbao, cuando se produjo el ametrallamiento con tiro cruzado.

Según testigos presenciales que se encontraban en el interior del bar Gurugú, situado junto al semáforo, «se oyeron primero varias ráfagas de metralleta y poco después algunos tiros de pistola procedentes del lugar que ocupaban los policías».

Cuatro jóvenes con metralletas

«Eran cuatro jóvenes con chaquetas deportivas que comenzaron a disparan con metralletas desde los cuatro puntos del cruce», aclaró un testigo a D16. La mayor parte de los impactos alcanzaron la puerta delantera derecha.

El conductor del coche policial quedó tendido junto al volante, pero el otro policía salió del vehículo, herido en las piernas, y disparó contra los jóvenes que huían por un callejón en dirección a la plaza».

Los disparos del joven policía Miguel Ángel González se perdieron en el aire, y quedaron incrustados en la fachada del bar Gurugú, una farola y un árbol mientras caía desplomado como consecuencia de tres heridas en las piernas.

Los agresores desaparecieron entre las callejuelas que bajan en dirección a la playa y, al parecer, según las posteriores investigaciones policiales, se dieron a la fuga en un vehículo SIMCA 1200 verde matrícula de Bilbao 5951-I, que les esperaba en un estacionamiento situado en la playa de Ereaga y que apareció una hora después a unos 4 kilómetros en la playa de Azkorri, en el mismo municipio de Gueche.

Un herido en el bar

Al menos cuarenta casqúillos de bala fueron recogidos en el lugar del ametrallamiento correspondientes a la munición tipo 9mm parabellum marca Gecco.

Algunos proyectiles entraron en el bar Gurugú ocupado por media docena de clientes, uno de los cuales resultó herido leve.

«Al oir los primeros disparos pensamos que se trataba de una traca o algo parecido, pero después oímos los disparos de pistola cerca y pudimos apreciar que algunas balas se habían incrustado en e! bar», señalaron los testigos que fueron también conducidos a Comisaría para prestar declaración.

Uno de los proyectiles quedó alojado en una caja de puros, y la dueña se salvó por milímetros al tumbarse en el suelo.

Los clientes del bar Gurugú puntualizaron, además, que los disparos que entraron en él bar parecían proceder de la pistola del policía, y que alguno de los que se encontraban en el interior había recibido un roce de una bala en el brazo, pero que «no quería dar parte para no verse envuelto en líos».

Trasladó herido

El inspector Miguel Ángel González, a pesar de las heridas recibidas, recogió a su compañero y le trasladó al cuarto de socorro de Guecho, donde recibieron la primera cura. Posteriormente los dos policías fueron trasladados en ambulancia al hospital de Basurto, donde fueron ingresados.

El comisario Antonio Mesa Portillo, de cuarenta y dos años, presentaba numerosos impactos de bala alojados en todo el cuerpo, desde la cabeza hasta los pies, y fue intervenido quirúrgicamente en una operación que se mantenía aún a últimas horas de la tarde. Su pronóstico fue calificado de muy grave.

El inspector Miguel Ángel González, de veintisiete años, presentaba tres impactos de bala en las piernas de pronóstico leve.

El comisario Mesa es casado, natural de Rosal de la Frontera (Huelva) y llevaba tres meses en su destino de Guecho, en tanto que el inspector Fuentes es también casado, natural de Orense y llevaba alrededor de tres años destinado en la Comisaría de Algorta.

Controles rigurosos

Mientras el vehículo de los policías era retirado hasta el Ayuntamiento de Guecho con 33 impactos de bala, la Policía bilbaína, alertada inmediatamente, organizó una serie de controles rigurosos en toda la zona y en las carreteras de acceso a Bilbao que se mantuvieron hasta el final de la noche.

Los controles originaron un fuerte atasco en Bilbao, provocando en el primer momento de movilización policial algunos accidentes.

Un vehículo ocupado por policías que bajaba en dirección prohibida por la calle María Díaz de Haro, en el centro de Bilbao, chocó con un Mini Morris sin que se produjeran víctimas.

A últimas horas de la noche persistían las pesquisas policiales para descubrir el paradero de los autores del atentado.

 

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