Autor: Domenech, Jordi. 
 Estatutos 79. Absoluta normalidad en las votaciones. 
 Escaso interés de los catalanes     
 
 ABC.    26/10/1979.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABSOLUTA NORMALIDAD EN LAS VOTACIONES

ESCASO INTERES DE LOS CATALANES

Barcelona, 25. (De nuestro corresponsal, por teléfono.) La jornada del referéndum estatutario se ha desarrollado en Cataluña sin incidente alguno de importancia, en un clima de normalidad tal que a un extranjero que hubiera llegado hoy a la Ciudad Condal y desconociera la celebración de la consulta popular, ningún factor del acontecer ciudadano le hubiera permitido averiguar o darse cuenta de la trascendencia histórica de este día para la ciudadanía del Principado. Salvo la presencia de algunas banderas en los balcones de los barrios donde reside el sector social clasificable como clase media —en su mayoría catalana—, todo ha transcurrido como un día normal de trabajo.

Esta circunstancia es positiva, pues revela el grado de madurez del pueblo catalán, que ha llegado a la cita con las urnas para decidir un tema tan importante como el apoyo o rechazo —posibilidad ésta que en la práctica es reducidísima por no decir nula— del Estatuto Que regulará su plena autonomía, sin el menor enfrentamiento entre los diversos sectores políticos y sociales y con la «tranquilidad» y desapasionamiento más propios de los países que tienen consolidado su régimen político que dé una comunidad en el marco de una Constitución, también recientemente aprobada, Inicia la difícil y compleja tarea de autogobernarse.

En el momento de transmitir esta información todavía no se conocen con exactitud los índices de participación en las cuatro provincias catalanas, ni tampoco, como es lógico el nivel de votos favorables al Estatuto De todas formas, alrededor de las seis de la tarde en las provincias de Barcelona Tarragona.

Lérida y Gerona se habían alcanzado unos índices de participación entre el 50 y el 60 por 100.

TRANQUILIDAD.—En cuanto al cuma de «tranquilidad» antes indicado, presenta también un aspecto negativo si se contempla el desarrollo de este histórico 25 de octubre desde la perspectiva de los partidos políticos catalanes parlamentarios, que son los que negociaron y aprobaron en su día el texto estatutario en la Comisión Constitucional del Congreso y Que por ello han apoyado sin reservas el voto afirmativo y la participación en la consulta popular. Se ha puesto de manifiesto de manera absoluta que no han sido capaces de hacer acudir a los colegios electorales a todos los ciudadanos que les otorgaron su confianza en las anteriores elecciones legislativas y municipales. De manera especial los socialistas y comunistas que obtuvieron un evidente triunfo político en los referidos comicios al haber hecho participan en los mismos a los sectores inmigrantes que lucen de manera casi mayoritaria en las poblaciones de las localidades que forman el cinturón industrial barcelonés, ciudades y pueblos en los que hasta el momento de -transmitir esta información, siete de la tarde, no se había alcanzado un índice de participación superior al 50 por 100.

De la misma manera que la frialdad con que los barceloneses se han enfrentado a esta jornada puede ser interpretada por cierto, de manera también razonable y válida, no como una muestra de civismo, como antes señalábamos, sino como un claro síntoma de desinterés e incluso hasta cierto punto de divorcio con el propósito y actuaciones protagonizadas por los líderes y los propios colectivos con representación parlamentaria.

En resumen, y refiriéndome al ambiente registrado en Barcelona y las principales ciudades y capitales catalanas, hay que constatar, si no se desea variar la realidad con entusiasmos subjetivos, que el gran protagonista de esta jornada estatutaria, además de una inoportuna y constante lluvia que no ha cesado de caer sobre la Ciudad Condal durante casi todo el día y que, sin duda alguna, habrá inducido decisivamente a muchas madres a quedarse en casa con sus hijos que hoy no tenían colegio, ha dado el escaso interés, el casi inexistente entusiasmo puesto de manifiesto por la ciudadanía catalana. Lo que no quiere decir que el nivel de abstención sea muy elevado cuando se conozcan los resultados definitivos, pues en las últimas horas de la tarde se ha animado bastante la concurrencia en los colegios electorales, aunque tampoco debe descartarse esta posibilidad, La incógnita se despejará en las próximas horas, cuando a partir de las doce de la noche la Generalidad empiece a conocer los resultados provisionales del referéndum en los pueblos de Cataluña, pero la situación indica que en algo han fallado los autores catalanes del Estatuto, los partidos parlamentarios, al no haber conseguido hacer sentir conscientemente a la inmensa mayoría de ciudadanos del Principado que hoy en las urnas se decidía en gran medida el futuro autonómico. Futuro por el que tanto habían luchado, por el que tanto habían reclamado en las últimas décadas; exactamente desde que en abril de 1939 quedó abolida la anterior Generalidad, reivindicaciones que en el último lustro alcanzaron momentos históricos, como la millonaria manifestación celebrada el 11 de septiembre de 1977. Estas consideraciones no apuntan necesariamente, hay que repetirlo, a que la abstención sea elevada, pues fuentes próximas a la Consejería de Gobernación de la Generalidad, un momento antes de transmitir esta información, me indicaban que era muy probable que se superara el nivel de participación alcanzado en el referéndum constitucional. En resumen, ahora sólo resta esperar y conocer los resultados provisionales que esta media noche ofrecerá la Generalidad provisional, resultados que a las ocho de la mañana tendrán ya un carácter prácticamente definitivo, sólo a falta de que en su día sean ratificados por la Junta Electoral Central.—Jordi DOMENECH.

 

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