Autor: Dávila, Carlos. 
 Como término medio en los dos referéndum. 
 Cuarenta por ciento de abstención  :   
 País vasco: Herri Batasuna mantiene el mismo nivel de influencia. 
 ABC.    26/10/1979.  Página: 1,8. Páginas: 2. Párrafos: 7. 

COMO TERMINO MEDIO EN LOS DOS REFERENDUM

CUARENTA POR CINTO DE ABSTENCIÓN

PAÍS VASCO: Herri Batasuna mantiene el mismo nivel de influencia.

BILBAO; 25. (De nuestro enviado especia!, por teléfono.) Dicto esta crónica de alcance a la una de la madrugada. A esta hora se llevan escrutados en Álava el 100 por 100 de los votos; en Guipúzcoa, e! 72,55 por 100, y en Vizcaya, también el 100 por 100. En la primera provincia ha votado el 63 por 100 del censo; en la segunda, el 59,65 por 100, y en ¡a tercera, el 59,02 por 100. Las abstenciones son por ahora, respectivamente: 36,77. 40,05 y 40,98 por 100. Los síes abundan, naturalmente. Son e! 83,66 por 100 en Álava; el 91,88 por 100 en Guipúzcoa, y el 90,75, en Vizcaya. Los «noes», éstos; 9,06 por 100, en Álava; 4,08 por 100 en Guipúzcoa, y 4,94, en Vizcaya. En resumen, los resultados en estos momentos son prácticamente los esperados.

Vengo del Pabellón de Deportes, donde se celebra la fiesta de] escrutinio. Parece, sin embargo, una fiesta nacionalista, más propiamente del PNV. Hasta el punto que una dirigente abertzale, la combativa Rosa Olivares, de EMK-OIC, ha tenido dificultades para, a trompicones, ofrecer una rueda de Prensa apresurada y denunciar al paso lo que ella llama el «pucherazo sin precedentes de un referéndum antidemocrático». Rosa es, decididamente, exagerada, pero ha presentado alguna prueba que, por lo menos, tiene razón de ser. Ha dicho, por ejemplo, que en Luchara ha votado una persona fallecida, al parecer, el pasado agosto. Afirmó, asimismo, que algunos presidentes de mesas vizcaínas han depositado su voto por triplicado y que papeletas con nombres y apellidos de muertos hace incluso años son moneda de uso corriente en esta consulta.

El PNV aún no ha reaccionado oficialmente, aunque sus «machacas», su servicio de orden, se ha movido con rigor militar para impedir que estas visitas intempestuosas puedan aguar una fiesta que se presume ya brillante. El Pabellón está plagado de ikurriñas, de gentes con «kaiku», la clásica chaquetilla vasca, y mientras esperan las informaciones, pausadas y notablemente atrasadas de los locutores, un grupo folklórico vascó ameniza los entreactos y ha ido calentando, paulatinamente, a las gradas hasta llegar al «no va más»: al «Eusko Gudariak», al «Soldado vasco».

Los políticos están llegando tarde, a mi juicio demasiado tarde. Parece que no las tienen todas consigo y esperan poseer más noticias fidedignas para presentarse en olor de multitud o con las orejas gachas. El primero en venir ha sido Mario Onaindía, que, ya lo saben ustedes, se conformaba hace días con un 51 por 100. Aprovechó rápidamente para decirme que «de lo dicho nada» y que «no estamos en chalaneos unitarias con Carrillo», «aquí —me ha asegurado con su tranquilidad frailuna— la unión de la izquierda está aún muy lejos». Esta declaración, sin embargo, no se corresponde con las manifestaciones del líder de Euzkadiko Ezquerra esta mañana, ni tampoco con las del secretario general del Partido Comunista de Euzkadi, Roberto Lerchundi, ambas, en suma, abundaban en la idea unionista.

La abstención a esta hora suma en las tres provincias el 39 por 100. Lo esperado, ya digo. A partir de aquí puede haber interpretaciones para todos los gustos. Herri Batasuna, con toda seguridad, capitalizará el global y dirá que. además, las cosas no están claras y ha habido manipulación electoral. El PNV, por su parte, los centristas, socialistas y abertzales moderados, por llamarles de alguna forma, dirán que si se tiene en cuenta el 25 por 100 de abstención técnica, común a todos los referéndum, sólo ha dejado de votar un 15 por 100 de la población: ¿Qué significa esto? Para mí esta es mi personal interpretación de urgencia, que seguimos prácticamente igual, porque en las elecciones generales Herri Batasuna consiguió en todo el País Vasco el 15 por 100 de los votos: el mismo porcentaje que, en puridad, se puede atribuir ahora. Las espadas, pues, y aun con estas cifras relativas, están en alto.

Se ha sabido que Jesús Viana, el secretario general de la UCD vasca, ha tenido un accidente de automóvil cuando viajaba hasta Bilbao. Parece que no ha sido de demasiada importancia, pero el susto de los escasos centristas que había en el pabellón, con Jaime Mayor Oreja presidiéndoles, ha sido grande. Del PNV hasta esta hora sólo se ha visto a Beitia y al senador Elósegui, el conocido bonzo que quiso asustar a Franco en Anoeta arrojándose como una tea desde el segundo piso del frontón. Ha llegado también Antón Ormaza, el líder de los sabínianos, los nacionalistas más puros, pero también más integradores, que ahora militan en el PNV. Dentro de un momento, cuando se conozcan las cifras que yo adelanto, vendrán, sin duda alguna, muchos más.

Esto es todo por ahora. Un mozalbete que ha cogido el relevo de los folklóricos vceea un «adiós amoooo» que nadie oye, porque el griterío, una vez que han hecho efecto los primeros calores surgidos artificialmente, es ya ensordecedor. Herri Batasuna anuncia públicamente que hará impugnaciones en masa.

PAÍS VASCO: ACCIDENTE LEVE DE JESÚS MARÍA VIANA (UCD)

Ya lo ha realizado con cien mesas en Álava. Esta es la última actualidad.—Carlos DAVILA.

 

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