Cayeron los etarras del verano sangriento     
 
 Diario 16.    13/10/1979.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Ultima edicion

Diarío16 tarde Madrid

Año IV - Núm. 947

MADRID, SÁBADO 13 OCTUBRE 1979

20 pesetas

Caveron los etarras del verano sangriento

Son los presuntos autores de la colocación de explosivos en Madrid y la costa mediterránea española La Policía francesa detuvo también a tres supuestos terroristas y localizó un refugio en San Juan de Luz.

La Guardia Civil confirmó anoche la noticia adelantada el jueves por el ministro del Interior en el Congreso de Diputados, según la cual habría sido detenido el comando de ETA político-militar que durante el verano colocó alguna de las bombas en localidades turísticas del Mediterráneo y en las estaciones madrileñas de ferrocarril de Chamartín, Atocha y en el aeropuerto de Barajas.

Por otra parte, la Policía francesa localizó ayer un refugio de la organización terrorista en San Juan de Luz, después de haber detenido a tres jóvenes acusados de pertenecer a ETA (p-m).

El comando etarra denominado «Izaskun» estaba integrado por siete jóvenes, dos de los cuales fueron detenidos cuando se disponían a colocar dos artefactos explosivos en las obras que se realizan en el acuartelamiento de la Benemérita en el barrio donostiarra de Inchaurrondo.

Gracias a las declaraciones de ambos detenidos se pudo detener a otros cinco presuntos etarras, la mayoría de los cuales residían en Azpeitia.

Los detenidos, según nota oficial, están acusados también del secuestro del delegado de Educa-

ción en Guipúzcoa, ametrallamiento de un guardia civil en Zumaya y colocación de otros artefactos explosivos, tentativa de ametrallamiento del cuartel de Azcoitia y diferentes atracos a entidades bancarias y a diversos industriales.

La operación de las Policías española y francesa en su lucha contra la organización terrorista vasca cobra un valor inusitado cuando ETA (p-m), en una entrevista exclusiva publicada por la revista «Cambiólo», se ratifica en su propósito de proseguir sus acciones armadas.

Págs. 2 y última

 

< Volver